domingo, 17 de enero de 2016

Calles de Benavente: Ronda del Hospital.



En el año 1975 ya recibía este nombre, pero en un Pleno Municipal de ese mismo año, a propuesta de la Comisión de Urbanismo, se propuso y aprobó que  “las vías urbanas con este nombre de rondas fuesen denominadas en lo sucesivo calles, conservando el nombre específico que tenían”. Y fueron varias las que estuvieron denominándose así, calle ronda, durante mucho tiempo.  Fue en el año 2004, con la nueva reforma del callejero cuando se decidió que fuese  el nombre de ronda y no de calle el que se utilizase, pues era el más apropiado para los lugares en los que se aplicaba. Y además en una ciudad como Benavente que estuvo rodeada antiguamente de una cerca o muralla y de algunos edificios de gran importancia, y de gran solidez en su construcción.
Si nos atenemos al significado de la palabra se denomina ronda a la calle o calles, y también el paseo, que circundan una ciudad o la parte antigua de ella. En este caso se trata de una pequeña y estrecha calle, poco más de 90 metros de larga y 3 o 4 de ancha, según el lugar, que se encuentra al norte del antiguo edificio denominado Hospital de la Piedad, construido en el siglo XVI, a base de piedra y ladrillo principalmente.
La Ronda desde la calle Cuesta del Hospital.
En este caso no rodea la ciudad pero sí está cerca del lugar el que se encontraba la muralla, e incluso una de las puertas de la misma, como era la Puerta de Santa Cruz. Y además junto a  un edificio histórico y artístico con pared o muro de piedra o ladrillo y de gran antigüedad. En otros lugares de Benavente ocurre lo mismo. Hay varias calles denominadas así que, aunque no rodean la ciudad, sí están cerca del lugar en el que estaba la  muralla antigua.
Esta ronda, vista desde la calle de Santa Cruz, se inicia con un arco sobre el cual se encuentran dependencias del Hospital, arco de piedra como los otros que hay sobre el pasadizo, que nos conduce al resto de la calle. El arco y el acceso a la Ronda forman parte de la fachada del mismo Hospital.
Junto al arco y el pasadizo una casa de ladrillo con tronera.
Y sobre el arco una dependencia del Hospital-Residencia.
Arco y pasadizo de acceso a la Ronda del Hospital.
Caminando por ella llegamos hasta la denominada Cuesta del Hospital, una calle con mucho ajetreo pues es una de las entradas a la ciudad.

Al fondo la Cuesta del Hospital Comarcal.
 A la izquierda de la imagen casas de  nueva construccion.
Varias ventanas en el muro del Hospital de la Piedad
A esta Ronda da la pared, o muro norte, del antiguo Hospital de Peregrinos, hoy residencia de la Tercera Edad, pared o muro construido con ladrillo y también piedra al menos en su parte inferior y alrededor de las ventanas, algunas de ellas con rejas de diversas formas. Por cierto que las ventanas son de distintos tamaños. Las más pequeñas en la parte inferior, casi el nivel de la calle, sirven para proporcionar luz a los sótanos del edificio, dedicados a almacén, lavandería y salas de juego para los residentes.
Ventanas de distinta forma y tamaño.
Variedad de rejas...
Ventana alargada.


En la parte baja, pequeña ventana que da al sótano del Hospital


En la acera de enfrente vemos casas de nueva construcción, en cuyos bajos hay algún establecimiento comercial. En uno de ellos, muy cerca del arco de entrada está el local de la Cruz Roja Local. Aquí se reúnen los socios voluntarios y aquí se preparan cuando tienen que participar en alguna actividad en la que es necesaria su colaboración. También en este local reciben los donativos o alimentos que luego distribuyen entre los más necesitados de la ciudad.

