miércoles, 16 de diciembre de 2015

Benavente. Mercado de las Verduras en la Plaza Mayor. Década de 1960.


En en centro de la imagen la Plaza Mayor con el jardín. Años 60.
Más de una vez he escrito en este blog sobre los mercados en Benavente y concretamente sobre el de las Verduras, Hortalizas y Frutas. Ahora lo hago de nuevo al tener en mis manos un escrito, con dibujo incluido, de la situación de este mercado hacia el año 1967 en la Plaza Mayor, lugar donde se celebraba por entonces. El escrito con dibujo y anotaciones la ha hecho Juan Ramos Torres, hortelano de por vida, lo mismo que sus padres. Una vez realizado su trabajo enmarcó dicho escrito y lo conserva en su casa como un gran recuerdo.
Juan en su casa  con su cuadro de hortelanos colocado en la pared.
Juan, conocido entre vecinos y amigos como Juanito “el hortelano” me cuenta sobre el lugar de celebración de este mercado en Benavente lo siguiente: Yo, desde pequeño, vi siempre que se celebraba en la Plaza Mayor.  Pero estuvo en otros lugares de la ciudad. Concretamente desde los años de 1967 a 1970 fue en la calle Lagares. De esta calle pasó a la Plaza San Martín, hasta el año 2000. En esta plaza he vivido siempre y toda mi familia. Desde el 2000 año hasta el 2008 el lugar fue en la calle Santa Clara. A partir de esta fecha y hasta la actualidad se está celebrando en la Plaza Mayor.
A continuación, y casi sin preguntarle, me cuenta algunas cosas sobre el trabajo de la huerta y de los vendedores el día del mercado, fruto todo ello de la experiencia vivida y si queremos sufrida:
El día de mercado nos levantábamos a las 3’30 horas de la mañana, para preparar los productos que se iban  a vender, y preparábamos el burro, o en su caso el carretillo o el carro de varas, para llevarlos. Y a las seis de la mañana ya estábamos en la plaza o el lugar que fuese. Allí nos pasábamos, a veces, todo el día, sobre todo cuando por la mañana no habíamos tenido mucha venta. Y es que era este un oficio o trabajo del que vivíamos muchas personas en Benavente.
En el escrito deja constancia, a mano y con bolígrafo, además del año, la situación concreta del mercado con todos los puestos de venta, el lugar que ocupaba cada uno y el nombre de los hortelanos, hortelanos de Benavente en su mayoría, pues los de los pueblos de la comarca hasta la década 1970 no comenzaron a venir a vender sus productos. En Benavente había muchas huertas y también muchos hortelanos que las trabajaban y conseguían buena producción. Y es que, desde siempre, este oficio o trabajo ha sido y es necesario en el vivir de cada día, pues los productos de la huerta son imprescindibles para la alimentación de las personas. 
Más de 100 hortelanos ocupaban la Plaza el día del mercado.
Ni que decir tiene que Benavente, importante villa en el pasado, y con nombre ya de ciudad a partir del año 1929, fue siempre un centro comarcal importante en esta provincia y también en toda Castilla y León. Y destacado siempre por sus ferias de ganados y también por sus mercados diversos: Grano, Gallinas, Patatas, Legumbres, Ganados, etc. y cómo no, también verduras, frutas y hortalizas, a lo que me estoy refiriendo.
La importancia de sus ferias y mercados nos la atestiguan los distintos nombres de las plazas o calles que todavía perviven en su callejero y que nos indican el tipo de mercado que en ellas se celebraban, o en su entorno.
El mercado de las verduras y frutas de Benavente, salvo los años señalados anteriormente, se ha celebrado casi siempre en la Plaza Mayor y alrededores. Es el lugar mejor elegido para ello. Así lo podemos ver en algunas imágenes, algunas de las cuales ya he publicado en este blog en otro momento.
En algún tiempo también se vendieron telas en el mercado de la Plaza.
Los vendedores se colocaba entorno al jardín del centro.
