viernes, 16 de mayo de 2014

San Isidro se celebra también en Benavente.



Que San Isidro es un santo muy popular nadie lo pone en duda. Popular y rural, pues  además fue labrador e hijo de labradores. Nació en Madrid, hijo de padres pobres y virtuosos. Se casó con María, (más tarde sería Santa María de la Cabeza), una doncella de Torrelaguna, con la que tuvo un hijo. Después de su nacimiento ambos decidieron vivir en santidad.  Cuentan que Isidro pasó la vida entre el trabajo humilde del campo, al servicio de D. Juan de Vargas, y la oración; y entre ambas ocupaciones  no faltaron los milagros. Murió en el año 1172 y su fiesta se celebra el 15 de mayo.
Por las abundantes imágenes que de él existen, vemos que viste el traje de los antiguos labriegos de Castilla y León, muy parecido al actual de algunos pueblos de la misma región: chaqueta y calzón corto. Siempre con barba y en casi todas el cabello hasta los hombros.
Sus atributos principales son las herramientas de labranza: pala, azadón, reja y arado, manojo de espigas, rosario y, en algunas, un personaje arrodillado (que representa a su propio dueño).
Es frecuente la escena en que con la pala de largo mango hizo brotar un manantial, como también aquella otra en la que el santo está rezando mientras un ángel cuida del arado conduciendo a los bueyes.
En vida, y también después de muerto, obró milagros este santo de Madrid. En un año de sequía hizo brotar una fuente, que sigue manando, junto a la ermita de su nombre. Era muy caritativo con las personas, pero también con los animales. Un día de gran nevada dio de comer a los pájaros vaciando un saco de trigo que llevaba a moler, etc. Su esposa también gozó del favor de hacer milagros, demostrando así su atribuida y merecida santidad.
En otras ocasiones he escrito en este blog sobre la devoción a San Isidro en esta comarca de los Valles de Benavente. La mayor parte de los pueblos tienen en sus iglesias imágenes del mismo, algunas muy antiguas e importantes, como nos muestran las fotografías, y celebran algún tipo de fiesta. Incluso contamos con una ermita en Quintanilla de Urz, lo cual es llamativo, porque no son muchas las que hay en España, dedicadas a este santo.

Imagen en San Cristóbal de Entreviñas.
 
Pobladura del Valle.
Imagen de Pueblica de Valverde.
Bretocino.
Imagen en Arcos  de la Polvorosa.
Arrabalde.
Mozar de Valverde.
Burganes de Valverde.
San Isidro en procesión, en Quintanilla de Urz. Al fondo su ermita.
También en la ciudad de Benavente existe un barrio con su nombre, que celebra la festividad con diversas actividades religiosas y lúdicas. Por otra parte, las iglesias de Santa María del Azogue y de San Juan del Mercado disponen de imagen antigua del santo.
Imagen en la iglesia de Santa María. Benavente.
Imagen en la iglesia de San Juan. Benavente.
Antiguamente existía la costumbre de celebrar esta fiesta del patrón de los agricultores, pues eran muchos más los que trabajaban en el campo, cultivando sus tierras, como también eran más los hortelanos. Y lo hacían en la iglesia de San Juan del Mercado, asistiendo a la misa y posterior procesión, como en rogativa, camino de los campos cercanos, que el sacerdote bendecía, al tiempo que imploraba a la divinidad la obtención de una buena cosecha.
El lugar elegido eran las Eras, que aún no estaba urbanizado y todo eran tierras y verdor. Con el poblamiento del lugar y la casi desaparición de las tierras, dejó de celebrase esta ceremonia, hasta la nueva recuperación hace ya algunos años. Y ayer mismo, como podemos ver en las imágenes de Interbenavente, desde la citada iglesia de San Juan han salido en procesión hasta ese mismo lugar, y allí junto a los árboles de un jardín público el sacerdote bendijo los campos de Benavente y pidió por las buenas cosechas. Terminado el acto la comitiva regresó  a la iglesia. Un año más han cumplido con la tradición.

