viernes, 25 de julio de 2014

Calles de Benavente: Travesía de la Puerta de Santiago.



Benavente cuenta también con algunas calles dedicadas al apóstol Santiago, además de una iglesia de la que es patrón. Y es que la ciudad se encuentra en la Vía de la Plata, por la que son muchos, y cada año más, los peregrinos que pasan y se dirigen hacia Compostela. Una de esas calles es la denominada Travesía de la Puerta de Santiago.
Al recuperar el callejero tradicional de Benavente, en el año 2004,  y como testimonio del pasado urbano de la ciudad, se recogen en el mismo muchas de las denominaciones que figuraban en el nomenclátor  del año 1860, entre ellas los términos Plazuelas, Corrillos, Costanillas, Rondas, Callejas y Callejuelas, Pasillos, Portillos y Mazos. Y también Travesías como es el caso al que me estoy refiriendo ahora.
El denominar así a esta calle responde, o tiene que ver con la Puerta de Santiago del antiguo castillo de los Condes, que se encontraba muy cerca de este lugar. Por supuesto que en dicha puerta, sobre el arco, existía una escultura – relieve con la imagen de Santiago a caballo, como podemos ver en algunas de las imágenes.
Castillo de Benavente hacia 1890.
Puerta de Santiago. Gomez Moreno, hacia 1900.
Plumilla de R. K. Porter. 1808. Archivo L. del Pozo.
Ruinas del Castillo. Año 1920. A la derecha Puerta de Santiago.
La Travesía es corta y no muy ancha y los edificios que hay en ella actualmente, casi todos son de nueva construcción. Tan sólo hay una vivienda unifamiliar, casa con tronera, y que dispone de puerta trasera para entrada y salida de carros y animales. Seguramente que todavía está habitada por algún hortelano o agricultor.
Travesía vista desde la calle de los Carros.
Vivienda unifamiliar con tronera.
Se puede acceder a la Travesía desde la calle de los Carros, o desde la Plazuela de los Leones. Hacia el medio de la Travesía sale la Ronda de San Bartolomé, nombre apropiado para este lugar, pues en él o muy cerca de él se encontraba la iglesia de San Bartolomé.
Nuevas edificaciones en casi toda la calle.
A la izquierda sale la Ronda de San Bartolomé.
Vista desde Plazuela Leones. Al fondo estaría la Puerta de Santiago.
Desde la altura, en la parte situada hacia el este del Paseo de la Mota y no lejos del lugar en el que estaba la Puerta del Santiago del Castillo, se puede ver toda la Travesía, que llega hasta la Plazuela de los Leones, y también los edificios que hay en ella: Multicines, guardería infantil y algunas casas de planta baja más antiguas.

Zona en el que se encontraría la Puerta de Santiago....
...del antiguo Castillo-Palacio de los Condes de Benavente.

Al fondo de la Travesía la Plazuela de los Leones.

martes, 22 de julio de 2014

Apodos o sobrenombres en Santa Cristina de la Polvorosa.



