viernes, 13 de junio de 2014

Toro Enmaromado: Programa de 1957.



Es el primer programa de los editados con motivo de las Fiestas del Toro Enmaromado y del cual se conservan pocos ejemplares. Impreso a una sola tinta tiene tan sólo dos hojas, o cuatro páginas. En la portada bajo el anuncio de la fiesta:Junio de 1957- BENAVENTE –Ciudad de los Condes Duques celebra su tradicional y típica fiesta del Toro Enmaromado, en la Víspera del Corpus”, se publica una fotografía de la petición del Toro en la plaza mayor el día de la Veguilla, patrona de la ciudad. 
Portada
Petición del toro el día de la Veguilla. Años 50.
Por su parte, en la contraportada un solo anuncio, en este caso de los afamados talleres mecánicos Michell, de maquinaria agrícola e industrial. Talleres importantes y muy conocidos en aquellos años, pues tenían sucursales o agencias en La Bañeza, León y Valladolid.
Contraportada.
Solamente las dos páginas interiores informan sobre los diversos actos. La verdad es que, al leerlas, se nota sencillez, tradición y vivencias populares. Lo vemos hasta en el mismo vocabulario empleado al anunciar los festejos, palabras como diana, dulzainas y dulzaineros, danzantes, bailes regionales, cabezudos, bailes y verbenas populares, organillo, etc. Y es que, por lo que se ve, la fiesta se vivía de modo muy distinto al actual, pero no por ello menos intensamente. Estaba aún lejos lo de las multitudes, aglomeraciones y excesos, con grupos y cantantes famosos; tampoco existían las peñas, que dan mucho colorido, a la vez que ruido, a su paso por las calles y plazas; etc.
Además, como vemos en sus páginas, había sólo tres días de fiesta, martes, miércoles y jueves, centrándose casi todos los actos en el miércoles, la víspera del Corpus, día en el que, desde siempre, se corrió y se corre el Toro Enmaromado. Un miércoles festivo y muy recordado por los amantes de  la tradición y de los festejos populares, en la víspera del Corpus, que gozan de gran prestigio en muchos lugares, precisamente por su antigüedad, como es el caso de esta fiesta

