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miércoles, 27 de julio de 2016

Fiestas y Tradiciones: San Joaquín y Santa Ana.



La Iglesia Católica celebró ayer la festividad de San Joaquin y de Santa Ana, padres de la Virgen María. De San Joaquin se sabe poco de su vida, pues ni siquiera aparece citado su nombre en la Biblia. Y, siempre que lo hace, lo vemos  junto a su mujer y esposa Santa Ana, y también con su hija María al lado. Las escenas están inspiradas en los Evangelios apócrifos en particular el Protoevangelio de Jaime. (J. F. Roig. Iconografía de los Santos, Barcelona, 1991).
Pero no ocurre lo mismo con Santa Ana que, junto con su hija María, aparece en muchas y diversas representaciones, tanto en pintura con en escultura y otras artes. De hecho aquí en Benavente en la iglesia de Santa María del Azogue podemos ver una  imagen de las dos presidiendo un retablo que lleva su nombre, el retablo de Santa Ana.  En la calle o parte central del mismo y en una hornacina de la parte central vemos a la santa sentada con su hija al lado. 
Retablo de Santa Ana. Iglesia de Sta. María del Azogue.
Santa Ana con María a su lado.(I. de Sta María de Benavente).
En esta misma iglesia hay una pintura que también representa a Santa Ana con su hija María. Se encuentra en uno de los retablos laterales, concretamente en el de la Virgen del Rosario, que está a la derecha del retablo central.
Retablo de la Virgen del Rosario. (I. de Sta. María).
Sta. Ana y María niña, una pintura del retablo anterior.
También en algunos pueblos de esta comarca he podido ver representaciones de Santa Ana acompañada de María. Es el caso de Olleros de Tera, en donde al visitar su ermita, entre los varios santos que hay en el retablo está Santa Ana con su hija al lado, escena muy parecida a las anteriores.
Olleros de Tera. Retablo de la ermita de Ntra. Sra. de Agavanzal.
Santa Ana y María niña, imagen del retablo anterior.
Distinta, y más curiosa y llamativa, es la imagen que pude ver hace años en Maire de Castroponce. Aquí  Santa Ana  aparece  con la Virgen María  y el niño Jesús en sus brazos y sobre sus  rodillas. Por lo tanto abuela, hija y nieto, en una misma imagen. 
Imagen de Sta. Ana, con María y Jesús en sus brazos.
Fuera de esta comarca hemos visto, con frecuencia, muchas otras representacioens de Santa Ana , la Virgen y el Niño,  por diversos lugares de España y de otros países del munco En el caso de La Alberca (Salamanca) una imagen con las tres preside también un retablo.
Sta. Ana, María y Jesús presiden un retablo. (I. de la Alberca).
Y escenas  de la vida diaria en la que a Santa Ana se la representa como madre ejerciendo labores propias respecto a su hija María son bastante frecuentes. Como ejemplo nos puede servir la iglesia de Candelario (Salamanca). Vimos una imagen en la que la santa esta enseñando a leer a su hija.
Sta. Ana enseñando a leer a su hija María. (I. de Candelario).
Las tradiciones populares cristianas del pasado, respecto a los santos, santas y vírgenes son muchas y muy variadas. Y podemos comprobarlo a lo largo de todo el mundo católico-cristiano. También en esta comarca de Benavente y los Valles en donde cada pueblo vive y siente sus devociones de formas muy distintas, pero siempre con respeto a la tradición y, por supuesto, a las personas, participen o no de  las mismas creencias.  




jueves, 11 de junio de 2015

Valles de Benavente: Mayos 2015



El mes de mayo se fue y con él han desaparecido ya los mayos que, por tradición y costumbre, se empinan, o colocan, en muchos pueblos de Castilla y León y también de esta comarca de los Valles de Benavente. Sobre mayos ya he publicado algunos reportajes en este blog. E incluso este tema  forma parte de uno de los capítulos de mi libro Valles de Benavente: Fiestas y Tradiciones, editado por el Centro de Estudios Benaventanos en el año 2007.
No quise dejar pasar el mes sin ver o conocer la pervivencia de esta tradición en la comarca. Para ello me acerqué uno de los últimos días a pueblos en los que tenía constancia de que lo hacían. Pude comprobar que muchos seguían con la tradición, aunque no todos. 
Ví el mayo-árbol, un chopo alto, siempre sin ramas, que se sigue colocando  en Santa Cristina, Arcos y Manganeses de la Polvorosa,  Burganes y Olmillos de Valverde y en algunos otros pueblos. Y en la alto del mayo-arbol el muñeco o muñecos representativos. 
Mayo 2015. Santa Cristina de la Polvorosa.
Muñecos em el mayo de Santa Cristina.

