sábado, 18 de octubre de 2014

Pacolo, pintor de Benavente.



Su nombre es Francisco Altier Fernández, pero se le conoce popularmente como Pacolo, y son muchos los que le llaman así. Lo he comprobado en varias ocasiones.
Lo conozco desde hace mucho tiempo, pues fue alumno mío en el Instituto León Felipe.  Después, pasados los años, lo he visto muchas veces en Benavente. Pero hasta hace poco tiempo no conocía su faceta artística, de pintor de los de brocha gorda, pues decora paredes y amplios espacios, y también de los de brocha fina, no sólo por la variedad de tamaño de sus pinceles sino, sobe todo, por la de los cuadros que pinta, de temas muy diversos.
Por lo que él mismo me ha contado, su preparación y dedicación a la pintura ha sido algo personal, pues todo lo ha conseguido con su trabajo, esfuerzo y dedicación. Es una  persona autodidacta, pues así denominamos a las que se han instruido o formado por sí mismos, en el trabajo o afición a la que se dedican.
Pacolo es muy conocido por su trabajo de pintor y decorador, en su ciudad, Benavente, y en muchos pueblos de la comarca. También en otros pueblos de esta y otras provincias de Castilla y León.
Comenzó como grafitero pintando algunas paredes, con la debida autorización, en algunas calles o patios de Benavente, como muestran las imágenes finales de este reportaje. Pero su labor se centro después en el interior de bares u otros locales, a alguno de los cuales me he acercado para ver su trabajo.
Concretamente se puede ver y admirar su estilo e imaginación en las pinturas que decoran el bar Ruedo de la calle Sancti Spíritus. Son de tema taurino, como no podía ser de otra forma y en ellas se representa una plaza de toros y las distintas suertes en el toreo. Se sirve de personajes conocidos,  a los que deja plasmados en sus pinturas.
Fachada del bar El Ruedo con pinturas de Pacolo.
Decoración en las paredes del interior del bar. Espectador en plaza de toros.
Preparando al toro para la suerte de varas
A la derecha el torero vestido de luces.
Espectadores en la plaza. Algunos amigos y conocidos del autor.
El Picador en apuros.
 Otro lugar decorado por Pacolo en la Pizzería Michele de la calle Francos. Aquí lo ha hecho en los paneles del biombo que separa el bar del espacio dedicado a comedor. También aquí podemos ver y admirar con detalle su estilo e imaginación en la elección del tema y los personajes, entre los cuales aparecen también el dueño de la Pizzería y su hijo. 
La pizza preparada para entrar en el horno.
Escenas de música en los paneles del biombo.
Un acordionista tocando para los asistentes.
Clientes en la Pizzería.
El dueño de la Pizzería y su hijo en las pinturas...
Otros clientes de la Pizzería...
Y las pizzas......
Desde hace varios años imparte clases de pintura a varias personas enseñándoles la técnica pictórica, acompañada de abundantes prácticas y ejercicios para completar el aprendizaje.
Ha participado también en el Certamen de Pintura Rápida que se celebra en Benavente desde hace años, siendo ganador en varias ocasiones. Concretamente este año 2014 se le concedió un accésit.
También lo ha hecho en convocatorias de concursos celebrados en otras localidades. 

Pacolo participando en el Certamen de este año.
En la Plaza de Santa María frente a la puerta del mediodía.
Resultado final del cuadro presentado.
Entrega del accesit a Pacolo en el certamen de este año. Fotos Interbenavente.
Como he dicho anteriormente, Pacolo comenzó como grafitero y de este momento se conservan algunas pinturas en paredes de calles o plazas de Benavente. Pertenecen a los primeros años de esta su afición, que no tardando se convirtió en su trabajo o actividad de cada día. De estas he visto dos obras, una en el barrio de Honduras y la otra en el pasaje de Santa María, que está sin completar.
Escena en una pared del barrio de Honduras.
Pintura en una pared del Pasaje de Sta María.








