lunes, 27 de abril de 2015

Quintana del Marco: Pendones y Ramo para la Virgen de Secos.


Iglesia de El Salvador. Quintana del Marco.
El domingo, día 12 de abril, se celebró en Quintana del Marco la fiesta en honor a la Virgen de Secos, pequeña imagen que tiene su sede en la iglesia del Salvador, una de las dos existentes en el pueblo.
Virgen de Secos. Quintana del Marco.
Por lo que he visto y comprobado es esta una fiesta popular y tradicional leonesa, pues en ella se recuerdan y se revalorizan  tres tradiciones,  los pendones, el Ramo y el culto a una imagen, en este caso la denominada Virgen de Secos, que, aunque no sea la patrona de la localidad, goza de gran devoción y prestigio. Con ella desfilan en procesión por las calles, como si de una romería se tratase.

Imagen más cercana de la Virgen de Secos con el Niño en sus brazos.
Todo comienza a la las cinco de la tarde con la llegada al pueblo de pendoneros,  procedentes de los pueblos participantes, más de veinte en esta ocasión. En breve, comienzan a preparar sus pendones. Las varas y demás útiles han llegado con anterioridad en un camión. Mientras tanto en la iglesia se reza el rosario a la Virgen, protagonista de los actos, y a la que también, antes de salir, le cantan una parte del Ramo.
Pendoneros de los pueblos cercanos, junto a su pendón.
En seguida se preparan para comenzar el desfile, e iniciar los actos de la fiesta.
Hacia las seis de la tarde comienza el desfile de pendones por las calles del pueblo llegando hasta la carretera en donde se detienen para recibir a la Virgen que, no tardando, sobre andas y en procesión, llegará a este lugar desde la iglesia. Los pendones la reciben rodeándola e inclinándose ante ella a modo de saludo.  Durante un tiempo la rezan, y las mozas  continúan cantándole el ramo. A continuación todos juntos pendones, ramo, virgen y todos los asistentes se dirigen hasta la iglesia para concluir los actos.
Los pendones desfilan por el pueblo y sus alrededores.
Las jóvenes cantoras y el Ramo van camino de la iglesia.
También son jóvenes los portadores del Ramo.
Momento de introducir el Ramo en la iglesia.
Pendones, pendoneros y charangas llegan a la carretera.
Y se preparan para recibir a la Virgen, que llegará  desde la iglesia.
Procesión con la Virgen y el Ramo saliendo de la iglesia.
Pasan antes por algunas calles...
...Y por una amplia plaza.
Pendones en la carretera saludan y reverencian a la Virgen y al Ramo.
Y, ante el público,  las jóvenes cantoras continúan cantándole el Ramo...
...situándose junto a la misma imagen de la Virgen.
Pendones y pendoneros, con sus acompañantes y charangas, van en cabeza, les sigue el Ramo, la Virgen sobre andas, y todos los demás acompañantes. Al llegar a la iglesia, de nuevo los pendones  se inclinan al paso de la imagen hasta que entra en el templo, en donde concluye el canto y ofrecimiento del Ramo.  Las jóvenes cantoras terminan saludando  a todos, sacerdote, autoridades y público asistente. Por supuesto que dan gracias a los portadores del Ramo. Al finalizar el acto religioso se canta la Salve a la Virgen de Secos por todos los que se encuentran en el interior del templo.

