sábado, 25 de abril de 2015

Candeleros o Portacirios.



Así se denomina a los útiles o instrumentos que se utilizan para colocar el Cirio Pascual. Como los mismos cirios, sobre los que escribí con anterioridad, también son variados en su forma, decoración y materiales empleados, entre los que predominan la madera y el hierro. Los hay con mucha antigüedad, y que además destacan por su valor artístico y simbólico. Es el caso del candelero utilizado en la iglesia de Santa María del Azogue del Benavente, que se puede ver en  el presbiterio de la iglesia, con el cirio de este año, hasta el día de Pentecostés. Después volverá a su sitio en la capilla que hay junto a la pila bautismal. Es de la 2ª mitad del siglo XVI, de autor anónimo y está hecho con madera de nogal.

Candelero. Iglesia Sta María del Azogue. Benavente.
1.- Este candelero estuvo expuesto en el año 2001 en Zamora, con motivo de la Exposición las Edades del Hombre. En el comentario para el catálogo que sobre esta pieza hizo  J. I. Martín Benito se dice lo siguiente:
Consta de cuatro partes: trípode, peana, columna y base de candelero. Esta última hexagonal y desmontable, con tubo de hierro para fijar el cirio. Sobre el trípode una peana cilíndrica con basa acanalada, con salientes que sirve de base al cuerpo central: una columna con basa, fuste y capitel.

Trípode de apoyo del candelero.
El fuste, con perímetro de 32 cm., simula el tronco del árbol prohibido a donde se agarran hojas que trepan a modo de enredadera. Enroscada al tronco con tres vueltas está la serpiente, en una híbrida representación: cuerpo de ofidio escamoso y en altorrelieve, cabeza de mujer joven y de larga cabellera.
Fuste del candelero.
Serpiente enroscada al fuste.
Cabeza de mujer con larga cabellera.
También la figura alcanza al capitel. En cada uno de los frentes del ábaco se representa una cabeza alada, de recias facciones, en algún caso monstruosas. Los rostros alternan entre enjutos y de rasgos simiescos con prognatismo facial. De la boca de cada una cuelga una lengua bífida que termina por desarrollarse en una especie d voluta que ocupa los ángulos bajo el ábaco, con lo que el capitel adquiere una forma derivada del compuesto.

Capitel con figuras humanas.

Algunos rostros del capitel.
Todo él está cargado de símbolos:
La llama de la Pascua es la luz que vence a las tinieblas, la luz del rescate, de la Redención. Cristo es la luz. …..La llama extiende la claridad de Dios sobre la tierra…
La luz del cirio se enciende en la noche de la vigilia pascual y su llama anuncia un nuevo día, el d la resurrección. Cristo con su muerte redime del pecado original…De ahí la representación del árbol genealógico y la serpiente en el fuste…Por eso también la serpiente lleva cabeza femenina recordando la tentación y el pecado de Eva en el Paraíso Terrenal (Génesis, 3).
También la serpiente es símbolo funerario. De ahí que en el Tiempo Pascual la llama que anuncia a Cristo resucitado vence a la muerte.
Incluso las cuatro cabezas demoníacas, ángeles caídos, tienen su significado.


Rostros representados en el capitel.

La llama del Cirio Pascual  es también la luz que ilumina a los neófitos y alumbra el camino a los que van a reunirse con el Padre. Por eso está también presente en bautismos y funerales. A los bautizados los libera de la primera culpa y a los difuntos les recuerda la Resurrección.
La llama pascual sobre este soporte es la luz de la salvación, la victoria del bien sobre el mal, de la claridad sobre las tinieblas, de la vida sobre la muerte….
2.- El candelero de San Juan del Mercado, sin embargo, es una pequeña columna barroca, adaptada en su parte superior para poder colocar el cirio. Procede de un retablo de los existentes en alguna de las iglesias desaparecidas que había en la ciudad. Ahora, además de servir de candelero, podemos ver y admirar dicha columna.