domingo, 5 de octubre de 2014

Palomares en ruinas.-2



Con anterioridad he escrito en este blog sobre palomares en ruinas o casi destruidos, refiriéndome a los Villafáfila, Otero de Sariegos y San Esteban del Molar, principalmente. En las imágenes de hoy podemos ver algunos palomares de San Román del Valle y Villabrázaro, pueblos del valle y arroyo Reguero o Ahoga borricos, que se encuentran también en esta situación.
Hasta las ruinas son distintas en cada una de estos edificios tan singulares. Y es que además, a través de ellas, podemos ver el interior de los mismos: la forma de los nidales, sus paredes de tapial o adobe, a veces reparadas  con ladrillo o capachadas con cemento, la techumbre de madera, y otros elementos, etc.
Palomar de San Román del Valle, en ruina incipiente.
Palomar en Villabrázaro, reparado con ladrillos, y tejado hundido.
San Román del Valle. Parte del palomar ya destruido.
Lo triste y penoso es que, en algunos casos, las ruinas son incipientes, pudiendo poner remedio a las mismas en poco tiempo y no con mucho gasto. Ocurre esto cuando se trata del tejado hundido o desprendido en una parte, o grietas que se han abierto en alguna de sus paredes. Pero, a pesar de ello, termina imponiéndose la dejadez y el abandono. Y así, poco a poco, van cayendo y desapareciendo muchos palomares de los pueblos en Castilla y León, sobre todo aquellos de la tierra de Campos o del Páramo, en donde más destacan estos edificios, que también contribuyen a embellecer el paisaje terracampino.
Más difícil sería su reparación si ya se han caído algunas de las paredes y está en ruinas casi todo el edificio, pues se trataría de hacer una nueva construcción, que ya no sería lo mismo.
San Román del Valle. Interior de un palomar semidestruido.
San Román del Valle. Nidales en una de las paredes interiores.
Villabrázaro. Parte de un palomar ruinoso en el patio de una casa.
Lo que queda de un palomar en San Román del Valle.
De este palomar tan solo queda una de sus paredes de ladrillo.
Las imágenes de los palomares en este estado son también llamativas, a la vez que variadas. Como he dicho anteriormente sirven para ver cómo es su interior, al tiempo que nos informan sobre las distintas partes o estancias que tienen, y la forma y distribución de los nidales.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Feria del Pimiento en Benavente.



El pasado fin de semana se celebró en Benavente la Feria del Pimiento y Productos de la Tierra en su vigésima edición. Esto me ha llevado a pensar en su comienzo y mostrar imágenes de entonces, algunas de ellas relacionadas con el Grupo Filatélico.
Lo recuerdo exactamente. Fue en el año 1995 cuando en la Asociación de Empresarios de Benavente de aquellos años se acordó la celebración de la I Feria del Pimiento. Para ello se propusieron informar lo más y mejor posible, a través  de los medios de comunicación y de cualquier otro medio que contribuyese a ello. Por eso contaron también con el Grupo Filatélico de Benavente, que por entonces estaba en plena actividad, para solicitar un matasellos conmemorativo del acontecimiento. Y así se hizo, como se ve en las imágenes.
Programa de la Exposición Filatélica con el matasellos solicitado.
Que los matasellos contribuyen a la difusión y propaganda de un acontecimiento o noticia nadie lo pone en duda. Y es que una vez que la Dirección General de Correos se lo concede a una agrupación o sociedad filatélica, se publica en el boletín oficial de correos y en todos los demás medios dependientes  de la entidad. Por entonces no se contaba con Internet, como en la actualidad, pero las noticias se divulgaba también a través de las muchas revistas filatélicas que se publicaban.
El Grupo Filatélico celebró esos días una Exposición Filatélica, editó un sobre y una tarjeta conmemorativos, que junto con el programa de la Exposición, contribuyeron también a la difusión de la Feria. La Exposición Filatélica, en su XIV edición  se celebró en una de las salas de la Casa de Cultura La Encomienda y la I Feria del Pimiento en la Plaza Mayor, como en la actualidad. La cercanía hizo que fueran muchas las personas que se acercaron a visitar ambas cosas.
Sobre conmemorativo.
Sobre con matasello y dibujo a color anunciando la Feria. El sello, la patata.
Otro sobre con matasello y con el sello del tomate.
Plaza Mayor con la celebración de la I Feria del Pimiento. Año 1995.
Por la imagen anterior vemos que por entonces no contaban con las instalaciones  para los vendedores como en la actualidad. Seguro que tampoco con las mismas posibilidades económicas y financiación actual.  Pero sus organizadores, con la decisión tomada, sentaron las bases de lo que la feria se iba a ser en el futuro. Y es que Benavente y su comarca, surcada por varios ríos, arroyos, regatos y también canales son  terreno propicio para la actividad agraria y  la producción de cereales, legumbres, hortalizas y frutas. Y como no para la celebración de mercados, ferias y demás actividades relacionadas con el campo.
 Las imágenes siguientes corresponden a la Feria en la actualidad, en su 20 aniversario, que se ha celebrado este año.
Vista general de la Plaza con los puestos de pimientos y otros productos.
Otra vista general de la Plaza.

