domingo, 9 de noviembre de 2014

Benavente: Casa de Solita.-1. El edificio.


Fachada pricipal de la casa antes de la remodelación.
Este edificio, denominado en la actulidad Centro Cultural Soledad González, es más conocido popularmente como Casa Solita, diminutivo de Soledad que así era el nombre de su propietaria. Está situado al comienzo de los Paseos de la Mota, en el lugar que llaman Mota Vieja. Lugar privilegiado como todo este espacio, pues desde él se puede contemplar la amplia vega del río Órbigo y del Caño de los Molinos, con sus choperas y demás vegetación.
El edificio, de estilo modernista, se construyó en el año 1904 según proyecto realizado  por el arquitecto benaventano Segundo Viloria Escarda, autor también de otros edificios de la ciudad, como las antiguas escuelas de La Encomienda, hoy Casa de Cultura, la casa de los Rodríguez, hoy oficinas municipales y otros edificios. Y se construyó, a gusto de su dueño el hacendado empresario benaventano D. Felipe González Gómez, conocedor de algún edificio del mismo estilo durante su vida en Madrid. Se trata de un ejemplo notable de la arquitectura de calidad de principios del siglo XX, muy representativa de una época.
Una de las imágenes más antiguas del edificio. (Cedida J. C. de la Mata)
Edificio de planta cuadrada ordenado en torno a un patio central y junto a este la escalera principal de acceso. Tiene tres plantas, con sótano-bodega y azotea. 
Imagen antigua de una parte de la ciudad. La casa en primer término. 
La Casa Solita. A la derecha jardines de la Mota Vieja.
Casa Solita después de la destrucción del edificio contíguo.
Se ve parte de la casa y las cocheras o caballerizas, qure daban a la calle.
Fachada occidental de la casa. Al lado los jardines de la Mota Vieja.
Dibujo de la fachada de la casa, cuando iba a ser remodelada.
Fachada con las ventanas hacia el oeste.
Puerta principal de entrada. Destaca el balcón acristalado.
Distintos tipos de ventanas y rejas.
Uno de los balcones que hay en la fachada principal.
Las ventanas de la parte superior son más pequeñas.
La casa es de ladrillo,  y el ladrillo decora sus paredes.
Ventana vertical con reja.
Pequeña ventana con reja, que da luz y ventila a la bodega.
1.-Planta baja y bodega
Antes de su remodelación, en la planta baja, a la izquierda, se encontraban las dependencias de la administración y el archivo de los documentos de las industrias y el patrimonio de la familia. Había una gran sala para oficina de recaudación y el despacho o bufete del propietario. Algunas de estas fotos lo recuerdan.





Puerta de acceso a las oficinas de la administración.
Sala para la administración en la planta baja.
Caja fuerte que se encontraba en dicha sala.
Casa de muñecas que estaba en otra de las salas.
 El resto de habitaciones de esta planta estaban dedicadas al servicio de la casa con la cocina y otras dependencias. En la actualidad toda la planta baja está completamente cambiada desde que se realizó la restauración y rehabilitación del edificio. En ella se encuentra la biblioteca municipal y las salas de lectura, videoteca e informática.
Desde unas de las salas, ahora biblioteca, y no lejos de la escalera principal se encuentra el acceso a la bodega, que tiene una profundidad de 8’5 metros respecto al nivel de la planta baja. Está construida, en sus paredes y arcos, con sólidos ladrillos y se encuentra en buen estado. En ella se han celebrado y se celebran algunas actividades, sobre todo enológicas como catas de vinos, y lo mismo que el resto de la casa recibe visitas turísticas.


Puerta de entrada a la casa.
Llamador de la puerta de entrada a la casa.

Imagen antigua del interior, junto a la escalera.
Grifo alado o dragón que decora el pasamanos de la escalera.

Acceso a la bodega desde la planta baja.
Escalera por la que se baja  a la bodega.
Una de las dependencias del interior de la bodega.



