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martes, 17 de octubre de 2017

Calles de Benavente: Costanilla de Santo Domingo.


A la derecha de la imagen el comienzo de la calle Costanilla.
La Costanilla vista desde arriba, desde la calle Santo Domingo.
En el año 2004, al preparar y publicar un nuevo callejero urbano local para la ciudad, se introdujeron algunos nombres del callejero tradicional que,  por motivos diversos,  habían desaparecido.  Es el caso de las Plazuelas, Corrillos, Travesías, Rondas, Callejas, Cuestas, etc. Y también Costanillas, como es el caso al que me estoy refiriendo.
Esta calle, así denominada, se encuentra, como todas aquellas que mencionan a este santo, dentro del lugar o espacio que ocupaba el antiguo convento, que comenzó a construirse en le siglo XIII y terminó en el siglo XVI. Podemos ver el edificio y su entorno en esta antigua imagen.
Antiguo convento de Sto. Domingo y su entorno.
Otra vista de la calle desde la parte alta.
La Costanilla, calle en cuesta, de ahí su nombre, se extiende desde la calle de Santo Domingo, hasta la calle denominada calle Canapé, no sin antes pasar o travesar la Travesía de Santo Domingo hacia el medio de la misma.  Es zona antigua de la ciudad, aunque, en la actualidad, no lo parezca pues  casi todas las casas o edificios de varias plantas son de nueva construcción. Zona de pequeñas calles y estrecheces que nos sitúa y nos hace pensar en el antiguo caserío existente antiguamente, pequeñas casas de tapial o adobe con sus corrales también de tamaño reducido. Casas con chimeneas y algunas incluso con galerías de buen ver y también de admirar
Pequeñas casas y calles rodeaban el espacio que ocupaba el convento.
La Costanilla se ensancha hacia el medio de la calle.
Imagen de la Costanilla desde la parte baja.
Vista de la Costanilla desde la calle Canapé.
Si paseamos por la Costanilla desde la zona alta de la misma, veremos cómo antes de llegar a su final en la calle Canapé, se ensancha un poco hasta el punto de formar una especie de plazuela en la que aparcan, o pueden aparcar, varios coches en ella. Es un indicativo más de la falta de uniformidad que se ha generado en la urbanización de las zonas más antiguas de las ciudades en las que existían calles, callejas y travesías en un corto espacio.

Coches aparcados en la parte ancha de la calle Costanilla de Sto. Domingo.




sábado, 22 de julio de 2017

Benavente: Plaza Virgen de la Vega.


Así se denomina en el plano, o callejero actual, esta plaza. Seguramente que por la cercanía del Colegio de Enseñanza que lleva este nombre. Y se la conoce con esta denominación desde hace no mucho tiempo, pues popularmente siempre fue la Plaza del Obispo o Plaza de las Monjas. Y es que a ella dan, o en ella se encuentran, gran parte de los edificios que forman el Colegio de las Hermanas de San Vicente de Paúl: Salón de actos, capilla y entrada principal. Tan solo el patio da a una calle próxima. La referencia al obispo no es otra que por ser lugar de residencia cuando el prelado viene y pernocta en Benavente.
Se encuentra esta plaza al final de la Cuesta del Hospital y se accede a ella desde la Avenida Maragatos y también desde la actual Avda. Sor Asunción Romo, antes Avda. Plaza de Toros. Y también  desde la calle del Parque en la que se encuentra el Colegio privado regido, hasta hace pocos años, por los religiosos de San Pedro ad Víncula, conocido como Colegio La Vega.

A la izquierda de la imagen la Plaza Virgen de la Vega.
La Plaza vista desde otro lugar.
Edificio de la capilla del Colegio de San Vicente Paul.
Desde hace años existe una pasarela sobre la Cuesta del Hospital que comunica esta plaza con la calle de los Herreros y otras. Por ella pasan diariamente muchas personas evitando así el rodeo que supone hacerlo por el paso peatonal de la plaza de la Fuente, que también está cerca de ella.

La fama de esta plaza le viene también, en parte, por ser lugar de cita y reunión en muchos de los viajes que se organizan, tanto por Colegios e Institutos, como por agencias, asociaciones y otras instituciones. Allí esperan los autobuses antes de iniciar los viajes y allí también es el punto de llegada. Y es que es un lugar próximo y bastante céntrico para todos, con aparcamiento y, sobre todo, cercano a la salida de la ciudad desde  donde se pueden coger algunas autovías.
En la plaza hay zonas verdes con plantas y árboles, y también bancos, que hacen agradable la estancia a quienes deseen pasar un tiempo allí a lo largo del día. Hace años incluso se contaba con el kiosko de Maxi, persona muy conocida en la ciudad, a la vez que estimada. Pero el kiosko desapareció y los clientes se han visto obligados a ir a otros lugares cercanos para comprar la prensa y las revistas, o los chuches y demás golosinas. Sea lo que sea, lo cierto es que es este un lugar muy animado y concurrido todos los días.