Pimientos morrones.
Unos de los vendedores de la comarca, concretamente del valle del Tera.
Comienza la venta de los pimientos.
Guindillas verdes.
Cebollas de gran tamaño.
Racimos de cebollas preparados para la venta.
También se vendieron muchos ajos.
Variedad de cablabazas, de las tierras de Morales del Rey.
Sandías también de Morales del Rey.
Lo mismo que todas estas calabazas.
La Feria del Pimiento y Productos de la Tierra de Benavente tiene que ir a más, como lo ha hecho desde que se celebró por primera vez. Y sus organizadores tendrán que pensar en alguna novedad cada año, para que los visitantes y compradores se vayan más satisfechos.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Benavente: Mercado de las Verduras y Frutas.



Mercado del jueves en la Plaza Mayor de Benavente.
Se celebra todos los jueves del año. Y si en alguno de ellos no es posible por alguna razón, como ocurre si el lugar de la celebración está ocupado o dedicado a otra actividad, el mercado se traslada a otro día de la semana, sobre todo al miércoles. Y es que para muchos de los vendedores, casi todos de Benavente y pueblos de la comarca, unos hortelanos o pequeños agricultores, y otros simplemente revendedores de productos que ellos compran, el asistir a este y otros mercados de la zona: Zamora, La Bañeza, Astorga, etc., es su trabajo y actividad principal, con la cual viven ellos y sus familias.
Antiguamente se celebraba en la Plaza de San Martín, como se puede ver en las imágenes, pero desde hace ya tiempo lo hacen en la Plaza Mayor, que, como es un lugar de aparcamiento autorizado, tienen que avisar con antelación a los usuarios, para que retiren sus coches. A pesar de ello siempre hay alguno que se olvida y allí sigue el coche hasta que se lo retire la grúa municipal. Todo ello se evitaría si la Plaza Mayor de Benavente fuese peatonal, como ocurre en todas las plazas mayores de Castilla y León y también en la mayor parte de las de toda España. 
Sacos con pimientos en la Plaza S. Martín.
Vendedores y compradores en un día de invierno.
La Plaza presentaba un aspecto distinto a la actualidad.
Al mercado del jueves con pellizas, chaquetas o mantones. 
La Plaza Mayor se llena de personas el día del mercado.
Uno de los hortelanos que hay en Benavente con productos de su huerta.
Puestos con verduras de hortelanos de pueblos de la comarca.
Además de la Plaza ocupa dicho mercado la calle de la Encomienda, sobre todo en los meses de la recolección de los pimientos y algunos otros productos de la huerta, que son más abundantes y perecederos. Y una parte de la plaza del Grano, en la que se suelen colocar principalmente revendedores, que compran en almacenes y también a los hortelanos locales y comarcales.  
Muchos de los puestos de esta plaza son de revendedores.
Los de Carracedo en su puesto de venta.
Vista general de la Plaza del Grano.
No es lo mismo ver el mercado en el invierno que durante los meses del verano y el otoño, meses de recolección, y en los que se ofrecen más y mucho mejores productos  procedentes no sólo de esta zona, sino también de otras próximas, y hasta de otros   lugares de Castilla y León y de  España.
Basta pasar o pasear un jueves del mes de agosto por las calles de la ciudad o por aquellas cercanas a la plaza mayor para comprobar las muchas personas que se acercan a Benavente para hacer sus compas de todo tipo, pero también de verduras y frutas, las que se ofrecen en el mercado. La gente pregunta por los precios y se fija en la calidad. Y distinguen muy bien a los hortelanos, muy pocos ya, que traen a la venta las cebollas, pimientos, repollos, tomates, etc., que el día anterior sacaron de la tierra de su huerta, de aquellos otros que solamente se dedica a vender y comprar lo que otros han conseguido con su trabajo personal.