Vista general aérea de parte del pueblo de Santa Cristina de la Polvorosa.
“Alias” es un latinismo que significa “por otro nombre, de otra manera, conocido por”. Se usa cuando alguien quiere referirse a otra persona aplicándole un apodo o sobrenombre.
Cualquier persona del rango que sea, funcionario, empresario o trabajador, mujer u hombre, puede estar sometido o bajo la dependencia de un alias, apodo o sobrenombre, que en algunos casos será de su agrado y en otros no. A  estos últimos no les queda más remedio que aguantarse con él.
Además hay que decir que el alias, apodo o sobrenombre, se utiliza y se ha utilizado desde siempre,  y en todos los pueblos y ciudades. Hay localidades en las que son más las personas que se nombran así, por su apodo, que por su verdadero nombre.
Lo del sobrenombre no es cosa de ahora, ni los siglos XIX o XX, a los que podría referirme aquí, en relación con este pueblo, sino desde siempre, al menos fue de gran uso en la época romana, (siglos VII a. C. – V d. C.). Ya los romanos, que tenían varios nombres: praenomen, nomen, cognomen y algunos también agnomen, utilizaban sobre todo el cognomen (sobrenombre). Era por el que más y mejor se conocía a cada uno de ellos, sobrenombre que respondía a veces a una cualidad o defecto físico que tenía, por dedicarse a una actividad conocida, o por otros motivos. Tenemos ejemplos como Cicerón, Corvino, Craso, Longo, Léntulo, etc.
En nuestra sociedad ocurre lo mismo. A pesar de disponer las personas de nombres y apellidos surgen, por motivos varios y diversos, con origen a veces desconocido, los alias, apodos o sobrenombres.
Vamos a verlo con detalle en este pueblo del norte de la provincia de Zamora, próximo a Benavente, Santa Cristina de la Polvorosa. Aquí los apodos son muy abundantes. Podemos decir que a casi todas las familias se las conocía o nombraba por el apodo, aunque antiguamente más que en la actualidad. Además ocurre que el mismo pueblo cuenta con apodo, el pueblo de los Cucos.
José Cachón en su casa de Camarzana de Tera.
José Cachón, más conocido como Pepe Cachón el maestro de Camarzana, por haber ejercido durante más años su profesión en esta localidad y ser director del Colegio, es natural de Santa Cristina. Conoce muy bien a su pueblo y a sus vecinos, por su nombre, apellidos y hasta por el apodo que tenían casi todos. Me ha facilitado una relación alfabética que nos demuestra lo afirmado con anterioridad, relación que ha preparado con la información recibida de muchos de los aludidos.
Por supuesto que lo hace con respeto y cariño para todos, sobre todo para aquellos que sufrían alguna limitación física o mental, como eran los conocidos como: el bizco, ciego, cojo, guiñapo, mudo, sordo, tuerto.
Respeto que muestra también hacia aquellos con un oficio o dedicación concreta: Albardero, barbero, cartero, carnicero, campanero, camionero, carretero, capador, carpintero, churrero, electricista, pimentero, sastre, pastor, huevero, zapatero, partera.
En la restante información que me ha proporcionado, por orden alfabético, se incluyen los apodos utilizados y que él más y mejor recuerda:
Avispa (persona astuta).
Berrinches, Belmonte, Bruja. Buche. Bujes. Burra.
Cacagüés (por ser bajo y pequeño), cachirulo, cachumeno, cagarrecio, cangarria, cambriles, carbajalino, cerrigal, compuesta, cervato, canuto, cotín, cuchichí.
Cotín.
Chapirre. Chaqueto. Churro.
Faraón (mocetón, grande). Farruco. Fortuna.
Galufo. Gandorra. Ganso. Gorila. Grona Gurrina. Gaitero. Guiñapa.
Huérfanos (los).
Jabardina/o, Jato/a
Lechuga. Lechuguino. Leyes. Loba. Lobos.
Mamones. Monanis. Monas. Montosinos. Moreno. Muerto. Mononés.
Nini. Nublado.
Ñoño (se llamaba Sidonio).
Obleas (tenía fábrica de obleas).
Pachelo. Pajarica. Pajarona. Pajarón. Pollero. Polla. Patarinto. Piso. Perrera. Pijo. Pina. Paloma. Piyayo. Piojina. Punto. Pusia.
Quinti.
Rata. Rey. Rifle.
Razones (el tio Razones).
Saruso. Sastre. Sebastianes (apellidos). Silva.
Tajadilla. Tartera. Tatarú. Tembleque. Topo. Toro (apellido). Trucho. Tuerto. Tuso.
Usurero.
Vitines. Víbora. Vivo. Volerita.
Yegua (la señora yegua).
Zacarrones/as. (hermanos).
Zorro/a.
Zurdo.
Hasta aquí la relación de apodos utilizados, pero también me cuenta el origen del apodo municipal “cucos”, aplicado a su pueblo, al que por cierto denomina Cuculandia. Todos los vecinos de Santa Cristina son Cucos y el pueblo es denominado el de los Cucos.
 ¿Cuál es el origen de este apodo?
Hay que recordar antes que el cuco es un ave muy común en los bosques de Europa Occidental, insectívoro, con el dorso gris, el vientre blanco con líneas negras transversales y mide unos 35 cm. de largo. Tiene patas cortas y alas largas. Pone los huevos en nidos de pequeños pájaros insectívoros y los pollos son criados por los padres adoptivos. Emigra a África y en primavera regresa y comienza a cantar cucú, cucú.
Cuco, ave que canta al comenzar la primavera. (Foto: Guía Aves España).
Torre e iglesia de Sta. Cristina, nido o aposento del Cuco.
Junto a la torre e iglesia, árboles que frecuenta el Cuco.
   También se utiliza la palabra cuco, como adjetivo, con el significado de bonito, gracioso, coquetón, y astuto, sagaz, taimado, ladino.
 Me cuenta Pepe que había una familia a la que llamaban los cucos, la del Sr. Domingo Rodriguez. De este o de un hermano descendía un sacerdote, que llegó a ser canónigo magistral de la catedral de Granada: el Ilustrísimo y Reverendísimo Don Ismael Rodríguez Orduña. Podemos decir de este Cuco, que su primer nido fue Santa Cristina de la Polvorosa, en donde nació; el segundo nido Astorga por sus estudios en el Seminario y su ordenación sacerdotal; y el tercero Granada como magistral de la Catedral.
Pero, antes de  llegar a Granada ejercició de sacerdote, predicó y cantó también en Manganeses de la Polvorosa y en otros pueblos de Zamora, así como en otros lugares de España. Se sabe que visitó Sevilla, Barcelona, Santiago de Compostela, Madrid, Valencia y Córdoba, y  por todos estos lugares difundió el nombre de su pueblo y también su apodo los cucos. Se dice de D. Ismael que era sobrado en inteligencia y memoria, pues conocía y sabía de todo, casi sin leerlo ni estudiarlo.
Este fue sin duda alguna quien más contribuyó a su difusión y a que Santa Cristina de la Polvorosa sea considerada y nombrada por muchas personas como CUCULANDIA, o si preferimos, el pueblo de los Cucos. De ello se sienten muy orgullosos, pues ha contribuido un poco más al conocimiento, y en último término al progreso y desarrollo de la localidad.