Al llegar a la iglesia los pendones se colocan abriendo el paso a la Virgen...
...Y a la pequeña imagen del Niño Jesús que la acompaña.
Los pendones se inclinan de nuevo, como saludo y reverencia.
Imágenes de la Virgen de Secos y del Niño Jesús, ya en la iglesia.
Las cantoras concluyen con el canto del Ramo  y se lo ofrecen a la Virgen.
Pero la fiesta aún continúa, pues a las puertas  de la iglesia se subasta el Ramo entre todos los presentes. Ahora es el Sr. Alcalde del municipio el que, colocado junto al Ramo de rosquillas, saluda a todos los vecinos y les agradece su presencia en este día. También se dirige a los forasteros que les acompañan, a quienes promete seguir en el futuro respetando la tradición. Y él mismo presenta al subastador para que inicie la subasta, al tiempo que pide silencio para que el acto transcurra del mejor modo posible.
El Ramo con las rosquillas a las puertas de la iglesia, para la subasta.
También son muchas las personas que asisten la subasta. 
El Sr. Alcalde de Quintana saluda a todos antes de comenzar la subasta.
A la derecha el subastador del Ramo de este año 2015.
Detalle del Ramo. Nos recuerda a las mozas y a los quintos del 2015.
La subasta dura un tiempo, pues son muchas las ofertas y pujas por parte de las personas presentes. Aunque ha empezado con 200 o 300 euros, según me cuentan, llega a  mucho más, al menos así ha ocurrido en años anteriores. Y es que los que pujan por él lo hacen no solamente por el valor de las roscas, aunque sean sabrosas, sino pensando en que su dinero será empleado en algo relacionado con la iglesia en donde está la Virgen de Secos, o en sus andas y demás adornos, o en los vestidos, elegantes y distintos, que luce cada año en el día de su fiesta. Efectivamente el Ramo se adjudicó este año en 505 euros, lo que contribuirá a seguir celebrando la fiesta.
En Quintana del Marco, y en un día como hoy, se han unido dos tradiciones leonesas de gran antigüedad, la de los pendones desfilando por las calles, y la del canto y ofrecimiento del ramo, en este caso a la Virgen de Secos. Y no faltando la procesión, como si de una romería se tratase.
 A todo esto hay que añadir el toque de campanas, a la salida y llegada de los pendoneros con sus pendones y de la procesión con el Ramo y la Virgen. Esto nos recuerda el dicho o expresión antigua y conocida por todos los leoneses, amantes de sus tradiciones: “La campanas y el pendón del pueblo son”. Basta con acercarse a Quintana un día como este para verlo, admirarlo y sentirlo.

Las campanas de la iglesia tocan durante la celebración.
Las voltean los pendoneros, que portan el pendón de Quintana de Marco.






sábado, 25 de abril de 2015

Candeleros o Portacirios.



Así se denomina a los útiles o instrumentos que se utilizan para colocar el Cirio Pascual. Como los mismos cirios, sobre los que escribí con anterioridad, también son variados en su forma, decoración y materiales empleados, entre los que predominan la madera y el hierro. Los hay con mucha antigüedad, y que además destacan por su valor artístico y simbólico. Es el caso del candelero utilizado en la iglesia de Santa María del Azogue del Benavente, que se puede ver en  el presbiterio de la iglesia, con el cirio de este año, hasta el día de Pentecostés. Después volverá a su sitio en la capilla que hay junto a la pila bautismal. Es de la 2ª mitad del siglo XVI, de autor anónimo y está hecho con madera de nogal.

Candelero. Iglesia Sta María del Azogue. Benavente.
1.- Este candelero estuvo expuesto en el año 2001 en Zamora, con motivo de la Exposición las Edades del Hombre. En el comentario para el catálogo que sobre esta pieza hizo  J. I. Martín Benito se dice lo siguiente:
Consta de cuatro partes: trípode, peana, columna y base de candelero. Esta última hexagonal y desmontable, con tubo de hierro para fijar el cirio. Sobre el trípode una peana cilíndrica con basa acanalada, con salientes que sirve de base al cuerpo central: una columna con basa, fuste y capitel.

Trípode de apoyo del candelero.
El fuste, con perímetro de 32 cm., simula el tronco del árbol prohibido a donde se agarran hojas que trepan a modo de enredadera. Enroscada al tronco con tres vueltas está la serpiente, en una híbrida representación: cuerpo de ofidio escamoso y en altorrelieve, cabeza de mujer joven y de larga cabellera.
Fuste del candelero.
Serpiente enroscada al fuste.
Cabeza de mujer con larga cabellera.
También la figura alcanza al capitel. En cada uno de los frentes del ábaco se representa una cabeza alada, de recias facciones, en algún caso monstruosas. Los rostros alternan entre enjutos y de rasgos simiescos con prognatismo facial. De la boca de cada una cuelga una lengua bífida que termina por desarrollarse en una especie d voluta que ocupa los ángulos bajo el ábaco, con lo que el capitel adquiere una forma derivada del compuesto.

