miércoles, 17 de febrero de 2016

Benavente: Calle Santa Catalina.



Se encuentra esta calle dentro de lo que era y que todavía podemos denominar casco histórico, a pesar de los cambios urbanísticos.  Por el oeste se inicia en la calle Renueva, no lejos del lugar en el que se ubicaba uno de los antiguos conventos, el de San Bernardo,  junto a la cerca o muralla de la ciudad. De ahí que su trazado sea alargado y estrecho, e incluso  perduren algunas  casas  unifamiliares y con pequeños patios, en las que vivían agricultores y sobre todo los hortelanos que cultivaban las fértiles  huertas que había en la extensa  vega, junto a los ríos Esla y Órbigo.
En el archivo de Benavente, legajo 962 del año 1860, ya figura esta calle. Lo vemos  en el informe facilitado en el año 2004, con motivo de la reforma del callejero. (J. I. Martín y J. C. de la Mata, Las Calles de Benavente).  Y se la denomina así: Calle Santa Catalina (Frente a la Plaza los Bueyes). Por cierto que se dice que tenía en aquel año, en la acera derecha  10 casas y 6 puertas accesorias, y en la acera izquierda 17 casas, 4 puertas adyacentes y 3 puertas accesorias.
Copia de la parte del legajo de 1860, con el nombre de la calle.
Pero, a lo largo del tiempo,  se ha impuesto la construcción de nuevos edificios  de varias plantas con viviendas y servicio de cocheras, lo que ello supone de cambio en su urbanización, como vemos en las imágenes.
Edificios altos alternan con la pequeñas casas.
La calle es esstrecha y con cambios en la fachadas.
Las nuevas construcciones, con retranqueo, con vistas  una mayor anchura.
Pequeñas casas revocadas con cemento frente a otras con ladrillo.
Es más o menos paralela y de parecida longitud a la calle Cervantes.  De hecho las dos parten de la Plaza del Grano, al este, y llegan hasta la calle y el Corrillo de Renueva, respectivamente, por el oeste.  Eran y son, como calles estrechas, muy apropiadas para los desfiles procesionales durante la Semana Santa.  
Inicio de la calle en la Plaza del Grano.
Aspecto general desde el centro de la calle.
A la izquierda atraviesa la calle  1ª Travesía Cervantes.
A la derecha un nuevo edificio retranqueado.
Se ven algunos solares a lo largo de la calle.
A falta de establecimientos comerciales, sí hay cocheras en la planta baja y en los sótanos de las nuevas edificaciones.  Y también vemos algunos solares.