2.-Planta primera y principal.
Se accede por el vestíbulo y por la gran escalera. En ella se encontraban las dependencias que componían la residencia de la familia.
La escalera con elegante barandilla y pasamanos es un ejemplo de las labores de forja y rejería de aquella época. En el extremo inicial está rematada con una representación de un grifo o dragón alado.
Desde la escalera accedemos a la planta por una gran puerta o portada de madera noble de líneas modernistas.
Tras la puerta el recibidor y una serie de dependencias a las que accedemos por el pasillo que rodea el núcleo de las escaleras y el patio de luces interior.
Esta planta primera y principal, a pesar de estar sin el antiguo mobiliario constituye un exponente maravilloso del gusto y sensibilidad de la época, escenario de la vida de una familia durante todo el siglo XX. Y es que todos los parámetros y techos de las habitaciones se hallan ornamentados con escayolas y pinturas, siendo un buen ejemplo del gusto de la época. La planta se ha conservado así totalmente en sus habitaciones, pavimentos, ornamentación y pinturas de paredes y techos.
En la actualidad en las salas más amplias se celebran exposiciones sobre la ciudad, su historia y sus fiestas, así como otras de pintura, escultura, etnografía, etc.  

Puerta o portada por la que se accede desde la escalera  a la planta.
Radiador de gran dimensión y forma original.
Uno de los pasillos que rodea el patio interior.
Escalera que destaca por el valor de la rejería.
La escalera vista desde la parte superior.
Patio interior visto desde arriba.
Patio interior desde abajo.
Escalera de servicio en la parte sur del interior del edificio.
3.-Planta Superior y Azotea
En la última planta existían una serie de dependencias almacén, salas de plancha y habitaciones-dormitorio para las doncellas y demás servicio de la casa. Tras la rehabilitación se convirtieron en varias salas usadas para exposiciones, conferencias y depósito de libros de la biblioteca. Pero años después, algunas de estas salas se habilitaron como biblioteca del Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” una de ellas y la otra, al lado, como sala de estudio e investigación Vidal Aguado, dedicada a este sacerdote que dejó su legado al citado Centro y para el Ayuntamiento.
Respecto a la azotea, hay que decir que es lugar privilegiado desde el que se contempla una amplia panorámica de las vegas del río Orbigo y del Caño de los Molinos o Ría de D. Felipe, así como gran parte de la ciudad en zona más céntrica. Por ello es  lugar visitado por algunas personas grupos que se acercan a conocer la ciudad.
En la azotea durante los meses de verano tienen lugar algunas actividades culturales al aire libre, tales como conciertos, cine, instalación de un planetario para contemplar mediante periscopio a las estrellas.   
Construcción en la azotea desde la cual se contempla el paisaje y la ciudad.
Vista de la vega del Órbigo desde la azotea.
También se ven distintas zonas de la ciudad.
4.- Pinturas y decoración.
Los techos y paredes de las distintas habitaciones de la planta primera o principal, donde principalmente residía la familia, están pintados al gusto de la época. Se pueden ver paisajes variados y de distintos lugares, algunos de ellos conocidos y visitados por los propietarios y que quisieron que adornasen su vivienda. Hay varias panorámicas de Sevilla y del Sacromonte granadino. Y en una de ellas podemos ver hasta una máquina de ferrocarril, como si se tratase de un postal tomada desde el jardín que los señores tenían frente a su fábrica de harinas, junto al canal de la Sorribas.
Hay otra sala decorada con motivos orientales, con diversas escenas chinescas en sus paredes. Y en la decoración de los techos se han utilizado asimismo delicados motivos geométricos y florales. (Datos tomados del informe realizado por J. C. de la Mata, encargado del archivo municipal y quien hace de cronista del la ciudad en muchas ocasiones).

(En los próximos días publicaré las imágenes de las pinturas y demás decoración de la Casa de Solita, en la actualidad Centro Cultural Soledad González).





lunes, 3 de noviembre de 2014

Benavente. Calle de las Cortes Leonesas.