A la derecha las nuevas casas de la Ronda.
Local de la Cruz Roja en el bajo de un edificio de la Ronda.
Junto al local de la casa que ocupa la Cruz Roja destaca la parte posterior de otro edificio antiguo, de la casa cuya fachada da a la calle de Santa Cruz. Es la conocida como casa de los Ferreras. Este edificio destaca además de por el material empleado en su construcción, por los adornos y decoración en su fachada, al estilo de otros muchos construidos en Benavente a finales del siglo XIX, o principios del siglo XX, tiene de buen aspecto y es merecedora de atención y conservación. Son pocos  los que se conservan de esta época y tipo de construcción, a pesar de ser muchas las casas que existían por las distintas calles y plazas del casco histórico de la ciudad.
Ojalá que sea este uno de los que perdure en el tiempo, como muestra de este tipo de construcción. Y más por encontrarse junto a la fachada del Hospital de la Piedad.

A la derecha la parte de atras de la casa de ladrillo.
Desde la Ronda también se puede acceder a la casa.
Por la Ronda del Hospital pasan a diario muchas personas hacia sus trabajos u ocupaciones. Y es que al final de la calle, hacia el este, nos encontramos con la Cuesta del Hospital, denominada así por encontrarse en ella el Hospital Comarcal del Sacyl y no lejos de él el Centro de Día u Hogar del Jubilado, con gran número de socios y al que acuden diariamente muchas personas mayores por motivos diversos. 
A la izquierda muro del Hospital de la Piedad.
Vista de la calle desde la Cuesta del Hospital.
Pasadizo y al fondo la Calle de Santa Cruz.
Pared de piedra del Hospital de la Piedad.
Pared del Hospital, de ladrillo y pintada de blanco.
A la derecha la pequeña Ronda del Hospital.
Hospital de la Piedad en su parte oriental.

martes, 12 de enero de 2016

Caricaturas de Unamuno. Exposición en Salamanca.



Unamuno lee al tiempo que descansa. (Imagen muy conocida, tomada de Internet).
Para celebrar el nacimiento de D. Miguel de Unamuno,  la Asociación de Amigos del profesor y escritor de Salamanca, organiza todos los años diversos actos en su honor y recuerdo. Y en el año 2015, entre otros, se  celebró una exposición de caricaturas sobre él, exposición  que pudimos ver en el patio del Palacio de la Salina de la Diputación, durante los meses de noviembre y diciembre.
En esta ocasión, además, habían convocado, en el mes de abril, un certamen internacional sobre este tema, con el título El caricaturizado Unamuno. Parte de lo expuesto, sobre todo los premios a los participantes, procedía del citado concurso o certamen. 
Logotipo de la Asociación. (Foto de su página Web)
En este año 2016, en el que se celebra el 80 aniversario de su fallecimiento, que tuvo lugar en Salamanca el 31 de diciembre de 1936, (no olvidemos que Unamuno nació el Bilbao en 1864), la Asociación ha querido que este certamen de caricaturas sea uno de los actos previos a las celebraciones de dicho aniversario.
                                                                LA EXPOSICIÓN
En el texto de la presentación de la misma se dice que se expusieron cien caricaturas del escritor, intelectual, rector, diputado y concejal, seleccionadas entre centenares de ellas realizadas por diferentes artistas a lo largo de los últimos cien años. Aquí podremos ver algunas de ellas.
En una primera parte, setenta obras de caricaturistas de españoles contemporáneos de Unamuno, destacando entre ellos Luis Bagaría, con caricaturas del archivo personal de Francisco Blanco.
El segundo apartado de la exposición estaba formado por veinte aportaciones de artistas actuales, algunos de los cuales las realizaron expresamente para esta muestra, autorizando el resto de los caricaturistas la reproducción de las obras presentadas.
Finalmente en la tercera sección se expusieron las diez mejores caricaturas, originales e inéditas, presentadas al certamen, convocado por la Asociación, destacando en lugar preferente las tres obras ganadoras del concurso.
Primer premio para Miguel Domingo Martín.
Los organizadores agradecen a todos los artistas su colaboración, y su ayuda para conocer mejor a Miguel de Unamuno a través de las caricaturas, mostrando así rasgos faciales no descubiertos en las fotografías de estudio, ni en los retratos al óleo u otra técnica pictórica.
La mayor parte de las caricaturas presentadas estaban acompañadas de unas palabras de Unamuno, no explicativas de las obras, sino como notas reflexivas complementarias, que ayudan a conocer mejor los pensamientos y sentimientos del personaje, porque, como dijo él en su artículo “Paisaje Teresiano”, incluido en el libro Andanzas y Visiones Españolas, una buena caricatura  ha de estar exenta de palabras aclaratorias y hablar por sí sola: La excelencia de una caricatura no está en la leyenda, la mejor caricatura es la muda, lo que es una romanza gráfica sin palabras.(Información tomada del texto con el que se presentaba la exposición).










jueves, 7 de enero de 2016

Miguel Ramos Carrión, autor de Teatro.