...Cocheras y solares
Al final de la calle, desde la Plaza del Grano, hay don edificios nuevos...
...Y antes nos encontramos con un huerto, casas bajas  y amplios solares.
Dos pequeñas calles la atraviesan denominadas Primera y Segunda Travesía Cervantes. Y es que, como he dicho anteriormente Cervantes es el nombre de la calle paralela. Al autor del Quijote se le recuerda también con calle y travesías en Benavente.
En este lugar la calle 1ª Travesía Cervantes.
...Y aquí vemos donde se encuentra la 2ª Travesía Cervantes.
Y desde la de Santa Catalina parte una calle corta denominada Alcañices, que llega hasta la Calle Villalpando, lugar este de gran historia  por encontrarse en la zona el antiguo convento de San Francisco, del que no se conserva actualmente nada, excepto algunas imágenes.
Lugar del inicio de la calle Alcañices.
Caminando por la calle desde la Plaza del Grano, y ya en la 2ª Travesía Cervantes,  nos encontramos con unas gruesas paredes de tierra con amplia base  de piedra que corresponden a un antiguo huerto perteneciente a una casa, ya desaparecida que  se encontraba  en dicha Travesía.  Enfrente de esta pared-muro existen todavía pequeñas casas unifamiliares.
El muro o pared más antiguo de la calle...
...que corresponde a un huerto de la familia Tesón.
Y si hacemos el recorrido en sentido contrario en el bajo de un edificio de esta calle, una vez pasada la 1ª  Travesía Cervantes, tuvo su sede el semanario independiente, de carácter  local y comarcal, La Voz de Benavente y Comarca. El periódico estuvo publicándose durante más de diez años. 
Sede que ocupaba el desaparecido semanario La Voz de Benavente.
Otra imagen de la 1ª Travesía Cervantes, que cruza la calle.
A la derecha el edifcio sede la La Voz de Benavente.
Santa Catalina forma parte de los más de 30 santos, santas o vírgenes, que forman parte del callejero de Benavente. Y no es de extrañar esto en una Villa muy antigua, luego ciudad, que contó con 18 iglesias y cinco conventos. En la actualidad tan solo hay cinco iglesias, dos antiguas y las otras de reciente construcción, y dos conventos  también de nueva construcción, situados a las afueras fuera de la ciudad. De los antiguos ningún resto se mantiene en el lugar en el que se encontraban.
Al confeccionar los callejeros en las ciudades, los santos, santas o vírgenes entran a formar parte de ellos. Unos por encontrarse la calle, el corrillo o la plaza en el lugar en el que estaba la antigua  iglesia o convento, o cerca de los mismos. En ocasiones la nueva iglesia, también se ha construido en el mismo lugar. También pueden ser otros los motivos, como la existencia de una cofradía o asociación religiosa que lo tienen  como patrón. E incluso que haya habido una gran devoción al santo, santa o virgen, transmitida por tradición y respetada.
 En lo que se refiere a esta santa pudiera ser por cualquier de estos motivos.  No hay que olvidar que fueron dos las santas que la iglesia católica celebra y venera  con el mismo nombre, una Sta. Catalina de Siena y la otra Sta. Catalina de Alejandría.  Y se da la circunstancia de que en dos iglesias de la ciudad se conserva una imagen de cada una de ellas. De la primera, patrona de la Filosofía, en la de San Juan del Mercado y de la otra, perteneciente a la orden de Sto. Domingo, en la de Santa María del Azogue. Esta última procede del antiguo y desaparecido convento de Sto. Domingo, convento de religiosos y  que ocupaba una amplia zona del centro de la villa. Por cierto que la orden dominicana tenía en Benavente otro convento, en este caso de religiosas, denominado Sancti Spiritus, que estaba sitiado en la zona donde ahora se encuentra la calle con su nombre.
Desconocemos el motivo final,  pero lo cierto es que,  sea por una u otra razón, Santa Catalina sigue en el recuerdo de los benaventanos desde hace muchos años, e incluso alguno siglo, por el hecho de disponer de una calle en la que viven y por la que pasan o pasean diariamente muchos ciudadanos.
Sta. Catalina de Alejandría. Iglesia de S. Juan del Mercado.
Sta. catalina de Siena en Sta. María del Azogue.



sábado, 6 de febrero de 2016

Benavente: El Mosaico de la Plaza Mayor.