Procesión con San Isidro saliendo de la iglesia.
En la plazuela de San Juan.
Por las calles caminan hacia el barrio de Las Eras.
Llegan con el santo hasta los jardines próximos a la Calle Cañada La Vizana.
La procesión regresa a la iglesia, tras la bendición de los campos.
La imagen que sacan en procesión es del siglo XVIII, nos muestra al santo vestido a la manera de los agricultores de su época, sobre andas que llevan agricultores, A su lado una yunta de animales de tamaño mucho más reducido en relación con el santo.
Por San Isidro, la primavera está ya en pleno vigor. Y con ello el desarrollo de las cosechas. Los refranes se encargan de informarnos sobre la llegada del buen tiempo y otros fenómenos atmosféricos.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
San Isidro labrador, quita el agua y trae el sol.
San Isidro labrador, se lleva la lluvia y trae el sol.
San Isidro labrador, reparte el agua y el sol.
Si se desigualó el sembrado, por San Isidro está igualado.

martes, 13 de mayo de 2014

Maroma solidaria.



Este es el título del cartel y programa, con el que la Asociación Contra el Cáncer de Benavente informó sobre la I Marcha Solidaria celebrada en la ciudad el pasado domingo día 11. Y es que, efectivamente, se utilizó una maroma semejante a la que se utiliza y con la que se sujeta al toro enmaromado, antes de iniciar el recorrido por las calles de la ciudad. Pero en esta ocasión se trataba de una maroma-cuerda,  sin toro, pero fuerte y resistente como todas las demás, que sirvió para unir y hacer solidarias a muchas personas. Niños, jóvenes y mayores, se agarraron con fuerza a la misma, como queriendo pedir o exigir, a quien corresponda, más medios económicos y ayudas sanitarias, y para la investigación, que contribuyan a la prevención o a la curación de esta enfermedad tan extendida.
A las 11 de la mañana y en una carpa instalada en la calle de las Eras, se completaba la inscripción de los asistentes, que fueron más de 800 personas. No lejos de la carpa se había colocado ya la maroma a la espera de que gran parte de ellos la cogiese en sus manos, solidarias y reivindicativas, para recorrer, despacio y sin prisa, algunas calles de la ciudad, casi las mismas que se recorren, a más velocidad y en tumulto, delante o detrás  del enmaromado, el día de su fiesta. 
Carpa instalada en la calle de las Eras.
La maroma solidaria a la espera del comienzo de la Marcha.
Comienzo de la Marcha, cerca del antiguo toril.
Pasando por la calle del Matadero.
En la Rúa.
Por la plaza de Santa María.
Desde la plaza de Santa María caminan hacia la plaza de la Madera.
En la Cuesta del Río. Al fondo la  calle de la Sinoga.
Calle de los Carros.
Plazuela de los Leones.
Los de la maroma llegan ya a la calle Ancha.
Corrillo de Renueva.
En esta marcha, sin carreras, quisieron pasar también y al mismo tiempo recordar algunas calles por las que antiguamente pasaba el toro, y que en la actualidad no ocurre, como la calle Cervantes, Plaza del Grano, la Encomienda, Plazuela de San Juan y calle de los Herreros. De esta forma el paseo se alargó un poco más, pero fue del agrado de todos.

Entrando en la calle de Cervantes.
Plaza del Grano.
Calle de la Encomienda.
Plazuela de San Juan.
Calle de los Herreros.
Es curioso y llamativo que la marcha contase con muchos espectadores que, colocados en lugares estratégicos, como cuando esperan para ver pasar al toro, aplaudían a los que estaban participando en la misma. Pero era este un día de convivencia y solidaridad, en el que la comitiva se olvidó del toro y toda la parafernalia que existe a su alrededor: no hubo argollas, ni paradas o descansos, ni tampoco carreras y sustos, aunque sí maroma, a la que se agarró mucha gente, pensando sólo en salud y bienestar.
Hay que reconocer que la fiesta más emblemática de Benavente es la del toro enmaromado, pues además de antigüedad está cargada de historias, leyendas y tradiciones. Últimamente también de vistosidad y colorido por los atuendos de peñas y peñistas. Cualquier cita, alusión o referencia a la fiesta, goza de gran aceptación entre la mayor parte de los ciudadanos. Tal vez con la “Maroma Solidaria” se haya conseguido una mayor participación en la I Marcha contra el Cáncer.
De hecho por parte de la Asociación se anunció que en años sucesivos, en el segundo domingo del mes de mayo, la “Maroma” volverá a recorrer las calles de la ciudad. Y esperan que la participación sea aún mayor que este año, porque la salud es lo que importa y, lo mismo que la educación, debe ser cosa de todos y para todos. Piensan que, por parte de la  Administración, no se deben escatimar medios para ello.  
Al llegar a la plaza de Santa María, final de la marcha, la presidenta de la Asociación contra el Cáncer, se dirigió a los asistentes, agradeciéndoles su asistencia y  colaboración. Recordó a todos los presentes, que deberían transmitir también a sus familiares y amigos, la necesidad de la prevención en cualquier tipo de cáncer. Que se deben realizar los análisis y pruebas pertinentes, para que el riesgo sea menor. Al mismo tiempo informa que la Asociación seguirá prestando ayuda a las personas que lo soliciten en todo lo que sea posible. 