Esta calle es pequeña, por lo de corta y estrecha, como si de una calleja se tratase. Mide no más de 40 metros de longitud y en torno a los 4 de anchura. Pero, por otra parte, grande por lo que nos recuerda, ya que se trata de un acontecimiento histórico importante acaecido en el pasado, como son las Cortes de 1188, que se celebraron al principio del reinado de Alfonso IX de León en el claustro de la Basílica de San Isidoro. En el año 1202, también en tiempos de Alfonso IX, dichas Cortes tuvieron lugar en Benavente, siendo las primeras Cortes o Parlamentos hispánicos reconocidos. Este rey, junto con otros reyes leoneses como Sancho IV y sobre todo Fernando II, con sus actuaciones, contribuyeron  a engrandecer  a la Villa de Benavente a partir del siglo XII.
Se encuentra la calle al norte de la Plaza Mayor y va desde esta hasta la calle de los Herreros.  Al pasar por ella y ver también su estrechez, nos invita a pensar en las calles de ciudades y pueblos con un  casco histórico y antiguo, digno de ser respetado, visitado y recordado.

A la izquierda edificio Caja Salamanca. Al fondo la Plaza.
Al ser céntrica, y por el lugar en el que está, es muy frecuentada por los ciudadanos, que van hacia la plaza mayor, a pie, o en coche por ser lugar de aparcamiento, o hacía otros lugares o calles de la ciudad, que parten de la plaza, como el  Pasaje Las Guindas, las calles de las Carnicerías, de la Encomienda, de Cartagena, o a la plazuela de San Juan.
En la calle apenas hay establecimientos comerciales y de otros servicios. Tan sólo la cubertería o cuchillería Javier, y también una cafetería, con el nombre de Imperial hasta hace muy poco tiempo. Ahora ha cambiado de dueño y también de nombre. Por cierto que siempre está muy concurrida.

Al comienzo de la calle la Cuchillería Javier.
Todavía se mantienen en pie algunos edificios de la calle, que contribuyen a su aspecto de antigüedad. Uno de ellos es la parte oeste de la conocida como Casa Lesmes, cuya fachada da a la plaza, y otro es el edificio de la antigua Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Salamanca, que da también a la calle de los herreros, y en cuya puertas antiguas, y de hierro, que se conservan,  podemos ver las iniciales C-A. y M-P.
Vista desde la Plaza Mayor. A la derecha la casa Lesmes.
Casas antiguas que aún se ven en la calle,.
Casa de ladrtillo.
Casa con balconada.
Puerta antigua Caja de Ahorros. C. A.
Puerta antigua Caja de Ahorros. M. P.



















Frente a este edificio había otro antiguo que fue destruido hace tiempo. En su lugar se construyó uno nuevo, que ocupa la tienda Cuchillería y Cubertería Javier, en la planta baja, y viviendas en la parte superior.
Por lo demás casi todo en la calle respira antigüedad: ventanas, puertas, rejas, y hasta los canalones que bajan desde los tejados de las antiguas construcciones.  

Antigua foto. Se ven algunas casas de la calle.
Rejas en una puetrta.
Ventana en la casa Lesmes.
Ventana de bodega en la Casa Lesmes.
Puerta Casa Lesmes.
Puerta de otra casa antigua.
Canalón.
Otro canalón en la calle.



















Por la calle pasan las procesiones de Semana Santa y desfiles en otras fiestas, al salir o entrar hacia la Plaza Mayor, y también las bandas, charangas o grupos folclóricos antes o después de sus actuaciones.
Procesión pasando por la calle hacia C. Los Herreros.
Procesión de Semana Santa 
También lo hace el toro enmaromado el día de su fiesta, después de pasar por la calle Matadero y antes de seguir hacia el pasaje de las Guindas y La Rúa.

El toro pasando la calle o sus cercanías.


viernes, 31 de octubre de 2014

Noviembre.



