sábado, 19 de mayo de 2012

Benavente recuerda a la Veguilla, o Virgen de la Vega.


La Veguilla en su capilla de la iglesia de Santa Maria del Azogue de Benavente.

La Virgen de la Vega, conocida por todos como La Veguilla, es la patrona de Benavente. Y la nombran así porque se trata de una imagen de tamaño pequeño. Pero también por el aprecio y cariño que los benaventanos sienten hacia ella. Su fiesta se celebra en el mes de abril, el lunes siguiente al segundo domingo de Pascua. 
Es la fiesta más importante para el municipio y por ello la Corporación que gobierna se esmera en prepararla con diversos actos religiosos y no religiosos. Por la mañana no falta la misa solemne, presidida incluso por el Sr Obispo, acompañado de otros sacerdotes, y el sermón u homilía, que siempre se consideró importante en la celebración. Lo mismo que la procesión en la que desfila la imagen sobre las andas, acompañada de autoridades religiosas y civiles, cofrades de la Virgen, numerosos ciudadanos, y por supuesto una representación de cada una de las peñas del Toro Enmaromado. Y es que una vez terminada la misa tiene lugar en la Plaza Mayor la petición del Toro Enmaromado.
Es normal que Benavente, lo mismo que otras ciudades o pueblos, recuerde con frecuencia a su patrona, en este caso la Virgen de la Vega o Veguilla. Y que algunos lugares estén a ella dedicados, en otros se la recuerde o se pongan bajo su advocación: Ayuntamiento, colegios, asociaciones, calles, plazas, tiendas, etc.
De acuerdo con la tradición, la pequeña imagen aparece siempre entre dos torres y sobre un puente, por el que pasa un río. A partir de aquí los dibujos, pinturas, relieves, esculturas,  etc. han proliferado en la ciudad, como podemos ver en las imágenes siguientes. Seguramente que no estarán todas, pero sí la mayor parte de ellas.
Un momento de la procesión con la Virgen el día de su fiesta.
La Veguilla en el altar mayor, después de la ofrenda de flores el día de la fiesta.
Colgante con la imagen de la Virgen que llevan alcalde y concejales.
Vara que llevan los de la Cofradía.
Antigua vara usada por los cofrades.
Sello para el pan de la Veguilla.
Sello impreso en uno de los panes.
Guardería La Veguilla en la calle Maragatos.
Hornacina con La Veguilla en la pared del local de la Peña Toro Enmaromado.
Colegio privado con el nombre de Virgen de la Vega.
Mosaico de Coomonte en la Plaza Mayor. En el centro del mismo La Veguilla.
Obra de forja en una casa de la calle Villalar. Una de las figuras es La Veguilla.
Escudos de Benavente, con la Veguilla, y el de Puebla, el año del hermanamiento.
El escudo de la ciudad figura en placas y otros muchos lugares.

También en las plazas y rótulos de calles.

Modalidad del escudo con La Veguilla en una calle de Benavente.

Matasello solicitado por el Grupo Filatélico de Benavente, con el escudo de la ciudad.
Camiones y cohes municipales llevan impreso el escudo de la ciudad con La Veguilla.


Monumento a la Virgen de la Vega, patrona de Benavente. Rotonda Avda. Federico Silva.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Palomares en Fuentes de Ropel.



Fuentes de Ropel  es uno de los municipios de la ribera del Cea, que pertenece a la de marcación comarcal de Benavente.  Que se trata de un pueblo con historia y patrimonio lo comprobamos con sólo leer lo que se ha escrito sobre él, y contemplar las iglesias, casas antiguas, y otros edificios de interés: pósito, puente romano, etc., que aún se conservan: Y también, por qué no, los palomares.
Hemos comprobado que, lo mismo que ocurre en otros muchos pueblos de los Valles de Benavente y la Tierra de Campos, antiguamente había  muchos palomares. Pero en la actualidad son pocos los que se conservan en buen estado, y que sigan desempeñando su función, la de servir de aposento a las palomas, para criar pichones.
Casi todos estaban o están cerca del pueblo. De esta forma  pueden ser atendidos mejor por sus dueños, pues, además de cuidar el edificio,  hay  que dar de comer  y beber a las palomas para que críen mucho y bien.  Y la cercanía también les protege de los peligros que acechan, tanto a las palomas, como  a los mismos palomares.
Edificio cerca del pueblo, que sirvió también como palomar, a juzgar por los huecos en su pared.
Uno de los pocos palomares en uso, reparado y en perfecto estado.
Palomar en medio de una huerta
Palomar con patio.
Palomar de forma cuadrada, con sus paredes restauradas con cemento y ladrillo.
Atardecer en Fuentes de Ropel: Palomares, depósito de agua, iglesia de san Pedro y torre de la desaparecida de Ntra. Sra. de Arbás.
Dos palomares unidos por una pared de tapial.


 Palomares en ruinas.
Dos palomares unidos, uno de ellos ya casi destruido.

Palomar en el campo con su tejado ruinoso.
Palomares cuadrados en ruinas, con una distribución interior parecida.

Por las imágenes hemos visto que son más los que se encuentran en ruinas o en proceso de destrucción que los que se mantienen en pie y siguen funcionando.  Hay que tener en cuenta además a los que ya han desaparecido.
Entre los que aún se conservan son más los que tienen patio o se encuentran dentro del recinto de una huerta. Esto contribuye a una mejor atención y conservación. También se observa que son varios los que están juntos, de dos en dos, seguramente que se construyeron en una época en que la abundancia de palomas y pichones era mayor, y de ellas se obtenía un mayor rendimiento económico.
Ojalá que los propietarios, con ayuda económica o sin ella, hagan lo posible por mantener en pie su palomar, y poder seguir cogiendo pichones, palomina, y todo lo que de utilidad les reporte este pequeño edificio, con una arquitectura especial, que contribuye a  embellecer el paisaje de estas tierras.