Arcos de la Polvorosa.
Arcos de la Polvorosa.
Burganes de Valverde.
Burganes de Valverde.
Olmillos de Valverde.
Olmillos de Valverde.
Mayos en Manganeses de la Polvorosa.
Manganeses de la Polvorosa.
Fuente Encalada.
Fuente Encalada.
Ya no pude ver los mayos-muñecos, de trapo u otro material,  de Brime de Urz y Moratones. Seguro que ya no los colocan. Pero sí me encontré con algunas novedades que desconocía, como  son  los mayos,  muñecos representando oficios y trabajos, de  Congosta y Ayoó de Vidriales. Tenía noticias de ellos y de algunos más por el blog El Ti Joaquín.
En Congosta,  a poco de entrar en el pueblo, en la misma plaza del Ayuntamiento, y muy cerca de donde se encuentra la ermita de la Virgen del Rosario, los viajeros o visitantes se encontraban con el mayo y la maya que, en forma de  dos muñecos, muy originales y llamativos, estaban allí como para recibirlos, saludarles y desearles buena estancia, o buen viaje. Y es que, además, por ese lugar pasa la carretera hacia otros pueblos.
Mayo y Maya en Congosta de Vidriales.
Al llegar a Ayoó, como casi siempre hago, me acerco a la iglesia y allí un joven me indica dónde están colocados los mayos. Dice que  son tres y que están a poca distancia uno de otro. Uno en la plaza del jardín, otro cerca del Ayuntamiento y el tercero en la calle por donde se entra y sale del pueblo hacia la carretera.  Nos se trata del mayo-árbol, sino de muñecos que representan varios oficios. Costumbre esta de algunos pueblos de la ribera del Jamuz en la provincia de León y comarca de La Bañeza. Ojalá que en Ayoó perdure esta tradición en años sucesivos y sea un referente leonés más en esta comarca del norte de la provincia de Zamora.
Los mayos de Ayoó de este año 2015 representan al farmaceútico, con la bata blanca y el rostro-aspirina. Además lo han colocado sobre la pared del edificio en el que esta la Farmacia.
Mayo El Farmaceútico. Ayoó de Vidriales.
Un poco más adelante y  cerca del Ayuntamiento me encuentro con el Cazador. Que en Ayoó hay muchos aficionados a la caza, nadie lo pone en duda, como los hay en todos los pueblos del valle de la Almucera, que disfrutan de valles, montes y de la cercana sierra de Carpurias.   
El Cazador. Ayoó de Vidriales.
Y, no lejos de estos, como he dicho anteriormente, en la calle por la que se sale hacia la carretera, me encuentro con otro mayo-muñeco que representa al pescador. Está colocado sobre la esquina de una casa de ladrillo, y delante de ella hay a un espacio abierto, a modo de plazuela.

El Pescador. Ayoó de Vidriales.
En este lugar veo sentados sobre una viga-banco un grupo de personas mayores, concretamente  tres hombres y dos mujeres y, junto a ellos, un perrito. Descansan, charlan sobre sus cosas, en algún momento se ríen, y así dejan pasar el tiempo.

Tres hombres y dos mujeres sentados sobre una viga. Al lado un perrito.
Les pregunté por el mayo, que acabo de ver: Sí mírelo, este es el pescador, pero tenemos otros dos el cazador y el farmaceútico muy cerca de aquí, me dice una señora, con muchas ganas de hablar y encantada de contar al viajero los mayos que este año  tienen en Ayoó. Le dije que ya había visto los otros dos y que eran muy bonitos y originales.
Al pedirles permiso para hacer una fotografía, no al mayo, que ya la había hecho, sino a ellos, sentados allí sobre la viga, en compañía del perrito, no se oponen a  ello, sino todo lo contrario. Incluso invitan a sentarse con ellos a una joven,  que pasaba por allí en aquel momento, seguramente que vecina y conocida suya, e incluso tal vez pariente de alguno de ellos. La joven, sin dudarlo, se sienta allí y todos miran al mayo, mientras saco la fotografía. 

Al pasar por allí la joven, miran todos para ella y la invitan a sentarse...
...  ella se sienta con ellos y todos  a la vez miran al mayo El Pescador.
Observo que, con la joven en medio de ellos, como que se sintiesen más felices y contentos. Y como que estuviesen expresando el deseo de que la tradición del mayo o los mayos perdurase en el tiempo. En verdad, solamente se conseguirá si a los jóvenes les gusta, se interesan  y aceptan la tradición. De momento en Ayoó mayores y jóvenes  miran juntos al mayo, y también al futuro.
Me despido de ellos, entre sonrisas y palabras de bien, hasta otro día, de otro año, en el mes de mayo. Ojalá que nos veamos de nuevo aquí, me dice uno de ellos…acompañados de esta joven y mirando todos juntos al mayo, sea el  pescador, o cualquier otro que represente los trabajos, oficios y costumbres del pasado de nuestro pueblo Ayoó de Vidriales.