El autor del escrito, Juan Ramos, al que me he referido con anterioridad me dice que lo ha hecho hace tres o cuatro años intentando recordar vivencias del pasado. Y que según me iba acordando iba escribiendo los nombres de los 110 hortelanos que vendían sus productos en los años de 1947 a 1967, y a los que cito con su nombre y apellido, o con el nombre de la señora, si no figura el marido. Y hasta de alguno escribo el apodo o sobrenombre.
Hace ya días, hablando con él, me lo enseñó y comentó con todo detalle, como suele hacer con todo lo relacionado con el pasado o el presente de Benavente, su ciudad. Me pareció original la idea y creo que a algunas personas que lo vean o lean les ocurrirá lo mismo. Y si son de Benavente con más razón todavía.
Y es que, a su modo, bolígrafo en mano, ha querido dejar escrito sobre un folio en blanco su esquema mental, como recuerdo, de la situación en que se encontraba la Plaza Mayor en un día de mercado del año 1967, con todos los puestos de vendedores en cada uno de los lugares de la Plaza. Y con el nombre y apellidos del vendedor y de los productos que vendía…
Antes de escribir los nombres de cada uno dibujó todo el espacio de la plaza, a modo de plano, y cuadriculó los puestos que ocupaban, sin olvidarse de los alrededores de la misma plaza, como la calle la Encomienda ocupada también ya por entonces por las camionetas y carros de los vendedores.
En el centro de la Plaza había un pequeño jardín con la escultura del Doctor Castro sobre un pedestal. A su alrededor dos filas de vendedores-hortelanos, como vemos en el dibujo.
Centro de la Plaza y hortelanos que ocupaban el entorno del jardín.
Delante de los soportales sobre los que se encuentra la denominada Casa Lesmes también se colocaban puestos de vendedores, lo mismo que delante de los soportales conocidos, hasta hace no mucho tiempo como los de las Pescaderías, y también delante de los del mismo Ayuntamiento.
Hortelanos situados delante de soportales de las pescaderías.
Detalle de los colocados cerca del Pasaje Guindas y Cortes Leonesas.
Y por último observamos cómo en su zona norte, la que da a la iglesia de San Juan, y dentro del recinto central de la plaza que está señalado, estaban los cacharros y los zapatos. Cosa novedosa dentro del mercado de las verduras, a la que se dedicaba principalmente este espacio en aquel tiempo.
Delante de soportales norte, el lugar reservado a cacharros y zapatos.
Tampoco se olvidó Juanito de señalar, como indica la imagen siguiente, que esta zona norte delante de los soportales, era el lugar de aparcamiento de camionetas y carros de los vendedores.
Camionetas y carros en la parte de la Encomienda.
Antigua imagen de burros y carros en Plazuela de la Encomienda. (F. H. Navas)
Como he dicho anteriormente no deja de llamarnos la atención el hecho de que los vendedores hortelanos figuren cada uno en su lugar con nombre y apellidos. E incluso algunos de ellos con al apodo o sobrenombre. Esto nos indica que Juanito los conocía bien a todos, fuesen o  no vecinos de Benavente. Y es que el trabajo en el mismo oficio une a las personas y más cuando se necesita luchar juntos para conseguir, del Ayuntamiento u otros organismos públicos, algo que beneficiase a todos en relación con el mercado de los jueves.
Este documento o escrito, manual y con bolígrafo, cargado de líneas y pequeños cuadros, sirve para confirmarnos la importancia que la Plaza Mayor de Benavente tuvo desde siempre, y sus distintas funciones, entre ellas la celebración del Mercado de las Verduras, Frutas y Hortalizas. 
La Plaza estaba así en la época a la que se refiere Juan Ramos.
Canastas, cestos, serillos...con las frutas, verduras y otros productos.
Carros y carretillos, junto a puestos de venta, en un día de mercado.
Por entonces eran más los que se dedicaban  a este oficio de hortelano, oficio duro por su trabajo, y delicado por la atención que requerían algunos productos. Y eran muchos en Benavente, pero también en los pueblos de esta comarca, donde el agua es abundante y la tierra, que con ella se riega, muy productiva y fecunda.




viernes, 11 de diciembre de 2015

Ramo Leonés por Navidad


Ramo Leonés representando a la ciudad. Plaza Cortes Leonesas. Navidad 2014.