Candelero con cirio. S. Juan del Mercado. Benavente.
Candelero. S. Juan del Mercado. Benavente.
3.- El de la iglesia de Santiago es una obra escultórica en madera, .realizada por el P. Segundo Martínez, autor también de las esculturas de Santiago y Cristo que se encuentran en el presbiterio y de otros objetos relacionados o usados para el culto.
Candelero con cirio. Iglesia de Santiago. Benavente.
Moderno candelero. Iglesia de Santiago. Benavente.
4.- Los demás candeleros de esta comarca suelen ser de madera como ocurre con los de Paladinos etc. y últimamente se ven algunos de hierro forjado, hechos por herreros locales, algunos de ellos, buenos artesanos.
Paladinos del Valle.
San Cristóbal de Entreviñas.
Ayoó de Vidriales.
Quiruelas de Vidriales.
Vidayanes.
5.-Como he dicho anteriormente, algunos candeleros, por su antigüedad y valor artístico, son piezas de museo. De hecho forman parte de los objetos que vemos en museos religiosos, etnográficos o de otro tipo, o simplemente están colocados en las  catedrales e iglesias para la contemplación de los visitantes. Así lo hemos podido comprobar estos días en un viaje a la ciudad de Cáceres y otras localidades de su provincia.
En la Catedral de Coria.

Museo Fundación M. Calles y C. Ballesteros. Cáceres.

Museo Fundación M. Calles y C. Ballesteros.




















