lunes, 9 de febrero de 2015

Benavente: Pradera y Fuente Mineral.- 2



Con anterioridad he escrito en este blog sobre estos dos lugares de Benavente, ilustrando los reportajes con abundantes imágenes del pasado y del presente de los mismos.
Ahora lo hago de nuevo solamente con la finalidad de mostrar y dar a conocer unas fotografías que  realicé allá por los años de la década de 1970, por supuesto con película en blanco y negro y que revelé en el laboratorio del  Instituto León Felipe. Me ocupaba de esta actividad extraescolar a la que asistieron muchos alumnos, algunos de los cuales siguen manteniendo esta afición. Durante varios años realizamos exposiciones sobre temas diversos, relacionados con Benavente y su comarca, y también convocamos concursos fotográficos de carácter provincial.
Al encontrar los negativos en mi archivo y, tras escanearlos, me ha parecido oportuno darlos a conocer como un añadido más a lo ya publicado sobre estos lugares. Y lo seguiré haciendo en lo sucesivo, con otras fotografías, visto el interés mostrado por tantas personas de la ciudad de Benavente por conocer no solo el presente, con sus realizaciones y avances en todos los sentidos,  sino también  por conocer el pasado con su arquitectura y urbanismo, y también sus costumbres y tradiciones. Porque he comprobado que no solamente gusta ver las cosas antiguas, y con ello recordar sus vivencias, a las personas de edad avanzada, sino que también veo a muchos jóvenes interesados en conocer los cambios por los que ha pasado la ciudad en la que viven, y cómo se vivía o disfrutaba en tiempos pasados.
Aunque estos lugares hayan cambiado casi totalmente, sin duda que siempre para mejor, con nuevas obras e infraestructuras como son los parques con piscinas, todo ello de gran atractivo, no impide que todos, podamos ver y recordar tal y como se encontraban hace unos cuarenta años.
Caseta bar próximo a la Fuente Mineral.
La Pradera con las porterías para jugar al futbol.
Vista desde la Fuente Mineral.
A la izquierda el camino para coches y peatones.
Los coches aparcaban en la misma Pradera.
Uno de los cauces del Caño de los Molinos a su paso por la Pradera.
Otro amplio espacio para el esparcimiento.
Edificio que se encontraba en ese lugar.
Puente de acceso a la Fuente Mineral. 
Fuente Mineral bajo los castaños silvestres.


jueves, 5 de febrero de 2015

Fuente de San Miguel del Esla


“Para mí es la mejor de todas, pues  en calidad, buen sabor y frescor, supera  a todas las que hay en los pueblos próximos como San Colomba de las Carabias y San Cristóbal de Entreviñas. Lo que pasa es que aquí se hizo el sondeo y no se preocuparon de construir una infraestructura exterior por la que saliesen los caños y hubiese acceso fácil a ellos para coger el agua. Pero los del pueblo nos arreglamos bien, aunque tengamos que agacharnos”.

La fuente dispone de un solso caño.
Esto me dice uno de los pocos vecinos con los que cuenta el pueblo, pues tan sólo viven en él no más 30 personas, dedicadas fundamentalmente a la agricultura y la ganadería. Es seguramente uno de los pueblos con menor población de los situados al norte de esta provincia de Zamora. Y esto porque Lordemanos, a poco más de un kilómetro de este, y con tres o cuatro familias solamente, pertenece ya a la provincia de León. 
En San Miguel del Esla se respira, sin duda alguna, tranquilidad y silencio, pero también se puede beber buena agua en la fuente del pozo artesiano, ya con muchos años, que se encuentra a las afueras del pueblo. Y hay algunas otras cosas, momentos, o días, a lo largo del año, que son más del agrado de los vecinos, y también de los visitantes, sobre todo aquellos que coinciden con la primavera y el verano, por lo del verdor de plantas y árboles, cánticos de aves u otros sonidos,  o los que coinciden con las fiestas o celebraciones, como el día de San Miguel, patrón del pueblo.
Se encuentra en medio de un prado, rodeado de chopos.
Hace años estuve el día en el que celebraban la fiesta, el 29 de septiembre. La pequeña iglesia se llenó de gente para asistir a la misa y después a la procesión por las calles del pueblo. Después de los actos religiosos había otras actividades durante el día, muy del agrado de todos los presentes.
La fuente de San Miguel del Esla, con un solo caño en la actualidad, sigue prestando un servicio no sólo a los vecinos del pueblo, sino también a todos los que allí se acerquen. Pero además de ir la fuente y probar su agradable agua, se puede ver la espadaña de su iglesia, único resto de la antigua iglesia destruida por un incendio.Y la misma iglesia con las nuevas reparaciones realizadas en ella.
También se pueden ver algunas de las pocas casas o construcciones de adobe o tapial, y revocadas de capacho, que todavía hay por allí. Y es que casi todos los vecinos han optado por renovar sus viviendas incluyendo las fachadas, que es lo que está a la vista de todos.
Espadaña, hace años.  A la derecha la sacristía con adobes.
Espadaña actual. Pared sacristia revestida con cemento.
Casas en la calle pricipal. En la imagen, en procesión por la fiesta.
En San Miguel del Esla hay muchas cosas de pequeño tamaño, como corresponde a su población, pues pequeña es su iglesia, hasta el punto de llamarla hasta hace poco tiempo capilla; pequeño el coro de la misma y algunas de las imágenes; pequeño es también su cementerio, pero bien cuidado por sus vecinos, los que viven todavía allí, que son quienes mejor saben valorar las pequeñas cosas.
Así se encontraba hace años la iglesia con el pórtico.
Situación actual, tras la remodelación sufrida.
Coro de la pequeña iglesia.
Una de las dos imágenes de San Miguel que hay en la iglesia.
Pequeña es también la Virgen del Rosario.