Plaza Mayor en un día sin coches aparcados. En el centro de ella el Mosaico.
El pasado día 4 de Febrero en el periódico digital Interbenavente, de difusión principalmente local, se informaba de que el Ayuntamiento de Benavente estaba estudiando la posibilidad de reparar, (o si queremos rehabilitar) el mosaico de Los Ríos y la Veguilla que se encuentra en el centro de la Plaza Mayor, pues el suelo está repisado y presenta algunas grietas…Y que ya habían iniciado las conversaciones con su autor el escultor  José Luis Coomonte.
En el mosaico se representa en la parte central del mismo el escudo de la ciudad, en  metal, con la Virgen de la Vega sobre un puente flanqueado por dos torreones, y en la parte superior dos veneras, uno de los símbolos del escudo condal de los Pimentel, señores de Benavente. Y alrededor de la imagen del escudo, en mármol y otros materiales, se encuentra el nombre de los cinco ríos más importantes de esta comarca denominada Valles de Benavente: Esla, Órbigo, Tera, Eria y Cea. Todo ello muy simbólico y representativo.
Vista general del mosaico. Unas jardineras a su alrededor.
Hasta hace poco tiempo los coches aparcaban muy cerca del mosaico.
Los nombres de Benavente y los cinco ríos alrededor  del escudo de la ciudad.
El mosaico se instaló en este lugar hace ya bastantes años, pero con el paso del tiempo, y tal vez por haber recibido un trato no adecuado, en algunos momentos y durante el año, se ha ido deteriorando, sobre todo los materiales no metálicos, como ocurre con cualquier monumento u obra de arte del mismo tipo, si no se cuida. Porque nadie pondrá en duda que es una obra artística, por sí misma y además por haber sido ideada y realizada por un artista, en este caso nacido precisamente en la ciudad, como es José Luis Alonso Coomonte. Si al autor lo consideramos artista,  su obra también merece esta calificación, por poca o mucha que sea su valía.
Escudo de Benavente: Imagen, puente. torres y veneras, de metal y sin deterioro.
Las imágenes anteriores nos muestran las grietas y otros deterioros.
Parte superior de la Virgen con el Niño. Las veneras a su lado.
Una de las veneras.
Es cierto que el mosaico está realizado con materiales diversos, de mayor o menor tamaño e incluso calidad. Pero del mismo tipo que este los vemos en otros lugares y que también está colocados en plazas e incluso calles. Tal vez haya influido en su deterioro, además de algunos fenómenos naturales, como la lluvia, los hielos, etc., el andar, pisar e incluso circular algún vehículo sobre él en algunos momentos, sobre todo durante las fiestas y otros acontecimientos que tienen lugar en la plaza. En relación con esto una persona conocida, tal vez pensando más en su sentimiento religioso que en otra cosa, me comentó en cierta ocasión que no estaba bien que la Virgen de la Vega, patrona de la ciudad, estuviese en el suelo o pavimento y que las personas de la ciudad y los forasteros la pisasen y pasasen sobre ella y también sobre el escudo de la ciudad… Me recordaba esta señora en concreto alguna fiesta como la de la petición del toro, en la que la plaza se llena de personas que saltan y bailan sobre el mosaico con la posibilidad de dañarlo. Tal vez sea así en este caso, le contesté, pero tan sólo por pisarlo y pasar sobre él no debiera ocurrir nada, si sus distintas piezas están bien fijadas en el pavimento. Aunque en todo caso siempre es mejor su aislamiento, para su perfecta contemplación.
Plaza llena de gente en la fiesta de la Veguilla del año 2014.

Saltar y bailar sobre el mosaico pudo haber influido en su deteriorro.


Foto antigua.  La Plaza el día de La Veguilla. Zona ajardinada respetada.
Ante esta situación nos parece acertada la idea o proyecto del Ayuntamiento de reparar, y es de esperar que también proteger, el mosaico. Es de suponer que, de acuerdo con las instrucciones de su autor, la reparación consistirá en una mayor y mejor fijación de las piezas en el pavimento, empleando los materiales más adecuados para ello que, sin duda alguna, existirán en el mercado, pues no es el primero y único mosaico, instalado en calles o plazas, como he dicho anteriormente.
Y no estaría mal que, una vez reparado y afianzado en el pavimento, se proteja con una pequeña valla metálica a su alrededor, valla más o menos fija, pero que no se quite a no ser por causa mayor u obligada.
Me ha llamado siempre la atención, viendo imágenes antiguas de la Plaza Mayor de Benavente, que cuando en el centro de la misma existía un jardín o una escultura, u otro tipo de adorno conmemorativo, a su alrededor había un pequeño muro o resalte que servía de protección del jardín o de los monumentos. Y ello no impedía la celebración de los mercados semanales, ni los conciertos, desfiles y procesiones, u otros acontecimientos festivos. Ahora se puede hacer lo mismo con el mosaico, protegerlo con algo a su alrededor, algo que sirva al menos para respetarlo en esos momentos especiales que se celebran a lo largo del año. En la Plaza hay espacio suficiente para las celebraciones, sin necesidad de utilizar lo pocos metros que ocupa el mosaico.
Las siguientes fotos nos lo demuestran. Los jardines, árboles, bancos y demás mobilirio fijo, no se quitaban para celebrar la fiesta. Ahí seguían y además se respetaban.