Hace unos días buscando, o mejor dicho rebuscando, documentación diversa procedente del archivo de D. Cesar Hidalgo, me encontré con una parte de las obras que formaban la colección editada entre los años 1916 y 1925, y conocida con el título de La Novela Teatral. Se trata de una colección de teatro, dirigida durante los años citados, por José de Urquía y que se ofrecía como suplemento de la Prensa Popular, y era continuación de la novela corta…
Se editaron de ella 447 obras, se publicaban cada domingo y su precio inicial, que comenzó siendo de 5 céntimos de peseta, acabó siendo de 50 céntimos.
Las obras eran comedias de enredo, zarzuelas, operetas o revistas. Dentro de la sencillez de la edición destacan las caricaturas de la portada hechas siempre por Manuel Tovar, cuya firma aparece al lado de las mismas.
Me ha llamado la atención el que, entre las distintas obras editadas y que yo he revisado, hay tres pertenecientes a  Miguel Ramos Carrión, autor que nació en Zamora en el año 1848 y murió en Madrid en 1915. 
D. Miguel Ramos Carrión. (F. Wikipedia)
Fue Ramos Carrión dramaturgo, periodista y también humorista. Se especializó en comedias y zarzuelas y colaboró con autores como Vital Aza con quien formó uno de los dúos de dramaturgos cómicos más famosos de su época con obras como Los Sobrinos del Capitán Grant, La Tempestad, y otras obras, como las tres, cuya portada podemos ver  a continuación: Agua, azucarillos y aguardiente, la Bruja y El Chaleco Blanco.
Agua,  A. y Aguardiente. Guillermo Cases. Tovar, 1921.
Contraportada de "Agua, azucarillos y aguardiente".
"La Bruja". Concha Catalá. Tovar, 1919.
Contraportada de la obra La Bruja.
Jacinta Yagüe ( Ofelia de Aragón). Tovar, 1922.
Los títulos más conocidos de Ramos Carrión son las zarzuelas como la ya citada anteriormente Agua, Azucarillos y Aguardiente (1897), con música de Federico Sueca; Un Sarao y una soirée (1866); La Gallina Ciega y Los Hijos del Capitán Grant.
Aparte de trabajar con F. Chueca también lo hizo con los compositores Caballero, Ruperto Chapí y Arrieta. ( Referencias y texto tomado de Wikipedia)
Estoy seguro de que, no sólo en la ciudad de Zamora, sino también en Benavente y  demás localidades de la provincia son muchas las personas que habrán oído hablar, y hasta habrán leído algo, sobre la figura de M. Ramos Carrión. Aunque sólo sea debido a la existencia del antiguo teatro en la capital, que lleva su nombre y que, últimamente, ha sido remodelado y modernizado, para dar la importancia que se merece a su autor y también a sus obras.
Imagen antigua del teatro R. Carrión. (Foto Zamora en Verde).
Otra vista del  teatro con el busto del autor sobre pedestal. (F. Ketari)
Aspecto de la fachada, una vez comenzadas las obras de remodelación.
Realizándose las obras de remodelación del teatro.

Dos fotos tomadas durante una proyeción sobre el pasado del teatro y del autor.
Aspecto actual que ofrece el teatro tras su remodlación.
Parte de fachada con el antiguo busto del autor sobre pedestal.
En Zamora se le recuerda con este teatro que lleva su nombre, delante del cual hay un busto del mismo sobre un pedestal, y además con una calle céntrica de la ciudad, a él dedicada.
Por mi parte, y aquí en este blog, he querido recordarle también por el hecho de encontrar y poder tener en mis manos tres de sus obras, editadas precisamente en la colección La Novela Teatral y con la caricatura de Tovar en su portada, como se ve por su firma. Y todo ello allá por los años 1921 y 1922.