Mañana comienza el mes de Noviembre. Era el noveno mes del año en el antiguo calendario romano, que comenzaba en Marzo. Su nombre contiene el numeral latino novem (nueve). Lo mismo que octubre (octo-ocho) y diciembre (decem-diez). Los últimos meses eran Enero (Ianuarius) y Febrero (Februarius), pero,  en tiempos de Julio Cesar, pasaron ya al comienzo del año, tal y como vemos en la actualidad.
Aunque el otoño comenzó el 21 de septiembre, en  noviembre se nota mucho más por el cambio de color y aspecto en la vegetación y,  sobre todo,  porque en los árboles se produce la caída de la hoja. Las hojas verdes de la primavera van adquiriendo colores variados de tonos amarillos y castaño, hasta que comienzan a secarse y desprenderse de las ramas. Son muchas y bellas las imágenes que podemos en las cercanías de los ríos o en los montes y sierras que nos rodean. Y también en los parques y jardines de las ciudades.
En este mes, con clima otoñal, suele comenzar el frío, al menos por estas tierras, y también las heladas y nieblas o nieves. Aunque este año en octubre se haya disfrutado de buen tiempo, con abundante sol y buenas temperaturas, en noviembre todo cambiará.

Más de diez colores. Cerca del Caño de los Molinos.
Chopera en Lordemanos, en pleno otoño.
Otoño en el Parque. En Varsovia el día 6 de octubre.
Palacio junto al lago. Parque citado con anterioridad. Octubre 2014.
Otra imagen del citado parque. Varsovia, octubre 2014.
Noviembre es también mes de castañas, castañeras, y magostos, fiestas que con  ellas, como protagonistas, se celebran en muchos lugares de España, sobre todo en Galicia y Castilla y León. Muchos pueblos de los Valles de Benavente organizan también un magosto. Lo mismo se hace en algunos colegios e institutos.
Preparando castañas para el magosto. Santa Cristina año 2013.
Las castañas ya colocadas en las parrillas de asar.
Asando las castañas.
Repartiendo las castañas entre los vecinos y forasteros.
Gran magosto en Benavente, celebrado hace años. Plaza Mayor.
Las castañas se reapartieron entre los asistentes.
Mes de las matanzas populares, aunque en este aspecto las cosas hayan cambiado algo. Ya no se matan tantos cerdos en los domicilios particulares. Pero muchas personas se resisten a dejar la tradición. Se hace las matanzas en noviembre o diciembre porque los fríos y las bajas temperaturas contribuyen a que todo salga bien. Aquí el cerdo es el protagonista y en torno a él y su muerte se organiza la fiesta.
Matanza celebrada hace unos años en Santa Cristina de la Polvorosa.
Una vez matado el cerdo, se chamusca con todo un ceremonial.
Y a continuación se limpia su exterior e interior.
El cerdo se cuelga sobre una escalera para orearse.
Durante la matanza se baila, se canta y se comen productos del cerdo.
Y por último a noviembre también se le conoce como el mes de los Santos y de los Difuntos o Ánimas Benditas, pues con estas festividades comienza el mes, y durante muchos días se recuerda a todos los fallecidos. Y es que, según la tradición católica,  unas personas, los Santos, purificadas y limpias, gozan ya de felicidad y gloria, y otras, los Difuntos o Ánimas Benditas, aún necesitan de muchas oraciones para su purificación, y así poder gozar de esa gloria y felicidad. Esta y otras tradiciones religiosas a lo largo del año forman parte del calendario litúrgico de la Iglesia Católica. En esta ocasión se escenifican estos días con visitas a cementerios, retablos y cuadros de ánimas, toques de campanas y rezos especiales, etc.  

Hornacina dedicada a las Ánimas Benditas. La Alberca. (Salamanca).





























Leyenda sobre la hornacina dedicada a las Ánimas Benditas. La Alberca.
Rezando a las Ánimas Benditas. La Alberca.
Cuadro de Ánimas en Ayoó de Vidrilaes.
Cuado de Ánimas en Figueruela de Abajo.
Retablo de Ánimas en Gordaliza del Pino (León).
Retablo de Ánimas en la iglesia de S. Juan de Ortega (Burgos).