viernes, 16 de junio de 2017

Toro Enmaromado de Benavente. Imágenes del Pasado7. Calle de los Carros.

Era antiguamente, y sigue siendo, una de las calles más transitadas, no solamente por vehículos, sino también por personas, pues no ha dejado de ser una de las entradas al centro de la ciudad para todos los que vienen de los pueblos de los valles del Esla, Órbigo y Tera. Y también para los que quieran salir, pues al final de la misma está la carretera de circunvalación o del Caracol por la que se accede a otras vías de comunicación.
Sus casas de barro y tapial, como correspondía al lugar, se han convertido muchas de ellas en edificios de varias plantas y para viviendas. Todavía se conservan algunas que nos dan testimonio de ello.
La calle tiene bastante extensión y es muy apropiada para la carrera del toro enmaromado, que suele resultar bien y de gran vistosidad para los espectadores. De ahí que sea también una calle de la que se conservan muchas imágenes del enmaromado, pasando por ella. Imágenes que nos ayudan a recordar su urbanismo y algunos hechos del vivir diario.
Es paralela  a la calle Fortaleza, cuyo nombre nos recuerda la cerca o muralla que por esta parte tenía el antiguo Castillo, y su caserío era y es muy parecido en ambas, aunque en la actualidad todo ha ido cambiando.
La imágenes siguientes, como en reportajes anteriores, proceden del libro editado por el CEB "Ledo del Pozo" y algunas también publicadas en Facebook por el Grupo No eres de Benavente si...

Toro Enmaromado de Benavente. Imágenes del Pasado8. Calles próximas al Matadero.


Después de pasar por la calle de los Carros el toro Enmaromado y acompañantes se dirigen en su carrera hacia el matadero, no sin antes recorrer la calle ancha hasta llegar a la Plazuela de los Leones. Aquí hay una nueva argolla en la que durante unos momentos vuelve a descansar el astado. Y, si se encuentra con suficiente fuerza seguirá por la calle Ancha, Corrillo de Renueva y Cuesta del Portillo de San Andrés hasta el Matadero. Pero si no se encuentra ya con fuerzas suelen acortar el recorrido y desde la Plazuela de los Leones, pasando por la calle del Agujero, llegan pronto al Matadero, que en la actualidad es un local habilitado para ello en la planta baja del nuevo edificio de servicios múltiples, construido en el mismo lugar que ocupaba el antiguo matadero  Municipal.
Las fotos antiguas de esta zona nos muestran, una vez más, el antiguo caserío y otras edificaciones muy distintas a las que existen en la actualidad. Y lo mismo pasa con el matadero que, como veremos mañana, una vez destruido el antiguo y llamativo edificio, se construyó, en su lugar, otro de varias plantas, para servicios municipales, que todavía está casi inutilizado, pero que sí dispone del local, antes citado, para recibir al todo. 




jueves, 15 de junio de 2017

Toro Enmaromado de Benavente. Imágenes del Pasado 5. Plaza San Martín, Cuesta del Río y Plaza Juan Carlos I.

 La Plaza de San Martín es una de las más antiguas y conocidas en la ciudad. Y lo es, en parte, por los mercados que en ella se celebraban, sobre todo los de verduras y frutas, productos  procedentes de las huertas de Benavente y también de las de muchos pueblos de la comarca. También se mercadeaba con oto tipo de productos. 
En la actualidad la plaza se encuentra algo cambiada, respecto al caserío, pero también en relación con el urbanismo de la misma. Se ha convertido en un aparcamiento de coches, o de paso obligado, también para los vehículos, que quieran salir de la ciudad, pues a través de la calle de la Sinoga llegan a la cuesta del Río y de allí a la carretera de circunvalación conocida como la del Caracol o del torreón del antiguo Castillo.
Si la plaza de San Martín es conocida por sus mercados, también lo es, desde casi siempre,  por el paso del Toro Enmaromado por ella. Es un lugar apropiado para ver al toro en su carrera, camino de la calles Sinoga y Cuesta del Río, que ya están cerca. Y también de la actual Plaza de Juan Carlos I.
Se conservan muchas imágenes antiguas del Enmaromado pasando por estos lugares, imágenes que nos ayudan a recordar, no solo al toro y la fiesta, sino también la situación de las plaza y de las calles en aquellos años. Es lo que tiene de positivo el comtemplar las fotografías antiguas, que contienen mensajes variados y a veces muy curiosos y llamativos, si los comparamos con la actualidad.