jueves, 12 de noviembre de 2015

Benavente. Exterior de la Iglesia de San Juan del Mercado: Portada Norte.


Portada norte de la iglesia de San Juan del Mercado.
Lo primero que sorprende de esta portada es su descentramiento con relación a la anchura del crucero al que se abre. Este descentramiento provocó la necesidad de abrir un poco de espacio en el contrafuerte contiguo para dar cabida  a las palmeras que decoran las dos últimas dovelas de la arquivolta exterior…
Parte superior de la portada.
Espacio abierto en el contrafuerte contíguo a la portada.
La arquivolta interior se apoya en las jambas, y lleva la rosca decorada con pinzas o arcos trebolados sobre tres baquetones, encima de los cuales hay una hilada de hojas, similares, pero menores, a las que rematan la puerta. El intradós es cóncavo y se decora con una flor con botón central en cada dovela.
Arquivolta interior y su decoración.
Intradós decorado con con una flor con botón central...
La segunda arquivolta, que se apoya sobre las columnas interiores es de flores de cuatro pétalos; los pétalos se centran con un botón y, entre ellos sobresale el extremo de una piña…
Segunda arquivolta. Flores cuatro pétalos con un botón y piña
La tercera arquivolta se apoya sobre las columnas exteriores y es de arquillos sobre baquetón. Debajo del baquetón sobresalen los extremos de otros arquillos.
La puerta se remata con una fina cornisa decorada con palmetas. 
La tercera arquivolta de arquillos sobre baquetón....
Debajo del baquetón sobresalen los extremos de otros arquillos.
Esta puerta de San Juan del Mercado es muy semejante  a la puerta Norte de la iglesia de Santa María del Azogue, de la que fundamentalmente se diferencia en que tiene un arquivolta menos, la exterior, debido a que es más pequeña para adaptarla a la altura del claustro o dependencia a la que tenía salida. Otra diferencia es que en San Juan todos los motivos decorativos son vegetales y en Santa María no…
Puerta Norte de la iglesia de Santa María del Azogue.
Parte superior de la puerta de Santa. María del Azogue.
Podemos considerar esta puerta como la del Paraíso, en ella las arquivoltas aparecen llenas de símbolos solares, del resplandor divino que sale del interior de la casa de Dios, la Nueva Jerusalén…….
Todo ello sostenido con las columnas rematadas por capiteles vegetales como los árboles que preceden al Paraíso en el hadith musulmán.  Esta puerta que solamente usaban los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén era el símbolo de sus esperanzas, del premio que esperaban obtener al final de los tiempos…
Columnas del lado izquierdo del la puerta.
Capiteles del lado izquierdo.
Capiteles del lado derecho.
Entre las obras realizadas a finales del  siglo XX y durante el siglo XX, tanto en el interior como en el exterior de la iglesia, está el cambio de la sacristía, que ocupaba un ábside lateral, y que se construyó en terrenos del huerto parroquial con salida por esta puerta norte de la iglesia.
También se construyó, posteriormente, una especie de pórtico con tejadillo y rejas alrededor, para protección de la puerta. Todo ello desapareció con las obras últimamente realizadas, con motivo de  la remodelación de este espacio al norte de la iglesia
Saliente con tejadillo para protección  de la portada.
Verja colocada alrededor, que no impedía ver la portada.
Al lado de la portada está la pequeña torreta por cuyo interior se sube hasta el tejado y por este se llega a la torre actual, que se encuentra sobre el ábside sur de la iglesia.
La portada y la torre con escaleras en su interior.
Este lugar, y concretamente esta puerta, merecen una visita. De hecho así lo hacen quienes se acercan a visitar la iglesia. Además la pueden ver y admirar también todas las personas que, durante los meses del verano, asisten a algunas de las actividades que se celebran en este espacio, conocido y denominado Patio de la iglesia de San Juan del Mercado.   
Grupo de personas con el guía turístico explicádoles la portada.
Por las imágenes antiguas podemos ver cómo se encontraba la portada en los distintos momentos del pasado.                                    
Foto Gómez Moreno, año 1927.
Foto C. Arquit. Cataluña, 1934.(Arch. Ledo del Pozo)
Foto Arquit. Cataluña. 1934 (Archivo Ledo Pozo)
Postal antigua de la portada norte de San Juan.
Imagen antigua, de principios del siglo XX.
(Texto y comentarios del libro: Hidalgo Muñoz E. La Iglesia de San Juan del Mercado de Benavente. Editado por el Centro de Estudios Benaventanos Ledo del Pozo. Año 1997.)


