viernes, 17 de abril de 2015

La Veguilla: Pasado y Presente de la Fiesta


Se dice que todas las comparaciones son odiosas, pero a veces son necesarias, pues con ello se recuerda, e incluso se puede aprender algo nuevo en relación con el pasado, como puede ocurrir en este caso.
Hace días se celebraron en Benavente las Fiestas de la Virgen de la Vega, aquí conocida como Veguilla, fiesta considerada tradicional por muchas personas. Y tienen su razón a juzgar por su antigüedad manifiesta, con documentos que lo acreditan, y también por algunos de los actos, no todos, que durante estos días se celebran. A la Virgen de la Vega se la tiene por patrona de la ciudad y son varios los actos religiosos a ella dedicados y que, según el programa de 1930, no varían mucho en lo fundamental, respecto al momento actual. No han faltado el Tríduo ni la misa solemne y el sermón, ni la procesión con la imagen. Tampoco  el desfile cívico de autoridades y acompañantes hasta el Ayuntamiento, ni la Plaza Mayor llena de gente, ni el discurso del Sr. Alcalde concediendo el toro a las personas que llenaban la plaza y lo pedían con insistencia. En 1930, cuya copia del programa adjuntamos, eran cuatro los días de fiesta, pero destacaba  el día grande por la Diana Floreada, al amanecer, a cargo de la Banda Municipal, el reparto del Pan de la Veguilla y por supuesto la petición y concesión del toro en la Plaza Mayor, todo ello con sabor tradicional. Algunos de estos actos se siguen celebrando en la actualidad.
Programa de la Fiesta en el año 1930
Pero es evidente que, con el paso del tiempo, a lo que llamamos tradicional, o goza de esta  categoría, si no se le presta la debida atención, se desvirtúa y pierde su sentido. En este caso, respecto a la Veguilla, el pasado y la tradición se siguen respetando, en gran parte, al menos en los actos religiosos: Hay un Tríduo los días anteriores, misa y sermón con solemnidad en el día más importante, y por supuesto que también la procesión con la imagen por algunas calles, incluido su paso por la Plaza Mayor. A la Virgen la llevaban en sus andas y acompañaban los benaventanos.  Ahora son las peñas. Representantes de estas están presentes en algunos actos y con sus trajes, banderas y banderines, dan cierto colorido a la fiesta. También asisten a la misa y a la procesión las autoridades religiosas y civiles locales, algunas provinciales y muchas personas devotas de la ciudad.
En este día se reparte el Pan de la Veguilla, que lleva impresa la imagen de la Virgen y que muchos  acuden a recogerlo desde primeras horas de la mañana. Un acto tradicional que no se ha abandonado, sino que va a más cada año, porque los benaventanos quieren que sea así.
Pero lo más llamativo, tal vez, de esta fiesta es la petición multitudinaria del toro enmaromado en la Plaza Mayor. En esto sí que se notan cambios, a  juzgar por las fotografías de los años 50 o  60 y otras, que podemos ver aquí, algunas de las cuales hace que nos detengamos a pensar y recordar.
  En primer lugar por tradición era un solo toro lo que se pedía en principio, aunque después se introdujo lo del torito del alba. Pero ahora  se concede no uno sino  dos o tres, y además suele haber vacas, encierros de novillos, toros de cajón,  toros de fuego, caretones y otros juegos o entretenimientos,  con toro o sin él, dirigidos niños y mayores, con vista a cierto aprendizaje. He aquí algunas fotos antiguas relacionadas con la petición y concesión del toro. (Archivo CEB “Ledo del Pozo” y Grupo: No etres de Benavente si...).
De los años 50
En la foto anterior se ven tres pancartas dos de la misma peña, o grupos de aficionados que se juntaban para celebrar la fiesta. Aún no había llegado el apogeo de las peñas. Hay mucha gente en la plaza, algunos con traje y corbata, se nota que era fiesta. Es curioso, pero niños, jóvenes y mayores ocupan el centro de la plaza con respeto y atención.Al tratarse de fotos en blanco y negro todo se nos muestra muy distinto.
De 1962
En esta otra fotografía es curiosa la pancarta, algo parecido a un toro pintado y bajo su cabeza un mozo en el suelo. Toro en Benavente y Toro, toro y toro son las palabras que se siguen repitiendo constantemente, también hoy.  Hay personas también de todas las edades,  muchas de ellas  bien vestidas y aseadas, con su mirada hacia el balcón del Ayuntamiento, de donde procederá el sí al toro, por parte del Sr.Alcalde. Una nueva pancarta que dice: Los de Liska piden toro, y el dibujo del motor al lado…
Años 60
Aquí nos llama la atención la cantidad de hombres con corbata, incluso muchos niños y jóvenes. Y mujeres bien peinadas, algunas incluso con collares y joyas. Era fiesta tradicional e importante en la ciudad. Algunos cubren su cabeza con boinas, viseras, y sombreros…
Década de 1960
En esta son curiosas las dos pancartas que se ven. Son de una peña o grupo que dicen: La Peña la Grasa pide toro, y con pintura o dibujos del toro y de su carrera. En el centro de la plaza un espacio ajardinado respetado por todos.  La plaza está llena de gente de todas las edades, cosa impensable en la actualidad.
Década de 1970.
Esta foto es más actual, de los años 70. Era cuando en el centro de la plaza había un jardín con una palmera, a cuyo alrededor de colocaban para pedir el todo, pero después de pedirlo allí seguía la palmera. Todos miran al Ayuntamiento a la espera de alguna noticia.
Podemos ver también otras fotos antiguas de esta fiesta de la Veguilla y que figuran en el libro El Toro Enmaromado de Benavente. Memoria Gráfica de la Fiesta (siglo XX), cuya coordinación corrió a cargo de Alejandro Flórez.
Petición del Toro el día de la Veguilla. Año 1961.
Detalle de la fachada del Ayuntamiento durante la petición del Toro. Año 1960
Grupo de personas con gran pancarta, pidiendo el Toro. Años 60.
Vista de la Plaza Mayor durante la petición del Toro. Años 60.
Petición del Toro, año 1973. En primer término la Banda de Música.
Pidiendo el Toro, años 60.
Después de ver estas fotografías, si las comparamos con la actualidad, advertiremos  algunos cambios. Tal vez sean ahora más las personas que asisten a la petición del toro, muchos de ellos pertenecientes a las peñas oficiales y no oficiales que existen. Esto hace que el colorido y aspecto general sea más llamativo: Diversidad de trajes, banderas, estandartes, pancartas y otros objetos que contribuyen a ello. Pero poco a poco, desde hace unos años son los jóvenes quienes están ocupando el centro de la plaza, o gran parte de su espacio, pues debido al jolgorio, griterío y algarabía que preparan, los niños de corta edad y muchas otras personas se refugian en los alrededores de la Plaza, o se quedan en los soportales, para desde allí contemplar el espectáculo. Y cuando, en medio de  los gritos, voces, músicas ruidosas y otros efectos, se oye la voz del  Sr. Alcalde concediendo no un toro, sino dos toritos más para los días de las fiestas, todos los presentes aplauden y se congratulan, coreando también la palabra toro, toro, toro…(Las imágenes siguientes corresponden a la fiesta a partir del año 2010)
Pero la juventud presente en el centro de la plaza, se desborda gritando aún con más fuerza toro, toro, toro, al tiempo que saltan, bailan y lanzan al aire las botellas, botellines y botellones  cargados  con distintas bebidas que consumen continuamente. Hay incluso imágenes en las que se ve como si manasen fuentes de aguas de colores sobre sus cabezas. Y es que algunos desaprensivos tiran los líquidos sobre quienes les rodean, y que también caerán sobre el pavimento de la plaza. De ahí que, al finalizar el acto, la plaza esté llena de plásticos y de dichos líquidos.