Capitel con figuras humanas.

Algunos rostros del capitel.
Todo él está cargado de símbolos:
La llama de la Pascua es la luz que vence a las tinieblas, la luz del rescate, de la Redención. Cristo es la luz. …..La llama extiende la claridad de Dios sobre la tierra…
La luz del cirio se enciende en la noche de la vigilia pascual y su llama anuncia un nuevo día, el d la resurrección. Cristo con su muerte redime del pecado original…De ahí la representación del árbol genealógico y la serpiente en el fuste…Por eso también la serpiente lleva cabeza femenina recordando la tentación y el pecado de Eva en el Paraíso Terrenal (Génesis, 3).
También la serpiente es símbolo funerario. De ahí que en el Tiempo Pascual la llama que anuncia a Cristo resucitado vence a la muerte.
Incluso las cuatro cabezas demoníacas, ángeles caídos, tienen su significado.


Rostros representados en el capitel.

La llama del Cirio Pascual  es también la luz que ilumina a los neófitos y alumbra el camino a los que van a reunirse con el Padre. Por eso está también presente en bautismos y funerales. A los bautizados los libera de la primera culpa y a los difuntos les recuerda la Resurrección.
La llama pascual sobre este soporte es la luz de la salvación, la victoria del bien sobre el mal, de la claridad sobre las tinieblas, de la vida sobre la muerte….
2.- El candelero de San Juan del Mercado, sin embargo, es una pequeña columna barroca, adaptada en su parte superior para poder colocar el cirio. Procede de un retablo de los existentes en alguna de las iglesias desaparecidas que había en la ciudad. Ahora, además de servir de candelero, podemos ver y admirar dicha columna.

Candelero con cirio. S. Juan del Mercado. Benavente.
Candelero. S. Juan del Mercado. Benavente.
3.- El de la iglesia de Santiago es una obra escultórica en madera, .realizada por el P. Segundo Martínez, autor también de las esculturas de Santiago y Cristo que se encuentran en el presbiterio y de otros objetos relacionados o usados para el culto.
Candelero con cirio. Iglesia de Santiago. Benavente.
Moderno candelero. Iglesia de Santiago. Benavente.
4.- Los demás candeleros de esta comarca suelen ser de madera como ocurre con los de Paladinos etc. y últimamente se ven algunos de hierro forjado, hechos por herreros locales, algunos de ellos, buenos artesanos.
Paladinos del Valle.
San Cristóbal de Entreviñas.
Ayoó de Vidriales.
Quiruelas de Vidriales.
Vidayanes.
5.-Como he dicho anteriormente, algunos candeleros, por su antigüedad y valor artístico, son piezas de museo. De hecho forman parte de los objetos que vemos en museos religiosos, etnográficos o de otro tipo, o simplemente están colocados en las  catedrales e iglesias para la contemplación de los visitantes. Así lo hemos podido comprobar estos días en un viaje a la ciudad de Cáceres y otras localidades de su provincia.
En la Catedral de Coria.

Museo Fundación M. Calles y C. Ballesteros. Cáceres.

Museo Fundación M. Calles y C. Ballesteros.




