sábado, 7 de noviembre de 2015

Benavente. Exterior de la Iglesia de San Juan del Mercado: Cabecera.


Planta actual de la iglesia.  En la parte de arriba, la cabecera.

 Estado actual de ábsides y el entorno de la iglesia en el lado noreste.
La cabecera es la parte correspondiente a los ábsides, que se encuentran hacia el este, muy cerca de las Casa de Cultura de La Encomienda. Este lugar, cerrado durante muchos años y sin poder acceder al mismo, en la actualidad, y tras las reparaciones y limpieza del mismo, se ha convertido en un espacio visitable y en el que, además de poder ver los ábsides, se desarrollan en su entorno, al menos durante los meses de verano, diversas actividades culturales: Conciertos, cine, etc.
Lo que se puede ver, en conjunto, de los tres ábsides desde la Casa de Cultura.
De los tres ábsides que forman la cabecera, el central es mayor que los laterales y los tres constan de dos tramos, uno recto, de planta cuadrada, y otro curvo, que no llega al semicírculo.
Ábside Sur.
Ábside Norte.
Ábside central.
En el exterior los tres ábsides se asientan sobre un zócalo que sobresale ligeramente. El espacio restante está dividido en tres cuerpos horizontales, mediante dos impostas, la inferior ajedrezada en los ábsides norte y sur, con flores de cuatro pétalos dentro de círculos en el central. La imposta superior sale del cimacio de los capiteles de las ventanas del ábside central y pasa sobre las ventanas de los ábsides laterales…
Dos semicolumnas, anilladas por las impostas dividen el ábside central en tres calles verticales, cada una de las cuales tiene una ventana.
Zócalo, impostas, y semicolumnas en el ábside central.
Los ábsides laterales carecen de semicolumnas y tiene una sola ventana. Todas las ventanas están abocinadas, pero son distintas en cada ábside. La ventana del ábside norte llama la atención, tanto por su amplio derrame, como por su decoración. Es posible que sea esta la parte más antigua de la iglesia…
Ventana del ábside Norte.
Las ventanas del ábside central, de derrame algo menor que la anterior, presentan mayor perfección en el corte de las piedras que las componen. Sus jambas están organizadas de forma semejante, pero las arquivoltas son más sencillas, ya que están formadas por simples molduras.
Ventana ábside central.
Parte superior de la ventana del ábside cantral.
En el tramo recto de este ábside hay un óculo hacia el este y sendas ventanas dobladas en los laterales.
En la imagen se ve el tramo recto ábside central, con el óculo y las ventanas.
La ventana del ábside sur es bastante más reducida que las demás, siendo su derrame poco abierto y decorado con sucesivos baquetones continuos, por lo que no hay columnas.
Ventana del ábside Sur.
El ábside central y el del Sur se rematan con arquillos trebolados apoyados sobre modillones piramidales…
Remate del ábside central y Sur.
El ábside Norte tiene arquitos de medio punto sobre modillones de rollo..
Remate ábside Norte con arquitos medio punto
Relieves de la cabecera
La identificación entre Cristo y el Sol hace que la cabecera se oriente hacia el Este, lugar por el que sale, de modo que el Sol Naciente ilumina los ábsides desde el amanecer y su luz penetra en el interior por las ventanas. Esto se expresa mediante tres símbolos solares, el zig-zag y las flores de cuatro pétalos en punta de diamante y de cuatro círculos que vemos fundamentalmente en el ábside norte y en el central… 
Decoración en zig-zag en la ventana del ábside Norte.
Así pues, la luz solar, la luz de Dios, ilumina la cabecera y penetra en el templo por el lugar en el que se encuentra el Tabernáculo.
Los capiteles.
La Tradición sitúa al Paraíso hacia el Este…En Oriente aparecieron las primeras grandes culturas en las que surgieron las mitologías de las que forman parte los seres fantásticos que aparecen en los capiteles de los ábsides. Culturas anteriores  a la llegada de Cristo, período…creador de las imágenes que los caballeros de San Juan de Jerusalén conocieron en Oriente y situaron en sus iglesias de Occidente, junto con  otras procedentes de la cultura musulmana….
Así en el ábside central, en el capitel izquierdo de la ventana derecha, vemos a dos grifos, seres con cabeza y alas de águilas y cuerpo de león, que pican la cabeza de una serpiente de cabeza humana.