Durante estos días se van viendo cada vez más adornos navideños en calles, plazas, y también en muchos establecimientos comerciales. Cada persona o entidad elige aquel o aquellos que más sean de su agrado o que coincidan más con sus creencias, o con las tradiciones del lugar en el que vive.
Hasta ahora el Belén, que recuerda en Nacimiento del Niño Dios y la adoración de los Reyes Magos ha sido el hecho más y mejor representado en el mundo cristiano. Pero en otras lugares,  sin prescindir del Belén, se inclinan por adornos navideños distintos, como ocurre con el árbol, y también con el ramo leonés de Navidad que, aunque de origen prerromano y precristiano, poco a poco lo adoptó también el mundo cristiano, llevándolo a la iglesia en estas fechas y ofreciéndoselo al Niño Dios acompañado de un cántico en cuyo texto se recuerda sobre todo su nacimiento, su vida y milagros, y hasta su muerte.
Pero, antes del cántico y ofrecimiento, lo han adornado con flores, rosquillas o tortas, y también con cintas, telas, velas y frutas del tiempo. 
Este ramo que en principio era una simplemente rama vegetal de un árbol cualquiera, será sustituido después por un soporte de madera de formas muy distintas, aunque predominando las triangulares, que también se cubre y adorna con  ofrendas. Y el ramo no solo se preparaba para la Navidad, sino también con motivo de alguna boda, la fiesta del patrón, acción de gracias, etc.
Son muchas las ciudades que en estos días plantan o colocan en lugar destacado su árbol de Navidad, adornado como mejor les parezca. Árbol natural sea pino, abeto u otra especie. Pero también el árbol, como símbolo del pasado y la tradición, puede ser artificial, preparado por un carpintero para la celebración. Es el caso del árbol-ramo leonés que cada año se instala en una plaza en la ciudad de León y de otras localidades, que nos recuerda esta tradición leonesa, a la que me he referido.
Ramo a la entrada del Museo de León. Año 2014.
Ramo en establecimieno comercial Plaza de San Marcelo. Año 2014.

Ramo leonés en Astorga. Año 2014.
El paralelismo entre los dos tipos de árboles es evidente. Tienen un origen común relacionado con el solsticio de invierno y el culto al árbol, como depositario del espíritu de  la naturaleza y al que hay que propiciar una ofrenda.
Cada año son más los ramos leoneses de Navidad que vemos en León y pueblos de su provincia, pero también en Benavente y su comarca que, aunque situada al norte de Zamora, está muy orientada y no renuncia a las vivencias y tradiciones de los pueblos próximos de la provincia de León. 

Ramo leonés en mi domicilio. Año 2014.
Ramo con triángulos. Panadería Robles Benavente. Año 2014.
Ramo en escaparate calle J. García Muñoz. Año 2014.
Ramo de Navidad año 2014. Domicilio de A. María Trilla Casquero.
Ramo de Navidad, año 2014. Iglesia de Manganeses de la Lampreana.
Ramo leonés de Navidad, junto al Niño Dios, año 2014. Blog el Ti Joaquín.
Ramo leonés adomando un escaparate en Astorga.
Son muchos los pueblos que siguen celebrando la fiesta del Ramo, si no el de Navidad, sí el que cantan y ofrecen, a lo largo del año, al patrón del pueblo, o la virgen de su ermita, o a otro santo al que tienen devoción. (Pérez Mencía E. Valles de Benavente. Las Fiestas de los Ramos. Año 2008)






domingo, 6 de diciembre de 2015

Calles de Benavente: Ronda de la Florida.