viernes, 17 de abril de 2015

La Veguilla: Pasado y Presente de la Fiesta


Se dice que todas las comparaciones son odiosas, pero a veces son necesarias, pues con ello se recuerda, e incluso se puede aprender algo nuevo en relación con el pasado, como puede ocurrir en este caso.
Hace días se celebraron en Benavente las Fiestas de la Virgen de la Vega, aquí conocida como Veguilla, fiesta considerada tradicional por muchas personas. Y tienen su razón a juzgar por su antigüedad manifiesta, con documentos que lo acreditan, y también por algunos de los actos, no todos, que durante estos días se celebran. A la Virgen de la Vega se la tiene por patrona de la ciudad y son varios los actos religiosos a ella dedicados y que, según el programa de 1930, no varían mucho en lo fundamental, respecto al momento actual. No han faltado el Tríduo ni la misa solemne y el sermón, ni la procesión con la imagen. Tampoco  el desfile cívico de autoridades y acompañantes hasta el Ayuntamiento, ni la Plaza Mayor llena de gente, ni el discurso del Sr. Alcalde concediendo el toro a las personas que llenaban la plaza y lo pedían con insistencia. En 1930, cuya copia del programa adjuntamos, eran cuatro los días de fiesta, pero destacaba  el día grande por la Diana Floreada, al amanecer, a cargo de la Banda Municipal, el reparto del Pan de la Veguilla y por supuesto la petición y concesión del toro en la Plaza Mayor, todo ello con sabor tradicional. Algunos de estos actos se siguen celebrando en la actualidad.
Programa de la Fiesta en el año 1930
Pero es evidente que, con el paso del tiempo, a lo que llamamos tradicional, o goza de esta  categoría, si no se le presta la debida atención, se desvirtúa y pierde su sentido. En este caso, respecto a la Veguilla, el pasado y la tradición se siguen respetando, en gran parte, al menos en los actos religiosos: Hay un Tríduo los días anteriores, misa y sermón con solemnidad en el día más importante, y por supuesto que también la procesión con la imagen por algunas calles, incluido su paso por la Plaza Mayor. A la Virgen la llevaban en sus andas y acompañaban los benaventanos.  Ahora son las peñas. Representantes de estas están presentes en algunos actos y con sus trajes, banderas y banderines, dan cierto colorido a la fiesta. También asisten a la misa y a la procesión las autoridades religiosas y civiles locales, algunas provinciales y muchas personas devotas de la ciudad.
En este día se reparte el Pan de la Veguilla, que lleva impresa la imagen de la Virgen y que muchos  acuden a recogerlo desde primeras horas de la mañana. Un acto tradicional que no se ha abandonado, sino que va a más cada año, porque los benaventanos quieren que sea así.
Pero lo más llamativo, tal vez, de esta fiesta es la petición multitudinaria del toro enmaromado en la Plaza Mayor. En esto sí que se notan cambios, a  juzgar por las fotografías de los años 50 o  60 y otras, que podemos ver aquí, algunas de las cuales hace que nos detengamos a pensar y recordar.
  En primer lugar por tradición era un solo toro lo que se pedía en principio, aunque después se introdujo lo del torito del alba. Pero ahora  se concede no uno sino  dos o tres, y además suele haber vacas, encierros de novillos, toros de cajón,  toros de fuego, caretones y otros juegos o entretenimientos,  con toro o sin él, dirigidos niños y mayores, con vista a cierto aprendizaje. He aquí algunas fotos antiguas relacionadas con la petición y concesión del toro. (Archivo CEB “Ledo del Pozo” y Grupo: No etres de Benavente si...).
De los años 50
En la foto anterior se ven tres pancartas dos de la misma peña, o grupos de aficionados que se juntaban para celebrar la fiesta. Aún no había llegado el apogeo de las peñas. Hay mucha gente en la plaza, algunos con traje y corbata, se nota que era fiesta. Es curioso, pero niños, jóvenes y mayores ocupan el centro de la plaza con respeto y atención.Al tratarse de fotos en blanco y negro todo se nos muestra muy distinto.
De 1962
En esta otra fotografía es curiosa la pancarta, algo parecido a un toro pintado y bajo su cabeza un mozo en el suelo. Toro en Benavente y Toro, toro y toro son las palabras que se siguen repitiendo constantemente, también hoy.  Hay personas también de todas las edades,  muchas de ellas  bien vestidas y aseadas, con su mirada hacia el balcón del Ayuntamiento, de donde procederá el sí al toro, por parte del Sr.Alcalde. Una nueva pancarta que dice: Los de Liska piden toro, y el dibujo del motor al lado…