Grisfos picando la cabeza de una serpiente...
Los grifos son los guardianes que impiden la entrada en la iglesia del símbolo del mal. En el ábside norte vemos dos aves atadas a un cuadrúpedo en una escena similar.
Aves atadas a un cuadrúpedo...
Frente a este último capitel, una esfinge, ser con cabeza humana y cuerpo de león, alas de águila y cola de serpiente, vigila impasible la ventana, tanto en el capitel exterior como en el interior. Las esfinges son las guardianes de los lugares sagrados, como se ve en los templos egipcios.
Esfinge vigilando la ventana...
Pero no solo las fuerzas del mal tienen vedada la entrada a la ciudad al templo, ciudad de Dios, también los justos han de esperar la redención en el seno de Abraham para ser admitido en la presencia de Dios…Las almas de los justos han de esperar ese momento en un bosque que se encuentra  a las puertas del Paraíso. Hasta entonces se alimentan de sus frutos, que serian el resultado de las buenas obras o bien simbolizarían la doctrina divina, de la que se alimentan las almas. Sobre este tema hay dos representaciones, una en el capitel izquierdo de la ventana del centro del ábside central…y otra coronando la semicolumna del ábside que está más próximo a dicha ventana. En ellas vemos a las almas, en forma de palomas, comiendo los frutos de una planta… (Comentario y textos, del libro: Hidalgo Muñoz E. La Iglesia de S. Juan del Mercado de Benavente. 1997)
Capitel de las palomas en la ventana del centro, en el ábside central.
Semicolumna del ábside central con capitel de palomas.
Las fotografías siguientes nos muestran cómo se encontraban los ábsides, y también algunas ediificaciones próximas, cuando se iniciaron las obras de restauración de la iglesia, en el año 1934. Obras que corrieron a cargo del Estado, poco después de la declaración de la misma como Monumento Histórico-Artístico, en 1931. El encargado de realizar dichas obras fue el arquitecto D. Alejandro Ferrant, del Colegio de Arquitectos de Cataluña. (Fotos: Archivo Ledo del Pozo).


lunes, 2 de noviembre de 2015

"Pietas". Exposicion en Zamora.