Dentro de la igleaia tienen bancos y algunos reclinatorios.
Y pequeño es también su cementerio, de acuerdo con la población.



sábado, 31 de enero de 2015

Fuente de San Cristóbal de Entreviñas.



La fuente se encuentra en el centro de una amplia plaza.
Hasta hace no muchos años era muy visitada, no solo por los vecinos del pueblo, sino también por muchas personas de Benavente y otras localidades próximas. Era cuando aún estaba en pleno funcionamiento y no escaseaba el agua, ni su cuidado. En la actualidad, al disminuir casi del todo el caudal del pozo artesiano, la fuente está en proceso deterioro y va camino de un posible fin de servicio a los vecinos y forasteros. Y es que, al parecer, el manantial del que procede está casi agotado y es poca el agua que sale, y tan solo lo hace por un caño o chorro de los tres  o cuatro que tenía.
Tan solo funciona un caño y con poco caudal.
La verdad es que los pozos artesianos van desapareciendo en muchos lugares, unas veces por falta de cuidado, atención y limpieza, por parte de los municipios,  y otras porque la corriente o capa freática existente en el lugar ha disminuido o incluso desaparecido, debido tal vez  a obras o sondeos realizados en las cercanías o incluso mucho más lejos.
En San Cristóbal de Entreviñas ignoro lo que habrá ocurrido, pero lo cierto es que de aquella fuente con varios caños, y fresca y saludable agua, queda ya muy poco, pues incluso la pequeña construcción va también camino de su destrucción, si no recibe algún remiendo.
La fuente se va deteriorando si no se cuida.
Se encuentra en una amplia plaza denominada o conocida popularmente como plaza de la Fuente. Allí se reunían todos los días varias personas de los pueblos cercanos, con sus garrafas u otros recipientes, para coger agua y llevársela a sus casas. Todavía se ven algunos coches por allí, pero son más los del mismo pueblo quienes van a por agua. Otros, aunque no vayan, al pasar por el lugar, se acercan al chorro de la fuente y refrescan su boca y garganta echando un trago. Pero, sin duda, he podido comprobar que quienes más la frecuentan, pues lo hacen casi diariamente, son los vecinos que viven cerca de ella. Al llegar la hora de la comida o de la cena salen de sus casas con la jarra o la botella a coger el líquido elemento. Toda la vida lo hicieron así, y por más que ahora tengan el agua con sólo abrir el grifo, piensan que no es lo mismo beber el agua que llega directamente de las profundidades de la tierra, que la que les llega a casa por las tuberías desde el depósito, aunque tenga el tratamiento y los cuidados necesarios para su consumo. 

A ella se acercan personas del pueblo que viven cerca....
...y también los que viven más lejos, y los de otros pueblos.
 El tipo de construcción exterior de la fuente es sencillo. Una base circular de hormigón de poco más de un metro de anchura y 50 cm. de altura, en cuyo centro se encuentra el tubo de hierro del artesiano. Sobre esta base circular otra construcción de forma cuadrada que termina en forma de pirámide, de la que salían los cuatro caños conectados con el tubo central, y que ahora solamente solo hay dos y de ellos uno sin funcionar. Y en la base unas rejillas para que el agua sobrante siga su curso, por un caño o tubería, hacia otro lugar.
La fuente quiere seguir prestando servicio...
Lo cierto es que la fuente de San Cristóbal se niega a desaparecer. Quiere seguir prestando su servicio, aunque cada vez sean menos las personas que necesitan de ella. Y seguiría haciéndolo muchos años más, pero lo mismo que ocurre a los humanos, está mermada de fuerzas y algo deteriorada con el paso del tiempo. Necesitaría tal vez, y una vez más, limpieza y reparación del sondeo, para ponerse de nuevo a tono y seguir adelante durante muchos más años.
Además, si miramos al pasado, ha sido uno de los lugares más frecuentados del pueblo, un lugar de referencia para el paseo y también para las  reuniones y tertulias de vecinos y forasteros, con motivo del agua.

miércoles, 28 de enero de 2015

Mozar de Valverde celebra a su patrón San Julián.