El Pescador colocado sobre la esquina de un edificio de baja altura..




viernes, 17 de abril de 2015

La Veguilla: Pasado y Presente de la Fiesta


Se dice que todas las comparaciones son odiosas, pero a veces son necesarias, pues con ello se recuerda, e incluso se puede aprender algo nuevo en relación con el pasado, como puede ocurrir en este caso.
Hace días se celebraron en Benavente las Fiestas de la Virgen de la Vega, aquí conocida como Veguilla, fiesta considerada tradicional por muchas personas. Y tienen su razón a juzgar por su antigüedad manifiesta, con documentos que lo acreditan, y también por algunos de los actos, no todos, que durante estos días se celebran. A la Virgen de la Vega se la tiene por patrona de la ciudad y son varios los actos religiosos a ella dedicados y que, según el programa de 1930, no varían mucho en lo fundamental, respecto al momento actual. No han faltado el Tríduo ni la misa solemne y el sermón, ni la procesión con la imagen. Tampoco  el desfile cívico de autoridades y acompañantes hasta el Ayuntamiento, ni la Plaza Mayor llena de gente, ni el discurso del Sr. Alcalde concediendo el toro a las personas que llenaban la plaza y lo pedían con insistencia. En 1930, cuya copia del programa adjuntamos, eran cuatro los días de fiesta, pero destacaba  el día grande por la Diana Floreada, al amanecer, a cargo de la Banda Municipal, el reparto del Pan de la Veguilla y por supuesto la petición y concesión del toro en la Plaza Mayor, todo ello con sabor tradicional. Algunos de estos actos se siguen celebrando en la actualidad.
Programa de la Fiesta en el año 1930
Pero es evidente que, con el paso del tiempo, a lo que llamamos tradicional, o goza de esta  categoría, si no se le presta la debida atención, se desvirtúa y pierde su sentido. En este caso, respecto a la Veguilla, el pasado y la tradición se siguen respetando, en gran parte, al menos en los actos religiosos: Hay un Tríduo los días anteriores, misa y sermón con solemnidad en el día más importante, y por supuesto que también la procesión con la imagen por algunas calles, incluido su paso por la Plaza Mayor. A la Virgen la llevaban en sus andas y acompañaban los benaventanos.  Ahora son las peñas. Representantes de estas están presentes en algunos actos y con sus trajes, banderas y banderines, dan cierto colorido a la fiesta. También asisten a la misa y a la procesión las autoridades religiosas y civiles locales, algunas provinciales y muchas personas devotas de la ciudad.
En este día se reparte el Pan de la Veguilla, que lleva impresa la imagen de la Virgen y que muchos  acuden a recogerlo desde primeras horas de la mañana. Un acto tradicional que no se ha abandonado, sino que va a más cada año, porque los benaventanos quieren que sea así.
Pero lo más llamativo, tal vez, de esta fiesta es la petición multitudinaria del toro enmaromado en la Plaza Mayor. En esto sí que se notan cambios, a  juzgar por las fotografías de los años 50 o  60 y otras, que podemos ver aquí, algunas de las cuales hace que nos detengamos a pensar y recordar.
  En primer lugar por tradición era un solo toro lo que se pedía en principio, aunque después se introdujo lo del torito del alba. Pero ahora  se concede no uno sino  dos o tres, y además suele haber vacas, encierros de novillos, toros de cajón,  toros de fuego, caretones y otros juegos o entretenimientos,  con toro o sin él, dirigidos niños y mayores, con vista a cierto aprendizaje. He aquí algunas fotos antiguas relacionadas con la petición y concesión del toro. (Archivo CEB “Ledo del Pozo” y Grupo: No etres de Benavente si...).
De los años 50
En la foto anterior se ven tres pancartas dos de la misma peña, o grupos de aficionados que se juntaban para celebrar la fiesta. Aún no había llegado el apogeo de las peñas. Hay mucha gente en la plaza, algunos con traje y corbata, se nota que era fiesta. Es curioso, pero niños, jóvenes y mayores ocupan el centro de la plaza con respeto y atención.Al tratarse de fotos en blanco y negro todo se nos muestra muy distinto.
De 1962
En esta otra fotografía es curiosa la pancarta, algo parecido a un toro pintado y bajo su cabeza un mozo en el suelo. Toro en Benavente y Toro, toro y toro son las palabras que se siguen repitiendo constantemente, también hoy.  Hay personas también de todas las edades,  muchas de ellas  bien vestidas y aseadas, con su mirada hacia el balcón del Ayuntamiento, de donde procederá el sí al toro, por parte del Sr.Alcalde. Una nueva pancarta que dice: Los de Liska piden toro, y el dibujo del motor al lado…