Esta palabra latina Pietas (Piedad) es el título elegido por los organizadores de una  Exposición que, sobre la “Virgen de la Piedad”, pudimos ver en Zamora durante el mes de octubre. La Exposición  coincidió con la celebración en la ciudad del VI Congreso Nacional de Hermandades y Cofradías de Ntra. Sra. de las Angustias, que tuvo lugar los días 16, 17 y 18 del mismo mes.
La Piedad es una de las más de 200 advocaciones con la que la Iglesia Católica honra y venera a la Virgen María, a través de imágenes, pinturas u otras formas artísticas. En este caso la devoción surge en la Edad Media, una época cargada de religiosidad. Era comprensible y normal que, como se dice en el programa de la muestra, tras desclavar y descolgar a Jesús de la Cruz, estuviese allí la Virgen María para desahogar su amor y su dolor sobre los despojos de su Hijo, teniéndolo junto a ella para abrazarlo antes de ser sepultado.
La Piedad es, pues, el tema iconográfico que representa a la Virgen María en el Monte Calvario sosteniendo en su regazo el cuerpo de su Hijo, ya desclavado y descendido de la Cruz, o acogiendo parcialmente su cadáver tendido en el suelo…
Que este hecho religioso es uno de los más representados en el arte nadie lo pone en duda. Y ocurre en todo el mundo católico. También en esta provincia de Zamora, y concretamente en su diócesis, de donde proceden las 33 imágenes y pinturas expuestas, de ellas 17 se encuentran en iglesias y monasterios de la ciudad. El resto son de algunos pueblos de la provincia, pertenecientes a la diócesis. Son muchas las esculturas exentas, o en relieve que existen, las tablas y lienzos pintados, y también imágenes de las de vestir, etc., de todo lo cual se mostraba alguna obra en la exposición.
Concretamente de Benavente vimos dos, una de ellas, la más antigua, del siglo XVI, procedente de la ermita de la Soledad, hoy museo de Semana Santa. La talla presenta en su ejecución formas antiguas medievales, a la vez que cierta ingenuidad. Se trata de una imagen de factura sencilla, tal vez realizada por un tallista, o artesano local, que nos deja ver la naturalidad en los rostros de Cristo y también de la Virgen, cuya facción nos hace pensar en el retrato de alguna mujer cercana al maestro artesano. 
Benavente. Ermita de la Soledad. Siglo XVI.
La Virgen y Cristo. Detalle.
Cabeza de Cristo apoyado en la mano de la Virgen María.
El rostro de la Virgen.
Inscripción en el apoyo de la imagen.
También de Benavente estaba una de las dos tallas de la Piedad que hay en la iglesia de San Juan Bautista. Parece ser que llegó a la iglesia procedente del convento de los Jerónimos, tras la desamortización y que, aunque, en principio, se sacó durante muchos años en procesión, se dejó de hacer, hasta que, de nuevo, se ha vuelto a sacar hace dos o tres años. 
La Virgen aparece sentada ante la Cruz sobre un montículo de piedras. Viste túnica asalmonada, toca blanca que permite ver el pelo y manto azul oscuro decorado con estrellas y orla doradas. El cuerpo de Cristo se apoya sobre su rodilla izquierda, que aparece entre el brazo caído y el torso de Cristo. La cabeza reposa sobre el brazo izquierdo de la Virgen…. (La escultura es del siglo XVIII, y de autor desconocido, según consta en el programa de la Exposición).

Benavente. Iglesia de S. Juan. Siglo XVIII.
Cuerpo de Cristo apoyado sobre la rodilla de la Virgen.
Detalle de la cabeza de Cristo.
El rostro y la mirada de la Virgen.
La escultura colocada en lugar preferente de la Exposición.
También vimos en la nuestra las siguientes imágenes procedentes de las localidades de Villaba y Manganeses  de la Lampreana, Villalpando, Villafáfila y Villaralbo.
Villalba de la Lampreana. Siglo XVI. Iglesia de la Asunción.

Manganeses de la Lampreana. Ramón Álvarez. Año 1860.
La imagen anterior se encuentra en la Iglesia de la Asunción.
Villalpando. Iglesia de la Inmaculada. Siglo XVI.

Villalpando. El rostro y mirada de la Virgen.
Villlapando. El rostro de CRisto.
Villlafáfila. Gaspar de Acosta. Año 1605.
La imagen de Villafáfila. Detalle. Iglesia de Santa María.
Completaban la exposición algunas imágenes de La Piedad de las de vestir, dos de ellas del escultor zamorano Ramón Alvarez:
Imagen de vestir. S. XIX. Ramón Álvarez. Colección particular.
Villaralbo. Iglesia de la Asunción. Ramón Álvarez, 1856.
Detalle de la imagen anterior.
También se expusieron algunos cuadros de pinturas con el mismo tema, que también son abundantes en la diócesis y en pueblos de la provincia no pertenecientes a ella.


 La exposión tuvo lugar en la iglesia de la Encarnación en la Sala de exposiciones de la Excma. Diputación de Zamora. He aquí algunas imágenes de dicho lugar.