Iglesia de Mozar de Valverde.
San Julián es el patrón de la iglesia de Mozar de Valverde. Y no nos llamaría la atención este hecho, si no fuese porque es el único pueblo de esta comarca de los Valles de Benavente, que lo tienen como tal. De los muchos y muy variados  nombres de los santas, santas y vírgenes que hay en el Santoral de la Iglesia Católica, de los que se citan varios cada día, San Julián ocupa un lugar, y es venerado en este pueblo, precisamente hoy 28 de enero, el día de su fiesta. Era un obispo que se distinguió como apóstol y por la caridad que mostraba hacia los pobres.
Como obispo se le representa vestido con alba, casulla o capa, larga estola y con las insignias que le son propias: mitra y báculo o bastón pastoral, como vemos en su imagen. Sus atributos más comunes son un pan o un pequeña cestita con ellos, como en este caso, aludiendo a la caridad; o una lámpara encendida, símbolo de la vigilancia en la virtud de la castidad y en otros casos una palma.
Julián es nombre popular y de mucho uso en toda Castilla y León. Son muchas las iglesias a él dedicadas en los distintos lugares: Burgos, Salamanca, Toro, etc.
En Mozar cuentan con su imagen, presidiendo el retablo mayor o central de la iglesia parroquial, vestido de pontifical, como hemos dicho con anterioridad. A su lado, en las calles laterales del mismo retablo están las imágenes de San Andrés y San Antonio de Padua con sus correspondientes atributos, San Andrés con la cruz en forma de aspa, símbolo de su muerte y San Antonio con el Niño Jesús sobre sus brazos. Y en  el ático se encuentra  la imagen del Crucificado. Es un retablo, de estilo barroco y de gran belleza artística. Se construyó en 1778, según la inscripción que figura en el mismo.
Espadaña y entrada a la iglesia de Mozar.
Retablo mayor o central.
San Julián, patrón de la iglesia de Mozar.
San Andrés.
San Antonio de Padua.
Sagrario con el relieve de Cristo resucitado en su puerta.
Aunque los vecinos de  Mozar desconozcan el origen y el motivo por el que San Julián es el patrón de su iglesia y pueblo, son respetuosos con la tradición, en este caso religiosa, y siempre han celebrado su fiesta y siguen haciéndolo.  Hoy, a las trece horas, pudieron asistir, a la misa de su patrón, solemne y con homilía especial.  Y mañana se aplicará por todos los difuntos del pueblo. Antiguamente había más actividades, según me comentan, pero ahora todo se deja todo para el verano, cuando se celebran las fiestas de La Magdalena, ya que el buen tiempo contribuye a ello.
Que hay devoción a San Julián nadie lo pone en duda. Los santos patronos y las vírgenes han influido en el pasado, y en parte lo siguen haciendo también, en que algunos nombres de personas y vecinos de las distintas localidades se llamen así. Y hasta se cuenta con alguna plaza o calle con su nombre, como ocurre en Mozar.
Las fiestas que se celebran a lo largo del año, son un motivo para que muchas personas, nacidas en los pueblos, acudan a visitarlos. Pero también lo debieran hacer los que se consideran, o lo son, amantes y amigos de las tradiciones y del patrimonio. En este caso Mozar merece esta visita aprovechando la celebración de la fiesta de su patrón y aunque solo sea por ver y conocer su iglesia, tanto en el exterior como en su interior.
Además del retablo central, con la imagen de San Julián, cuenta con otros dos retablos laterales también importantes, de la misma época. Uno dedicado a San Blas con imagen de San Pedro en la parte superior. San Blas está con su vestimenta de obispo y San Pedro con la llave en una mano y en la otra un libro. 
Retablo de San Blas y San Pedro.
El otro retablo está dedicado a Cristo crucificado, y con la imagen de San Antón en la parte superior, santo este también muy popular y de gran devoción. Detrás de la imagen del Cristo un árbol pintado y sobre una de sus ramas un gallo. San Antón por su parte aparece con el hábito de abad, con la esquila en una mano y colgando de su cuello una Tau griega.

Retablo del Cristo con San Antón en la parte superior.
Cristo crucificado. El fondo pintado.
Pequeña imagen, y muy original, de San Antón.
Solamente los retablos merecerían una visita, pero se puede completar viendo otros objetos de culto, e imágenes de las que hay en la iglesia. 

Pila bautismal
Pila de agua bendita.
Crus de misiones. Año 1876.