Años 60
Aquí nos llama la atención la cantidad de hombres con corbata, incluso muchos niños y jóvenes. Y mujeres bien peinadas, algunas incluso con collares y joyas. Era fiesta tradicional e importante en la ciudad. Algunos cubren su cabeza con boinas, viseras, y sombreros…
Década de 1960
En esta son curiosas las dos pancartas que se ven. Son de una peña o grupo que dicen: La Peña la Grasa pide toro, y con pintura o dibujos del toro y de su carrera. En el centro de la plaza un espacio ajardinado respetado por todos.  La plaza está llena de gente de todas las edades, cosa impensable en la actualidad.
Década de 1970.
Esta foto es más actual, de los años 70. Era cuando en el centro de la plaza había un jardín con una palmera, a cuyo alrededor de colocaban para pedir el todo, pero después de pedirlo allí seguía la palmera. Todos miran al Ayuntamiento a la espera de alguna noticia.
Podemos ver también otras fotos antiguas de esta fiesta de la Veguilla y que figuran en el libro El Toro Enmaromado de Benavente. Memoria Gráfica de la Fiesta (siglo XX), cuya coordinación corrió a cargo de Alejandro Flórez.
Petición del Toro el día de la Veguilla. Año 1961.
Detalle de la fachada del Ayuntamiento durante la petición del Toro. Año 1960
Grupo de personas con gran pancarta, pidiendo el Toro. Años 60.
Vista de la Plaza Mayor durante la petición del Toro. Años 60.
Petición del Toro, año 1973. En primer término la Banda de Música.
Pidiendo el Toro, años 60.
Después de ver estas fotografías, si las comparamos con la actualidad, advertiremos  algunos cambios. Tal vez sean ahora más las personas que asisten a la petición del toro, muchos de ellos pertenecientes a las peñas oficiales y no oficiales que existen. Esto hace que el colorido y aspecto general sea más llamativo: Diversidad de trajes, banderas, estandartes, pancartas y otros objetos que contribuyen a ello. Pero poco a poco, desde hace unos años son los jóvenes quienes están ocupando el centro de la plaza, o gran parte de su espacio, pues debido al jolgorio, griterío y algarabía que preparan, los niños de corta edad y muchas otras personas se refugian en los alrededores de la Plaza, o se quedan en los soportales, para desde allí contemplar el espectáculo. Y cuando, en medio de  los gritos, voces, músicas ruidosas y otros efectos, se oye la voz del  Sr. Alcalde concediendo no un toro, sino dos toritos más para los días de las fiestas, todos los presentes aplauden y se congratulan, coreando también la palabra toro, toro, toro…(Las imágenes siguientes corresponden a la fiesta a partir del año 2010)
Pero la juventud presente en el centro de la plaza, se desborda gritando aún con más fuerza toro, toro, toro, al tiempo que saltan, bailan y lanzan al aire las botellas, botellines y botellones  cargados  con distintas bebidas que consumen continuamente. Hay incluso imágenes en las que se ve como si manasen fuentes de aguas de colores sobre sus cabezas. Y es que algunos desaprensivos tiran los líquidos sobre quienes les rodean, y que también caerán sobre el pavimento de la plaza. De ahí que, al finalizar el acto, la plaza esté llena de plásticos y de dichos líquidos.


Algunos forasteros se van de la plaza sorprendidos, no precisamente por lo de la petición del  toro, que no ha ido mal, sino por el final del acto con tanto ruido y sobre todo por las muchas botellas, botellines y botellones, de plástico, que han visto volar por encima de las personas que se encontraban en el lugar.
Y lo curioso del caso es que, tras la algarabía y ruido en la plaza, con botellas y vasos, la fiesta continúa en otras calles de la ciudad durante el resto de la mañana y parte de la tarde, con las mismas consecuencias y resultados. Todo esto no sucedía antes.
Para muchos a este espectáculo no se le puede llamar tradición por mucho que en algunos medios de información se haya escrito sobre la Veguilla como una fiesta muy tradicional, declarada incluso de Interés Turístico Regional. Ojalá que siga siendo considerada así, pero que no se olviden los organizadores de lo que implica y exige el respeto a la tradición y al legado que los antepasados han querido dejar y ofrecer a sus descendientes. Las fotos antiguas les pueden servir de testimonio. Y aunque los tiempos hayan cambiado e incluso la forma de divertirse, lo tradicional tiene otras exigencias, de lo contrario no lo podemos denominar así, para no apartarse demasiado de sus raíces y del pasado.