En las siguientes fotografías, más antiguas y en blanco y negro, podemos ver la situación de la plaza y algunas de las calles que había cerca de ella, con solares y edificios sin construir.

martes, 11 de julio de 2017

La Casa Morán de Benavente.


Fachada de la casa en la Avenida de Luis Morán, antes del incendio.

Ventanas de uno de los lados de la fachada. También antes del incendio.
Puerta de entrada y ventanas de al lado. Antes del incendio.
Así estaba este rincón exterior de la casa.
Edificio detrás de la casa, antigua fábrica de harinas.
Parte baja del edificio anterior, con ventanas enrejadas.
Aspecto que presenta la fachada de la casa, después del incendio.
La fachada desde otro lugar, tras el incendio. Sin tejado.
Entrada principal y ventanas de al lado. El interior aparece quemado.
Ventanales de una parte de la casa, tras el incendio.
Hace unos días,  esta casa de Benavente, situada en la Avenida que lleva  el nombre de  su propietario, Luis Morán, político de la ciudad, sufrió un incendio y estuvo a punto de desaparecer, si los bomberos no hubiesen actuado a tiempo y con habilidad. Al menos su fachada, precisamente la que da a la avenida, se pudo salvar y se mantiene casi en el mismo estado que tenía con anterioridad al suceso. Y es que la antigüedad y singularidad de la misma, en cuanto al tipo de construcción y ornamentación, merece respeto y atención. Así la consideramos y valoramos en el Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” cuando en el año 1991 publicamos el libro Recopilación Fotográfica sobre el Patrimonio Histórico-Artístico de Benavente. La imagen de esta casa, junto con otras casas y edificios de interés, se publicó en el libro, pensando siempre en que su conservación y mantenimiento sería positivo para la ciudad. Y así se hizo y se consiguió con algunas, pero otras de las publicadas, desgraciadamente, ya han  desaparecido.

La fachada de la Casa Morán en el año 1991. (F.- E. P. Mencía)
Y es que Benavente con tanta destrucción de casas, o edificios de otro tipo, a lo largo del tiempo, por más que algunos de ellos podían haberse conservado, se ha quedado sin una gran parte de su patrimonio arquitectónico que, de haberse mantenido en pie, hubiese contribuido a la revalorización de la ciudad.
En este blog, al escribir, a lo largo de los años, sobre las distintas calles y plazas, he intentado destacar aquellos edificios antiguos que ya han desaparecido y, en su lugar se han construido otros, que nada o poco tiene que ver con el anterior. Esto ha ocurrido con la Casa del Tinte, Casa de los Ajero Bobillo, Matadero Municipal, y casas varias de ladrillo, de finales del siglo XIX o principios del XX, en la Rúa, calle Carnicerías, plaza Mayor, plaza de Santa María, plaza de Juan Carlos I y otros lugares… 
Tal vez algunas de ellas, en evidente deterioro, no se pudiesen conservar o sería muy costoso hacerlo, pero otras sí podían haberse mantenido con las reformas necesarias. Algunas incluso podían haberse protegido y ser dedicadas a algún tipo de servicio para los ciudadanos. Es el caso del antiguo matadero que, tras su destrucción total, el nuevo edificio de varias plantas se ha convertido en centro cívico de carácter social, aunque de momento está infrautilizado.
Vista general de la fachada del antiguo matadero municipal.
Entrada principal al antiguo matadero de Benavente.
Una parte del matadero cuando comenzó su destrucción.
Momento en el que la máquina está a punto de finalizar el derribo.
Sobre este edificio del antiguo matadero, de planta baja y buen aspecto, alguien lanzó, en su momento, la idea de mantenerlo, restaurarlo y poder dedicarlo a un futuro museo de la ciudad, etnográfico, arqueológico, de ciencias naturales, e incluso  artístico, pues la amplitud de su espacio daba para todo ello. Y es que el museo es una de las cosas pendientes en Benavente sobre lo cual todavía no se ha tomado decisión alguna. Por más que se disponga ya de gran parte de los materiales que pudiera albergar, pues se cuenta con la donación de Nicasio Rodríguez en lo referente a Arqueología; la de Recaredo, vecino de Castroverde de Campos, en lo que se refiere a Etnografía, y las donaciones de otro tipo de materiales por parte de algunas personas particulares, que estarían dispuestos a hacerlo, siempre que fuese para el futuro museo.
Si no se dispone de iniciativa municipal, con evidente voluntad política para hacerlo, las distintas y abundantes piezas, o útiles, que contienen estas donaciones hechas, o que se harían al Ayuntamiento de Benavente, nunca podrán ser vistas o conocidas por los ciudadanos, ni admiradas o valoradas, como se debe. Personalmente conozco gran parte de ellas, tanto las de Nicasio Rodríguez, por haber estado en contacto con él en muchas ocasiones, como también las piezas etnográficas de Recaredo, al haber participado en la recogida y selección de las mismas en Castroverde de Campos, cuando se trajeron para Benavente.
Todo esto viene a cuento y me lo ha recordado el incendio de la Casa Morán, casa con fachada singular, de buen ver y también de admirar, que ha estado  a punto de desaparecer a causa de un incendio, pero que no ha sido así, al menos en su fachada. Participo de la opinión, junto con otras personas, de que esta casa, debidamente restaurada, podía albergar el museo o algún museo para la ciudad. Además ocurre que cuenta con amplio espacio pues, en la parte de atrás de la misma, se encontraba la fábrica de harinas de la cual los Morán eran propietarios. Y respecto al lugar también es apropiado, pues se encuentra muy cerca de la Plaza de la Soledad, en donde hay mucho tráfico y movimiento, no sólo de vehículos, sino también de personas. Y es que en la plaza confluyen, o de ella parten, varias avenidas, y algunas calles para acceder al centro de Benavente.