La Rúa. Foto que figura en el programa de 1957.
Calle de los Carros. Programa 1957.
Y es que este Día Grande del año 1957, a las siete de la madrugada había Diana a cargo de un grupo de dulzainas que recorrían las calles de la ciudad, al tiempo que se disparaban cohetes. Y a las once horas tocaba el turno a los Cabezudos, del agrado de niños y mayores, acompañados por los “típicos dulzaineros”. También llegaba a la ciudad  un grupo de bailes y danzas de la Región Leonesa, debidamente ataviados, que actuaban por diversas calles y plazas.
El martes tan sólo se informa de la llegada y desenjaule del toro que se anunciará con el disparo de seis bombas. Y de la Soberbia Verbena “cotillón” amenizada con Orquestina y Organillo, durante la cual serán lanzados al viento una bonita colección de cohetes voladores iluminados… Y al término de la misma serán obsequiadas con una bolsita sorpresa todas las señoritas que acudan ataviadas con trajes típicos regionales o mantones de Manila.
Pero el punto álgido de este miércoles festivo tenía lugar por la tarde, pues, a partir de las 3’30 horas, dulzaineros y danzantes comienzan a salir a las calles y plazas, pasando y recorriendo aquellas por las que, dentro de poco tiempo, iba a pasar el Enmaromado.
Y así estarán hasta las 5’30 horas, cuando sonaba la primera bomba (atómica para el redactor del programa), que anunciaba la próxima salida del toro. Por cierto que este año se llamaba Chivito.  Poco después se oía la segunda y a las seis en punto de la tarde la tercera y última BOMBA, a partir de la cual y como se lee en el programa: “empieza la emoción, pánico, carreras, tensión de nervios, gritos, ¡que vieneee¡…, ¡que vieneee¡…y muchas más precauciones, pues es el momento en el que sale del toril, para hacer el recorrido.
El final del mismo era algo distinto al actual, pues cuando los corredores con la maroma y el toro, en su carrera, llegaban al Corrillo de Renueva se dirigían por la calle Cervantes hacia la Plaza de Gonzalo Silvela ( ahora plaza del Grano), en donde había un pequeño descanso; después seguían por la Encomienda, Plazuela de San Juan, calle Luisa Mozo (hoy Hospital de S. Juan), Obispo Regueras (hoy los Herreros), hasta la plaza de Santa María donde moría apuntillado, si antes no hubiese sido necesario hacerlo a lo largo del recorrido. 
El toro por la calle Cervantes. Años 50.
Calle de la Encomienda.
La Encomienda.
Calle del Hospital de San Juan.
Calle de los Herreros.
De 20 a 22 horas se celebraba un baile popular por la muerte del toro en la plaza de Santa María. Y la fiesta del día se completaba hasta las 2 de la madrugada con la Magnífica Verbena Popular, amenizada por una Orquestina y el clásico organillo, en la plaza del Generalísimo, (hoy plaza de Juan Carlos I) y calle del Doctor Castro ( hoy calle de la Mota). Al finalizar dice el programa: “serán disparados una escogida colección de cohetes aéreos y luminosos, terminando con una traca en los paseos  de la Mota Vieja, como fin de fiesta”.     
El jueves, último día festivo en el programa, tan sólo se anuncia que a las doce de la mañana desfilará por las calles de la ciudad la banda de música anunciando la Gran Novillada, a cargo de dos afamados matadores-novilleros, que se celebrará por la tarde, para la cual la Comisión editó programas especiales.
En una nota especial, al pie de página se informa también sobre la adquisición de cien metros de MAROMA nueva, y de que, con el dinero sobrante de la recaudación popular, después de pagar todos los gastos, se harán donativos a los Centros e Instituciones Benéficas de la ciudad. 
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En este breve programa de 1957 tan sólo se publican dos fotografías antiguas a pesar de contar con muchas más por aquellos años. Una es la del toro al pasar por la Rúa y la otra por la calle de los Carros. Las publico en este momento, junto con otras anteriores a 1957, que aparecen en el nuevo libro editado recientemente por el CEB “Ledo del Pozo”, Memoria Gráfica de la Fiesta Tradicional del Toro Enmaromado de Benavente”, cuyo coordinador es Alejandro Flórez, quien durante varios años se ha ocupado en reunir gran parte de las imágenes, cedidas por muchas personas de la ciudad.
Las imágenes siguientes corresponden  a diversos moemntos de la carrera del Toro Enmaromado por las calles de los Carros y La Rúa.
Calle de los Csrros.
Calle de los Carros.

La Rúa.
La Rúa.


  

martes, 10 de junio de 2014

Pobladura del Valle: Estación del tren.



Este pueblo, industrioso y emprendedor como pocos, se encuentra a  unos 15 kilómetros de Benavente, que es la cabeza de la  comarca.  Por Pobladura pasaba el ferrocarril Vía de la Plata, cuya estación se encontraba y se encuentra, al menos lo que queda de ella, al oeste de la localidad. Y es que cuando dejó de funcionar, hace ya bastantes años, comenzó el abandono de las vías, almacenes, casas y demás infraestructuras que servían o estaban relacionadas con el tren.
Y hasta algún edificio se ha vendido y otros se alquilan para celebrar conciertos u otras actividades, sobre todo en la época estival.
“Sí, el edificio central de la estación lo compró un señor de Vecilla y ahí viene de vez en cuando a vivir y el almacén de al lado lo dejan para actividades musicales u otras a los jóvenes cuando llega el verano”, me dice un señor de edad que se encontraba por allí.
La antigua estación. Al fondo la fábrica de piensos.
El edificio principal de la estación, ahora de propiedad particular.