Al llegar a la plaza de Santa María recogen la maroma.

La presidenta, desde la carpa, se dirige a los participantes.
Antes de finalizar el acto y desde la carpa instalada en la plaza de Santa María, con música ambiental apropiada, se procedió al sorteo de varios regalos entre los que habían participado en la Marcha. Después llegó la despedida de todos los presentes, no sin abundantes aplausos para la directiva de la Asociación y sus colaboradores. 
La carpa de la plaza de Santa Maria rodeada de personas.
Termina el acto con el sorteo de varios regalos.

viernes, 9 de mayo de 2014

Palomares en Granucillo de Vidriales.


Por Granucillo pasan y a Granucillo van muchas personas de los pueblos de esta comarca y provincia de Zamora, de las demás de Castilla y León y de otras regiones, atraídos, y para conocer in situ, los monumentos megalíticos existentes, los dólmenes de de San Adrián, junto a la ermita de su nombre, y el de las Peñezuelas, más hacia el Oeste del pueblo. Los dos importantes desde el punto de vista arqueológico e histórico. 
Dolmen "Las Peñezuelas".
También se puede ver en Granucillo, su iglesia, su ermita, los muros de un palacio, y algunas casas existentes en el pueblo, construidas con adobe o tapial y sus puertas con llamadores de hierro, de los de puño. Hasta se conserva el exterior de  hornos de pan, de los de antes, y que sobresalen en la acera de algunas calles. También una casa restaurada, cuya fachada tiene un corredor o galería de madera resistente y de gran belleza. Por supuesto que los visitantes no deben olvidarse del rollo de jurisdicción que hay en la plaza, ahora con renovado y con vistoso pavimento, rollo que estuvo coronado, hasta hace no mucho tiempo, con una cruz, como si de crucero se tratase, cosa no común en construcciones de este tipo. 
Ermita de San Adrián.
Muros del antiguo palacio.
Casa de tapial capachada. El horno destaca hacia la calle.
Puerta antigua con mirilla y llamador.
Llamador de puño en otra puerta.
Horno al exterior en una de las calles.
Casa con corredor o galería a la calle, restaurada.
El rollo con una cruz, a modo de crucero.
Rollo en la actualidad, ya sin la cruz.



















Pero antes de irse de Granucillo los amigos del patrimonio y concretamente de la arquitectura popular y tradicional, pueden ver también los palomares que hay no lejos del pueblo, algunos incluso junto a las mismas casas.
De uno de ellos, de forma rectangular, pintado de blanco y cubierto con tejado,  la única señal que tenemos para saber que se trata de un palomar son los agujeros o aberturas que tiene en la pared que da hacia el mediodía, para entrar y salir las palomas.  Está a la entrada del pueblo y destaca en medio de una tierra, unas veces sembrada y otras  en barbecho. Con poco esfuerzo y trabajo se puede seguir manteniendo bien pintado de blanco y en buen estado.

Uno de los palomares de Granucillo, aunque no lo parezca.
Al otro lado del pueblo, no lejos del dolmen conocido como “Las Peñezuelas” hay varios palomares, todos construidos con adobe o tapial, combinándose en alguno de ellos los dos materiales, de forma llamativa.
De tapial y adobe, con doble tejadillo y muro protector del viento.
Parte de atrás del anterior palomar.
Detalle de la parte superior.
Uno de ellos con paredes exteriores revestidas de cemento, tiene el tejado hacia el este con un murete para protección del viento y pequeños pináculos como adorno. También son llamativas las pequeñas troneras por las que entran y salen palomas.
Pintado de blanco, muro protector con pináculos  y dos troneras
El anterior palomar visto por otro lado.
No lejos de estos, en la misma zona, hay algunos ya en ruinas, o en proceso de destrucción, si alguien no les echa una mano y lo remedia. Lógicamente esta corresponde a sus dueños. En algunas provincias o comarcas de Castilla y León se cuenta con ayudas para su rehabilitación. No dejan de ser estos edificios claros ejemplos de arquitectura tradicional y popular, y algunos de ellos, si no todos, merecedores de protección.
También hay algunos palomares en ruinas que llaman la atención a los visitantes.