Algunos forasteros se van de la plaza sorprendidos, no precisamente por lo de la petición del  toro, que no ha ido mal, sino por el final del acto con tanto ruido y sobre todo por las muchas botellas, botellines y botellones, de plástico, que han visto volar por encima de las personas que se encontraban en el lugar.
Y lo curioso del caso es que, tras la algarabía y ruido en la plaza, con botellas y vasos, la fiesta continúa en otras calles de la ciudad durante el resto de la mañana y parte de la tarde, con las mismas consecuencias y resultados. Todo esto no sucedía antes.
Para muchos a este espectáculo no se le puede llamar tradición por mucho que en algunos medios de información se haya escrito sobre la Veguilla como una fiesta muy tradicional, declarada incluso de Interés Turístico Regional. Ojalá que siga siendo considerada así, pero que no se olviden los organizadores de lo que implica y exige el respeto a la tradición y al legado que los antepasados han querido dejar y ofrecer a sus descendientes. Las fotos antiguas les pueden servir de testimonio. Y aunque los tiempos hayan cambiado e incluso la forma de divertirse, lo tradicional tiene otras exigencias, de lo contrario no lo podemos denominar así, para no apartarse demasiado de sus raíces y del pasado.




sábado, 11 de abril de 2015

Benavente recuerda a la Veguilla o Virgen de la Vega.-2


La Veguilla. Foto Testera.
Con este título ya publiqué una entrada en este blog, mostrando  variadas imágenes de la Virgen, conocida y denominada popular y cariñosamente  la Veguilla. Y es que, además de contar con antigüedad, historia y tradición, es patrona de la ciudad y muy querida y venerada por los benaventanos, residentes o ausentes.
Su sede es la iglesia de Santa María del Azogue. Allí colocada sobre sus andas de plata está todo el año, dispuesta a escuchar y atender a los devotos que se acercan con frecuencia a rezarla.
La pequeña imagen en la iglesia, sobre las andas.
La imagen fuera de las andas.
Su imagen forma parte del escudo Benavente desde el siglo XVIII, escudo e imagen que han sido y siguen siendo utilizados, además del Ayuntamiento, por muchas entidades, asociaciones, empresas y agrupaciones festivas, como hemos visto ya, y podemos ver en las imágenes que hoy publicamos.
Sello de la Alcaldía. Años 50.
Membrete utilizado en la actualidad en las cartas y escritos del Ayuntamiento.
Saluda usado también en la actualidad.
Funeraria - velatorio La Veguilla.
Velatorio La Veguilla.
Placa de la Plaza Virgen de la Vega.
Empresa de Limpiezas La Veguilla.

Cereales La Veguilla. 






La Veguilla. Fábrica de alcohol vínico. (Anuncio en el programa de 1930).
Cuadro en el restaurante del Parador de Turismo.




Cuando a lo largo de los años el Consistorio publica planos o guías de turismo o en cualquier otro documento o escrito oficial, saludas, cartas, etc., el escudo con la Veguilla no puede faltar. Y tampoco falta si se trata de programas de fiestas, carteles,  o al realizarse otras muchas actividades.
Y esto ya desde hace muchos años, como se ve también en algunas publicaciones antiguas, referidas a la historia de la ciudad de Benavente.
Armas de la Villa de Benavente. 1853.
Escudo litográfico de Benavente. Hacia 1900. (A. L. Pozo)
Dibujo del escudo anterior con algunas variantes.
Escudo en uno de los programas antiguos de S. Santa.
Programa de Fiestas de 1985.
Programa fiestas S. Santa y Virgen de la Vega. 1930
Cuando se acerca su fiesta se recuerda y se hace presente aún más su imagen. Y es que a ella se dedican los actos religiosos, con solemne misa, y procesión en la que los peñistas llevan la imagen sobre sus hombros. Y a su lado los cofrades con las varas en las que la virgen está también representada.
Además en el día de su fiesta, por la mañana, se reparte el Pan de la Veguilla, pan que además de tener la marca con su imagen, cuenta con sus bendiciones. 
Sello de la Panadería Hernando para marcar el Pan de la Veguilla.
Y después de la Misa y la Procesión tiene lugar la petición del Toro Enmaromado en la Plaza Mayor. Por tradición este acto es multitudinario. A él asisten autoridades locales e invitados provinciales, peñas del toro con algunas charangas, asociaciones de todo tipo existentes en la ciudad, y muchas personas, vecinos y forasteros, que no quieren perderse el acto. Y es que la tradición tiene peso, y manda: En este caso deberá ser el Alcalde o alguien que le sustituya, si él está ausente, quien diga si va a haber y podrán correr el toro o los toros con maroma el presente año, cuando llegue la fiesta.
Benavente.Monumento a la Virgen de la Vega. Rotonda Avda. Federico Silva.