Uno de los almacenes al servicio de la estación.
 El otro edificio más amplio que hay frente  al de la estación  me dicen que  es de un particular que compró el solar y preparó allí el almacén.
El tren cuando llegaba paraba a coger viajeros  o a cargar y descargar mercancías, incluso las de los almacenes cercanos a las vías. En el caso de la fábrica de harinas Purina, (ahora de otra firma o casa) la vía se acercaba a dicha fábrica prestando así un mejor servicio. 
Para detener el tren.
Vías en la estación de Pobladura.
Cerca de la estación había varias casas, una de ellas era la de la cantina, muy frecuentada por los viajeros. En la actualidad están en ruinas o han desaparecido. Pero hay otras casas no lejos de la estación, con balcones en sus fachadas y esgrafiados en la pared, u otra decoración, que se conservan en buen estado y que llaman la atención. En una de ellas parece ser que estaba la cantina. Incluso vemos una casa también con sus paredes de barro, de tapial, y que también denota antigüedad.
Varias casas antiguas que aún se conservan cerca de la estación.
Se conservan las vías, todavía no ha llegado el momento de su desmantelamiento. Y también los mandos para el cambio de agujas, los postes del tendido eléctrico, y algunas de las señales utilizadas.
La vía aún sin desmantelar.

Palancas para el cambio de agujas o vías.
Atención al tren.
Semáforo.
Kilómetro 298.
                                      Pozo en el antiguo espacio que ocupaba la estación  
                                               
Según me cuentan algunas personas mayores, la estación de Pobladura era muy importante para los viajeros y para transportar mercancías. Viajeros no faltaban, pues acudían de todos los pueblos de las vegas del Orbigo y del Eria, desde Arrabalde y Villaferrueña hasta Maire y Coomonte. Y algunos incluso de la vecina provincia de León. Y había animación sobre todo algunos días de mercado en Benavente o cuando se celebraba algún acontecimiento en la capital de la provincia, Zamora.
Y tampoco faltaban mercancías, unas veces productos del campo: cereales, remolacha, etc. y otras veces los productos de las fábrica, como Purina, que se encontrasen en la zona. El tren hacía lo que después hacían los camiones de transporte…
Cuando estaba el tren la zona de la estación estaba siempre muy animada. Y las personas de los pueblos se veían, se saludaban, y hacían el viaje juntos hasta Benavente, Zamora o cualquier otro lugar de la ruta.
En San Adrián del Valle, pueblo ya de la provincia de León no hay estación. La más cercana para sus habitantes era la de Pobladura, aunque podía utilizar el apeadero que existe en Saludes de Castroponce, pueblo también de León.
Quienes me ha contado algo sobre esto han sido una señora y un señor, ya mayores, que estaban sentados en un banco del parque recientemente inaugurado, que hay junto al arroyo Reguero, o Ahogaborricos. Allí estaban los dos esperando a que pasase el tiempo para cambiar de lugar, aunque solamente fuese para irse a su casa. Y así hacían y seguirán haciendo mientras vivan. Pero estaban contentos y deseosos de hablar con alguien que, al pasar por allí les saludase atentamente y les preguntase por alguna cosa de su pueblo. Y más todavía si el forastero les cuenta algo que ellos desconocen de Pobladura, pues se les veía con ganas de saber y conocer cosas.

martes, 3 de junio de 2014

Benavente: Calle de Zamora.



En el callejero de Benavente no podía faltar alguna calle o plaza dedicadas a Zamora, la capital de la Provincia, lo mismo que en Zamora no falta una calle, y algún otro lugar más, que recuerdan a Benavente. Y es que son las ciudades más pobladas de la provincia, y se complementan ambas desde diversos puntos de vista: comunicaciones y transportes, ríos, riberas y paisajes, fiestas, turismo y cultura, etc.  Como  lo hacen también otras poblaciones de menor entidad, pues todas contribuyen a hacer más grande e  importante a la capital y a toda la provincia.
La calle de Zamora en Benavente es céntrica, está dentro de casco histórico y del antiguo recinto amurallado. Quienes pasan o pasean por ella notarán algo del sabor antiguo y tradicional que tienen algunos lugares de las antiguas ciudades.
Calle en la actualidad, desde la parte baja.
Se mantienen en pie varias casas de ladrillo, algunas de ellas con galería al exterior, que nos sitúan y hacen pensar en épocas pasadas, pues desde mediados del siglo XIX fue este el material de construcción más empleado en la Benavente en muchas de sus casas. También se utilizó la piedra en algunas de las más antiguas, al menos en la fachada.
Casas de ladrillo en una de las aceras.
Puerta de la casa anterior.
Casa de piedra y ladrillo, con tronera.
Uno de los edificios más simbólicos que hubo en esta calle, ya desaparecido, que vemos aquí en una de las imágenes, es el que todos conocen y denominan Casa de la Cárcel. Se encontraba al comienzo de la misma yendo desde la Ronda de Madrid. En la actualidad hay un solar en el lugar que ocupaba.
La antigua Casa de la Cárcel.
Solar en el lugar de la Casa de la Cárcel.
La calle desde arriba.
En las casas más antiguas todavía se pueden ver y admirar balcones de hierro y rejas de forma y tamaño diverso, protegiendo puertas y ventanas, e incluso algunas troneras en los tejados. También se conservan puertas de madera con adornos originales y en la que no faltan los antiguos llamadores de hierro  u otros metales, algunos de ellos en forma de puño. 
Balcones en casa de ladrillo.
Puerta en una de las casas.
Llamador de hierro en otra de las casas.