Desde el punto de vista simbólico la idea del artista -escultor en este caso- fue muy acertada, pues en verdad la ciudad de Benavente, que vemos representada en su escudo, es centro comercial, de comunicaciones, y de servicios de todo tipo: educativos, sanitarios, sociales, etc., y también de algunas fiestas, de toda una amplia comarca, los Valles de Benavente, surcada por cinco grandes ríos, que se citan en el mosaico. Pero también de varios arroyos, regatos, canales, caños, etc., que parten o llegan a ellos. Y los ríos, con todo lo demás, forman parte esencial del progreso y bienestar de los ciudadanos que habitan en las localidades por donde ellos pasan.
En la actualidad y debido a la nueva normativa sobre el aparcamiento en la Plaza mayor los ciudadanos, vecinos o forasteros, pueden acercarse al centro de la misma y ver mejor  el mosaico. Y hasta algunos hacen comentarios positivos al respecto.  


martes, 2 de febrero de 2016

El Carnaval de la Cabra en Manganeses de la Povorosa.


Iglesia de San Vicente en Manganeses de la Polvorosa.
El pasado día 22 de enero el pueblo de Manganeses de la Polvorosa celebró la fiesta de su patrón San Vicente, como lo viene haciendo ya desde hace muchos años. Pero lo llamativo, y si queremos atractivo, de este día, no es precisamente su querido y venerado santo, sino  la cabra, este animal vivo que, durante muchos años, lanzaban desde la torre de la iglesia, uno de los días de la fiesta. Por cierto que, aunque el animal caía sobre una gran lona sostenida por los mozos y el daño no era tanto, el espectáculo era muy llamativo, como pude comprobar algún año, hasta el punto de causar gran impacto en personas, entidades y asociaciones protectoras de animales. Las críticas, denuncias y oposición al acto, consiguieron que fuese prohibido a partir del año 2002.
Pero los de Manganeses, pensando y defendiendo en lo que creen y dicen que es su tradición, se las han arreglado para no interrumpir la celebración, sirviéndose para ello de un muñeco, en principio de cualquier tipo, pero ahora ya con diseño o forma de cabra, de plástico, que es lo que en la actualidad  lanzan desde la torre, y que sigue cayendo sobre la lona. Con esto tienen ya su festejo asegurado, como se ha comprobado este mismo año. 
Muñeco lanzado desde la torre el pasado año 2015. (F. La Opinión de Zamora)
Son varios los días festivos con actos, religiosos y no religiosos, durante ellos. El día 22, día de San Vicente, lógicamente es uno de los más importantes para ellos, pues pocos son los vecinos y forasteros que no asisten a la celebración de la Santa Misa. Y es que se trata de la fiesta del patrón que para muchos es algo sagrado y muy respetado, incluso por encima de sus creencias. Además allí tienen en el centro del retablo mayor o central de su iglesia la imagen del santo, a la que muchos vecinos rezan y veneran.
Retablo mayor o central de la iglesia.
San Vicente ejerció de diácono del obispo San  Valero en Zaragoza, donde predicaba. Allá por el año 330 fue apresado y conducido a Valencia, teniendo que soportar varios tormentos, azotes, fuego, etc. en la prisión.
Viste dalmática de diácono sobre el alba talar  y el manípulo en el antebrazo izquierdo. En algunas representaciones lleva estola sobre la dalmática.
Sus atributos generales son la palma del martirio y el libro de los evangelios en sus manos. Y los personales la muela de molino en la mano o colgada al cuello y una gran cruz en forma de aspa (la cruz de San Andrés). Otros atributos que vemos en algunas imágenes o representaciones, incidentalmente y que se le atribuyen, tal vez por confusión, son las piedras y la parrilla que llevan San Esteban y San Lorenzo, que fueron también diáconos.
Imagen de S. Vicente en el centro del retablo.
Publio Daciano, prefecto romano de Hispania (siglo III) y gobernador de la Bética en tiempos del emperador Diocleciano, ordena que le arrojen al mar con una rueda de molino atada al cuello, pero es reconducido milagrosamente hacia la orilla.
Su leyenda se relata a partir del siglo IV y su culto se extendió por todo el imperio romano desde la época de San Agustín (354-430).  
S. Vicente. Tabla siglo XV. Abelda (Huesca)
S. Vicente y algunos de sus atributos. (Blog-Santo por día)