miércoles, 16 de julio de 2014

Benavente: Iglesia de san Andrés.



Benavente contó en el pasado con 14 iglesias  6 ermitas y  6 conventos. Y era una villa  rodeada por una cerca o muralla, como se puede apreciar en los planos antiguos y en algunos restos existentes, procedentes de excavaciones.
De las iglesias solamente existen en la actualidad las de Santa María del Azogue, San Juan del Mercado, como antiguas. Y más modernas y actuales la del Carmen de Renueva, la de Santiago y la de San Isidro en el barrio del mismo nombre.
Entre las iglesias desaparecidas, de más importancia histórica para la ciudad, están las de Renueva, San Nicolás y San Andrés, a la que voy a referirme en esta ocasión. De las tres se cuenta con imágenes antiguas que nos permiten ver cómo eran, el lugar en el que estaban ubicadas y algunas de las características de su arquitectura y arte.
La iglesia de San Andrés estaba situada al sur de la población, intramuros de la villa, y no lejos del convento de San Bernardo, ni de la iglesia de Renueva. Su torre y parte de su construcción se puede apreciar en las siguientes imágenes, algunas de las cuales nos permiten ver los muros del convento.
En el centro, la iglesia de san Andrés, junto al convento de San Bernardo.
Calle Ancha. A la derecha la torre de san Andrés.
     En el callejero actual existe la calle San Andrés, en el mismo lugar que ocupaba la iglesia, y  la denominada Cuesta del Portillo de San Andrés, que está también muy cerca y sobre la cual ya he escrito en este blog.  
Al celebrarse estos días la festividad de la Virgen del Carmen, he creído oportuno escribir sobre esta iglesia de San Andrés que, aunque desaparecida, es recordada por muchos ciudadanos de Benavente. Y no solamente por los vecinos del barrio o de la antigua parroquia que fueron bautizados, se casaron, y asistieron en ella a los demás cultos religiosos, sino por otras muchas personas de la ciudad. Y es que esta iglesia  era la sede de la Virgen del Carmen, a la que se le tiene mucha devoción y en la que se celebraban antiguamente los actos religiosos de la fiesta: novena, rosario de la aurora, misa y procesión. Una vez destruida la iglesia todos los actos y su liturgia pasaron a depender de la antigua parroquia de Renueva, hasta que se construyó la nueva iglesia del Carmen, que tomó también el nombre de Renueva, y que es, en la actualidad, una de las parroquias, más extensas y con más población de la ciudad.
Escrito de Gomez Moreno sobre iglesia de S. Andrés.
Puerta de entrada y torre de la iglesia.
Imagen más cercana de la torre.
Interior de la iglesia. Celebración de una boda.
La imagen de la Virgen, del año 1883, es obra del escultor zamorano Ramón Álvarez, de madera policromada y de las de vestir. Representa a la Virgen María en su advocación carmelitana. Mide 91’85 cm. de altura y el Niño que lleva en sus brazos 0`40 cm. Obra que destaca entre la muchas realizadas por su autor y que ha tenido y sigue teniendo gran aceptación en Benavente. Además la profesan una gran devoción, no solamente el día de su fiesta, 16 de julio, sino también a lo largo del año en la parroquia.
Virgen del Carmen en la iglesia de san Andrés.
Llaman la atención las imágenes antiguas que se conservan de su fiesta, algunas de las cuales reproduzco aquí, tomadas del blog de Semana Santa en Benavente y comentadas por J. C. de la Mata Guerra. Se refieren, sobre todo, al interior de la iglesia de san Andrés y a la procesión por calles cercanas a la misma.
La iglesia, con su su torre, vista desde la actual Plazuela de los Leones.
Procesión con la torre al fondo.
Procesión por la calle Barrio Nuevo.
La Virgen pasando por la calle Agujero.
Otro momento de la procesión.
Pasando por la calle Ancha.
Otra imagen de la procesión. Al fondo La Mota.
San Miguel, patrón de los hortelanos, también en procesión.