Los productos a la venta son, principalmente, hortalizas, verduras y frutas, aunque también hay algunos que, ocasionalmente y según la época del año, venden legumbres, quesos, bacalao, miel, etc.
En el mercado de los jueves los vendedores tienen su puesto fijo. Algunos son de Benavente, otros de pueblos de las riberas de los ríos Tera, Órbigo, Eria, Esla y Cea, o de los arroyos Almucera, Castrón o Zamarrilla, ríos o arroyos que surcan y riegan las tierras de esta comarca de los Valles de Benavente, comarca a la que alguien un día denominó, y no sin motivo o razón, pequeña Mesopotamia en el norte de la provincia de Zamora.
Y muchos de los compradores, asiduos al mercado semanal, tienen ya sus vendedores preferidos, unos eligen a los de Pumarejo, Aguilar, Micereces o Colinas; otros a los de Quiruelas, Brime, Rosinos, San Pedro de la Viña o Carracedo; algunos prefieren a los de Bretocino, Villaveza o Barcial; los hay que compran a los de Villaferrueña, Santa Maria de la Vega o Arrabalde, etc. Pero también pueden elegir vendedores, o mejor dicho revendedores, de La Bañeza, Toro y el Bierzo, que traen productos de estas zonas, también de buen aspecto y mejor calidad.
El mercado transcurre con normalidad durante las mañanas del jueves, mañanas que presentan un aspecto festivo para la ciudad, además de contribuir a su economía y progreso. Comercios, barres, restaurantes y hoteles son más visitados el jueves que los demás días de la semana. No es de extrañar que también este día sea el más propicio para otras actividades, culturales o simplemente de propaganda de los diversos actos públicos o políticos que se celebran en la ciudad y comarca. 
Benavente nada sería, o mucho menos, si le faltasen los mercados y todo aquello que esté orientado a las personas que viven en su comarca. Necesita potenciar y prestar atención aún más a esta actividad mercantil, y completarla con muchos otros actos, de otro tipo, accesibles para todos.
Los ríos y arroyos, con sus cauces y canales, lo mismo que  las tierras y huertas que riegan con sus aguas, merecen gran respeto, atención y cuidado. Pero mucho más las personas a las que llamamos hortelanos, que son las que con su trabajo diario consiguen todos estos productos que vemos y podemos comprar en el mercado. Estos sí que son merecedores, un día al año, de un recuerdo y homenaje por parte de la ciudad de Benavente, como hemos podido comprobar que se hace en otros lugares. Además este recuerdo podía quedar plasmado en la realización e instalación, en algún lugar de la ciudad, de un monumento-escultura pública a ellos dedicada: “Monumento al hortelano”. 
Este tipo de esculturas-monumentos existen en muchos otros lugares y algunos no tan alejados de Benavente como ocurre en Gordoncillo, pueblo que destaca y tiene fama por el cultivo de sus tierras, pero principalmente los viñedos a lo que se dedican muchos de los vecinos. De hecho se celebran dos ferias, la de la Vendimia y la del Vino. Pues en Gordoncillo se pueden ver tres esculturas adornando ya algunas de sus calles, todas ellas relacionadas con el trabajo en el campo y en las viñas. Una de ellas es la imagen siguiente a la que llaman: Señora de la Vid.

Señora de la Vid. Gordoncillo (León)