Años 60
Aquí nos llama la atención la cantidad de hombres con corbata, incluso muchos niños y jóvenes. Y mujeres bien peinadas, algunas incluso con collares y joyas. Era fiesta tradicional e importante en la ciudad. Algunos cubren su cabeza con boinas, viseras, y sombreros…
Década de 1960
En esta son curiosas las dos pancartas que se ven. Son de una peña o grupo que dicen: La Peña la Grasa pide toro, y con pintura o dibujos del toro y de su carrera. En el centro de la plaza un espacio ajardinado respetado por todos.  La plaza está llena de gente de todas las edades, cosa impensable en la actualidad.
Década de 1970.
Esta foto es más actual, de los años 70. Era cuando en el centro de la plaza había un jardín con una palmera, a cuyo alrededor de colocaban para pedir el todo, pero después de pedirlo allí seguía la palmera. Todos miran al Ayuntamiento a la espera de alguna noticia.
Podemos ver también otras fotos antiguas de esta fiesta de la Veguilla y que figuran en el libro El Toro Enmaromado de Benavente. Memoria Gráfica de la Fiesta (siglo XX), cuya coordinación corrió a cargo de Alejandro Flórez.
Petición del Toro el día de la Veguilla. Año 1961.
Detalle de la fachada del Ayuntamiento durante la petición del Toro. Año 1960
Grupo de personas con gran pancarta, pidiendo el Toro. Años 60.
Vista de la Plaza Mayor durante la petición del Toro. Años 60.
Petición del Toro, año 1973. En primer término la Banda de Música.
Pidiendo el Toro, años 60.
Después de ver estas fotografías, si las comparamos con la actualidad, advertiremos  algunos cambios. Tal vez sean ahora más las personas que asisten a la petición del toro, muchos de ellos pertenecientes a las peñas oficiales y no oficiales que existen. Esto hace que el colorido y aspecto general sea más llamativo: Diversidad de trajes, banderas, estandartes, pancartas y otros objetos que contribuyen a ello. Pero poco a poco, desde hace unos años son los jóvenes quienes están ocupando el centro de la plaza, o gran parte de su espacio, pues debido al jolgorio, griterío y algarabía que preparan, los niños de corta edad y muchas otras personas se refugian en los alrededores de la Plaza, o se quedan en los soportales, para desde allí contemplar el espectáculo. Y cuando, en medio de  los gritos, voces, músicas ruidosas y otros efectos, se oye la voz del  Sr. Alcalde concediendo no un toro, sino dos toritos más para los días de las fiestas, todos los presentes aplauden y se congratulan, coreando también la palabra toro, toro, toro…(Las imágenes siguientes corresponden a la fiesta a partir del año 2010)
Pero la juventud presente en el centro de la plaza, se desborda gritando aún con más fuerza toro, toro, toro, al tiempo que saltan, bailan y lanzan al aire las botellas, botellines y botellones  cargados  con distintas bebidas que consumen continuamente. Hay incluso imágenes en las que se ve como si manasen fuentes de aguas de colores sobre sus cabezas. Y es que algunos desaprensivos tiran los líquidos sobre quienes les rodean, y que también caerán sobre el pavimento de la plaza. De ahí que, al finalizar el acto, la plaza esté llena de plásticos y de dichos líquidos.


Algunos forasteros se van de la plaza sorprendidos, no precisamente por lo de la petición del  toro, que no ha ido mal, sino por el final del acto con tanto ruido y sobre todo por las muchas botellas, botellines y botellones, de plástico, que han visto volar por encima de las personas que se encontraban en el lugar.
Y lo curioso del caso es que, tras la algarabía y ruido en la plaza, con botellas y vasos, la fiesta continúa en otras calles de la ciudad durante el resto de la mañana y parte de la tarde, con las mismas consecuencias y resultados. Todo esto no sucedía antes.
Para muchos a este espectáculo no se le puede llamar tradición por mucho que en algunos medios de información se haya escrito sobre la Veguilla como una fiesta muy tradicional, declarada incluso de Interés Turístico Regional. Ojalá que siga siendo considerada así, pero que no se olviden los organizadores de lo que implica y exige el respeto a la tradición y al legado que los antepasados han querido dejar y ofrecer a sus descendientes. Las fotos antiguas les pueden servir de testimonio. Y aunque los tiempos hayan cambiado e incluso la forma de divertirse, lo tradicional tiene otras exigencias, de lo contrario no lo podemos denominar así, para no apartarse demasiado de sus raíces y del pasado.