sábado, 20 de mayo de 2017

Benavente: Avenida Luis Morán.


Antigua imagen desde plaza de la Soledad. A la izquierda la calle hoy Avenida.

Imagen actual de la avenida desde cerca de la plaza de la Soledad.
Tal vez sea una de las más extensas avenidas de la ciudad, pues comienza en la plaza de la Soledad y llega hasta la última rotonda, ya en el barrio Las Catalanas. En esta misma rotonda termina la Avda. Maragatos. A partir de aquí comienza la carretera de la Coruña.
Hasta no hace muchos años, y hacia la parte oriental de esta avenida, que entonces era más corta, apenas había casas y otro tipo de construcciones, excepto al comienzo de la misma desde la plaza de la Soledad.  Ha sido después, a partir de los años 90, con el auge de la construcción, cuando se han creado los barrios de El Pinar, las Catalanas y Bellavista. Por esta parte se ha extendido la ciudad más que por otros lugares.
Junto a antiguas casas se ven nuevas edificaciones.
Edificio antiguo de Carbones Mateo.
Predominan los nuevos edificios más en una de las aceras.
Rotonda. A la derecha la antigua casa Nogueiras, con almacen de alubias.
Solares en la avenida.
Pero donde se mantienen más edificaciones antiguas, junto a nuevos bloques,  es al comienzo de la avenida si partimos  de la plaza de la Soledad. Una de esas casas es la conocida como Casa Morán, perteneciente a esta familia y en cuya parte de atrás, que da a la Avenida de León,  se encontraba la fábrica de harinas, también de su propiedad.
Precisamente el nombre de la avenida corresponde a un miembro de esta familia benaventana que fue diputado en Cortes.
Casa Morán.
A un lado de la casa un nuevo y elevado edificio.
La casa se encuentra en un proceso de deterioro.
Edificio, antigua fábrica de harinas Morán, detrás de la casa.

Parte de la fachada y del tejado la casa, en estado casi ruinoso.
Rincón exterior de la casa.
Hubo también en esta avenida un hotel, hoy ya cerrado, varios garajes y otros establecimientos, algunas de cuyas construcciones permanecen y son testigo de las antiguas edificaciones.  Y en esta situación se llega hasta la antigua casa, que era almacén de alubias, y también vivienda, de M. Nogueiras.
Aún se ven locales en la avenida, que eran antiguos almacenes o garajes.

...Y que disponñian de grandes y variadas puertas.

Cerca de la Soledad hay algunos garajes y otros servicios.
Otra vista general de la avenida.
También vemos algunos solares, junto a antiguas casas.

Nuevos edificios a ambos lados de la avenida.
Rotonda hacia el centro de la avenida. Calle del Parque a la derecha.
A partir de esta casa, todo eran campos sembrados de trigo u otros productos y ahora  predominan los nuevos edificios de viviendas y de varias plantas, junto a las casas unifamiliares que forman algunos barrios, como el Pinar que dispone incluso de Colegio.


Vista de la avenida desde otro lugar. Al fondo plaza de la Soledad.
Las Calles del Parque, Corta y de la Fuente dan a esta avenida.
Uno de los edificios más antiguos de la avenida.
En la actualidad las nuevas edificaciones han dado origen al barrio del Pinar y los demás barrios como el de las Catalanas y Bellavista que se encuentran a ambos lados antes de la última rotonda.
Las imágenes siguientes corresponden a la parte última de la avenida desde la rotonda que da a la avenida Plaza de Toros. Hay otras tres rotondas. Desde ellas se accede a los barrios citados Tejar, Bellavista y Catalanas.