A esta calle, que se encuentra en una ligera pendiente, se puede acceder desde la Ronda de Madrid, por la parte alta de la misma. Lo hacen los que procedan de La Rúa, Plaza Mayor o Corrillo de San Nicolás, y otras calles del centro. Y por la parte baja se accede a la misma, desde El Corrillo de Renueva y demás calles que llegan a esta plazuela: Ancha, Cuesta del Portillo de San Andrés,  San Bernardo y Costanilla de Valladolid.
Es calle de paseo y también de paso para muchas personas que se dirigen al sur de la ciudad: Ferial, Estación de Autobuses, Vía del Canal, etc. O que quieren ir a otros lugares más alejados de estos: Colegio y Polideportivo Los Salados, Campo de Futbol “Luciano Rubio”, Asprosub, etc.
En la calle no son muchos los establecimientos comerciales en la actualidad, hay algunos de ropa, alimentación, juguetes, etc. y casi todos en edificios de nueva construcción. Pero sí hay varias cocheras individuales bajo antiguas viviendas, o colectivas, bajo las nuevas construccciones.

Imágenes de la calle desde el Corrillo de Renueva.


jueves, 29 de mayo de 2014

CONTORNOS, Asociación de Ocio y Tiempo libre.



Así figura en sus estatutos y así la conocen los vecinos de Santa Cristina, localidad en la que fue fundada y tiene su sede. Y así la conocen cada vez más personas de esta comarca y provincia, y también de las provincias de Castilla y León o de otras regiones, que asisten a los encuentros y actividades que organiza cada año. De hecho su finalidad es también el aprendizaje y fomento da actividades creativas.
Todo esto lo consigue con los cursos de torno y talla que imparten, y con las exposiciones y ferias artesanales que organizan. Y por supuesto con los encuentros de torneros, como ha ocurrido el pasado fin de semana, en su segunda edición. Pudimos ver algún tornero de fama, rodeado de espectadores, que se sorprendieron al ver el tipo de piezas que el experto realizaba con su torno.
Un tornero de Salamanca elaborando una pieza.
Por otra parte también vimos los trabajos de torno y algunos de talla, que los alumnos habían hecho a lo largo del año. Se sentían satisfechos y con ganas de aprender a trabajar con la madera, cada vez más y mejor, pues son muchas las posibilidades que ofrece.
Algunos alumnos junto a sus piezas realizadas con el torno.
Otro tipo de piezas expuestas en el Encuentro de Torneros.
También se vieron algunos trabajos de talla.
Morteros y otras piezas.
Cuencos, palilleros, bolígrafos, etc.
Tambien algunos mazos.
No faltaron bastones con puños originales, preparados por alumnos.
Contornos quiere extender su actividad a toda la comarca de los Valles de Benavente, pues son muchas las artesanías y oficios del pasado que existieron y que han desaparecido. Muchos de ellos, que antes eran una forma de vivir, ahora podían servir de entretenimiento, ocio y distracción, tanto para mayores, como para los más jóvenes.
Está visto y comprobado que esta asociación ha nacido con gran ímpetu y ganas de hacer cosas, a juzgar por las actividades de estos dos años de existencia. Y parece ser que tiene proyectos para el futuro, que contribuirán a ello. No deja de ser interesante el dar a conocer y potenciar las actividades y oficios artesanales y tradicionales, algunos de los cuales  están ya en el olvido.