En el año 2004, al cambiar, en parte, el callejero local, se recuperó el término de Ronda,  más apropiado que calle para una ciudad como Benavente, con murallas o cerca desde muy antiguo,  y con varias puertas  para la entrada y salida de la misma, aunque todo ello haya desaparecido, pues  nada, o muy poco,  se conserva en la actualidad.
Y es que en el año 1975, a petición de la Comisión Informativa de Urbanismo se propuso y aprobó que “las vías urbanas que por entonces llevaban el nombre genérico de Rondas, que eran varias, fuesen denominadas en lo sucesivo calles conservando el nombre específico que tenían”. Entre esas calles estaba la de la Florida, que en el año indicado del 2004 pasó a denominarse Ronda de la Florida.
Esta palabra ‘ronda’ tiene dos acepciones, una para referirse al espacio que hay entre la parte interior del muro y las casas de una plaza fuerte. Por otra parte, se entiende por  camino de ronda  cada uno de los paseos o calles cuyo conjunto circunda una ciudad o la parte antigua de ella. En una ciudad amurallada como fue Benavente, fueron varias las vías urbanas que recibían esta denominación y como tal han llegado hasta nuestros días…El término enriquece lingüísticamente el callejero benaventano y, además, señala un  hecho urbano: la existencia de un muro, cerca o muralla hoy desaparecida. Así se dice en el comentario realizado con motivo de los cambios en el callejero en el año citado.
La calle Florida, hoy denominada Ronda, no está lejos del lugar en el que se ubicaba la puerta de san Antón y de  la cerca que rodeaba la antigua villa. Como tampoco lo está de la Ronda del Toril, ni de la Ronda de la Rancha en donde ésta comienza hasta llegar a su fin en la Calle de San Antón Viejo.
A poco de iniciarse nos encontramos a izquierda y derecha con dos calles de corta extensión que parten de ella, la más antigua denominda del Candil y la de Villalar, de reciente creación.
La Ronda de la Florida vista desde la Ronda de la Rancha.
A la izquierda sale la calle del Candil.
Los edificios más cercanos a su inicio desde la Ronda de La Rancha son casi todos de nueva construcción y, a partir de le mitad de la calle-ronda, y como en un pequeño descenso, se mantienen las pequeñas edificaciones con viviendas unipersonales de una sola planta y de poca altura, como se ve en las imágenes.
Edificios de esta calle. Al fondo la Ronda de la Rancha.

Otra vista de la Ronda de la Florida, con nuevas y antiguas construcciones.
Algunas pequeñas casas de adobe están revestidas con ladrillo.
Este tipo de casas, construidas casi todas de adobe o tapial, aunque hayan sido revestidas con ladrillo o cemento, conservan, algunas de ellas, en la parte de atrás su antiguo patio o corral. Y también sus puertas de madera, pequeñas o grandes. Esta últimas para uso de los carros y para acceder a los portalones. Incluso vemos también algunas ventanas con rejas. 
 
Corral de una casa. Año 1970. Foto publicada en Grupo No eres de Benavente.
Junto a la pequeñas casas se ve también algún solar.
Casa antigua construida con adobe y revestida con cemento.

Junto a las pequeñas casas hay nuevos edificos.


Puerta con dos números, de años distintos.
Otra puerta de una pequeña casa.
Dos puertas más, representativas del pasado.
También hay puertas grandes, de doble hoja, para carros y acceso a corrales.
Ventana de madera de una de las casas.
Y sobre algunas puertas vemos antiguos llamadores de hierro, de los de puño y, cosa curiosa,  imágenes del Corazón de Jesús, muestra evidente de la devoción de sus dueños y como no, de la tradición religiosa existente en el pasado. 