Si el día 22 se lo dedican al santo y  a los vivos que le honran y veneran, el día 23 por la mañana se acuerdan, no podía ser menos, como ocurre en todas la fiestas populares, de sus difuntos, asistiendo también a la misa que les dedican y por los que rezan también a San Vicente.
Y por la tarde de este día han celebrado los más destacados y concurridos actos festivos, y también divertidos, como son el salto de la cabra con el desfile de disfraces por las calles del pueblo, al que, con anterioridad se habían inscrito los participantes. Terminado el desfile se celebra un baile también de disfraces durante el cual se otorgan premios  a los más destacados.
El salto de la cabra es, sin duda alguna, lo más llamativo y atractivo del día. Al menos así era cuando se arrojaba desde una de las ventanas de la torre al animal vivo. Pero está visto que la tradición tiene fuerza y acuden al acto muchas personas, como en el pasado, aunque se trate de un muñeco.
Ventana de la torre y los quintos con el muñeco-cabra.
Los jóvenes quintos de este año en el campanario....
...preparando al muñeco que arrojarán sobre la lona.
Imagen de los quintos dentro del campanario.
 Tiene lugar a las 5´30 horas de la tarde. Previamente, los mozos, quintos y quintas del año, antes de subir a la torre, han preparado todo lo necesario para ello, disponen del muñeco-cabra y de la lona que colocarán al pie de la torre y sobre la que ellos arrojarán lanzarán el muñeco. La plaza y el entorno de la iglesia están ocupados con personas disfrazadas y no disfrazadas, al tiempo que  suena la música de las charangas.
Momento en el que arrojan desde la ventana la cabra-muñeco.
Al llegar a la lona tiene lugar el manteo, como hacían con el animal vivo.
 Y es que terminado el lanzamiento de la cabra-muñeco, como he dicho anteriormente, comenzará el desfile ya con la cabra viva que les acompañará en todo momento. El desfiel concluirá con un baile también de disfraces y la entrega de premios a los mejores y más destacados. A la 23´30 horas será la verbena.
Uno de los quintos llevará la cabra, a la que muchos aplauden y quieren tocar.
Grupos de personas y carrozas participan en el desfile.(Fotos Interbenavente)
Por cierto que hasta que llegó la prohibición de hacerlo, debido, como he dicho, a las quejas y denuncias que hubo durante muchos años, la cabra fue siempre y sigue siendo la protagonista de la fiesta. Ella acompaña a los quintos del año en muchos momentos, participa en el desfile, bailes y otros actos. Por supuesto que un animal vivo, no el muñeco-cabra del que se sirven solamente para lanzarlo desde lo alto de la torre. Así ocurría también en el pasado, como se ve en las siguientes imágenes de hace bastante años. 
La plaza de la iglesia se llenaba de gente. Años 80 (F. E. P. Mencía)
Los quintos de aquel año con la cabra...
...a la que llevaban y paseaban por el pueblo.
Torre y ábside de la iglesia con los asistentes al salto de la cabra. Años 80.
Esta fiesta, conocida y denominada por todos el Salto de la Cabra, es un hecho evidente. Ya no hay protestas, críticas ni prohibiciones. Los de Manganeses ha sabido conjugar la simulación con la realidad, pues la cabra sigue siendo la protagonista y además de no sufrir ningún daño, pues lo que arrojan desde la torre es el muñeco, al animal vivo se le quiere y aprecia, cada vez más, por todos los presentes, vecinos y forasteros, que en gran número se acercan al pueblo en este día. Gracias a ella, a la cabra, la fiesta del Carnaval se adelanta unos días en este pueblo de la ribera del río Órbigo, pues no otra cosa es que un Carnaval, ya que hay concurso de disfraces, desfiles y premios a los mejores. Y no faltan tampoco los bailes muy propios también de este tipo de  fiestas. Tampoco quedan tantos días para que llegue el martes de Carnestolendas y sobre todo el miércoles de Ceniza, con el que se inicia la Cuaresma.
Hay que decir que las fiestas de San Vicente en Manganeses de la Polvorosa se celebran del 16 al 14 de enero. Tan sólo he pretendido escribir y destacar los actos más importantes y destacados de dos de los días,  que giran en torno al santo y a la cabra, los protagonistas. Dedican los demás días a diversos actos culturales y de entretenimiento tanto para niños y jóvenes, como para los mayores y de edad avanzada. Saben muy bien los organizadores que todos, como vecinos del pueblo, tiene derecho a disfrutar en lo posible de los días festivos.