Otro llamador de puño en otra puerta.
Llamador de hierro, de puño.
Chapa con la imagen del Corazón de Jesús en una de las puertas.
Agarradero y clavos de hierro en puerta de madera.
La chapa con la imagen del Corazón de Jesús se ve en varias puertas.
Sobre el llamador la chapa con la imagen del Corazón de Jesús.
Al final de la Ronda, cerca ya de la calle de San Juan el Viejo nos encontramos de nuevo con alguna nueva construcción y hasta con un solar, que, aunque en proyecto de edificación durante mucho tiempo, la obra no se llevó a efecto.
La Ronda vista desde la calle San Antón Viejo. A la izquierda un solar.

Imágenes de la Ronda desde la calle San Antón Viejo.



sábado, 28 de noviembre de 2015

Salamanca: Zapatos Rojos en el Barrio del Oeste.


Plaza de la Fuente en el Barrio del Oeste, de Salamanca.
Dos ancianos descansan y comentan lo que están viendo.
Todos los que hayan pasado o paseado estos días, finales del mes de Noviembre,  por el Barrio del Oeste de Salamanca, y concretamente se hayan acercado  a la Plaza de la Fuente desde las seis calles que dan a la misma, habrá visto el color rojo de los muchos zapatos que adornaban dicha plaza. También las telas del mismo color colocadas en torno  a la fuente, además de otros muchos detalles. Y es que  el 25 del mes de Noviembre se celebraba el Día Mundial contra la Violencia de Género y la Asociación existente en el Barrio ha querido conmemorarlo de esta manera, según consta en la información facilitada:
El Barrio del Oeste de Salamanca se suma a la iniciativa “Zapatos rojos contra la violencia de género”, como solidaridad con las mujeres asesinadas por sus propias parejas o exparejas en este Día Mundial de la celebración.
El origen de esta iniciativa surgió en Ciudad Juarez (Mexico) de la mano de una mujer Elina, cuya hermana fue asesinada por su marido en el año 1993. Desde entonces buscó dar forma a un proyecto que le hiciera recordar  a su hermana y clamar justicia. De esta manera, desde el año 2009 se realizan intervenciones en las plazas públicas de diferentes ciudades, no solo mexicanas, sino del resto del mundo. Se trata de crear impacto, sensibilizar y hacer pisar la realidad, afirman los organizadores de la intervención en Madrid la semana pasada.
Y así han decidido hacer también este año en la Asociación de Vecinos de este barrio. Han querido que el rojo de telas y zapatos sea el símbolo y la forma de atraer la atención y concienciar a los vecinos y transeúntes del problema de la Violencia de Género.
Una tela de color rojo alrededor de la fuente.
Toda la acera adornada con zapatos rojos.
Joven colocando los zapatos que llevan los vecinos.
Cada par de zapatos una etiqueta y el nombre de una mujer asesinada.
Y junto a los zapatos el nombre de las mujeres asesinadas durante el año, y frases no exentas de violencia. También se podían ver patatas con palabras  o frases alusivas a tema.
Patatas con etiquetas y diversas frases y adornos.

También había zapatos rojos en la acera de algunas de las calles. La Asociación contaba con la colaboración concreta de algunas tiendas del barrio.

Zapatos en la acera junto a tienda en calle Wences Moreno.

En el entorno de la plaza había algunos de los objetos a los que me he referido en otra ocasión decorados  a base de tejidos, urban hnitting, como los troncos de los árboles, una bicicleta y una escalera. Además, en las calles, se pueden ver grafitis de los muchos que hay en todo el barrio. Algunos  de ellos ya los he publicado en este blog. y otros los veremos proximamente.
Escalera con tejidos.
Bicicleta adornada con tejidos.
Y es que la Asociación sigue y por lo que veo seguirá sorprendiendo a los vecinos con nuevas iniciativas, que seguro serán de su agrado y positiva valoración. Últimamente he visto también una especie de cabina en la plaza, con libros de lectura al servicio de vecinos y ciudadanos. Los que quieran leer algún libro  se lo pueden llevar y devolverlo a su lugar al término de su lectura. Interesante labor y positiva  acción.
Cabina con libros al servicio de los vecinos.