lunes, 22 de agosto de 2016

Grafitis en Benavente. Festival MUDECA 2016.


Pintando en paneles de madera sobre muros del Centro I. Ríos.
Los pasados días 19 y 20 de agosto se celebró en Benavente el Festival Juvenil  Mudeca (Multifestival de Calle). Este año el lugar elegido para ello fue el Parque la Pradera, en el entorno del Centro de Interpretación de los Ríos. Un buen lugar, pero que presentaba algunos inconvenientes para una parte de la población, sobre todo los de edad avanzada y los que no disponen de medios de transporte a su alcance. Porque también a los mayores les gusta ver y admirar, si no todas, sí algunas de las varias actividades que se programan en el festival.Y concretamente una de ellas, el concurso de Grafitis, que tanta gente pudo ver y admirar en la convocatoria del año pasado. 
Esta actividad juvenil esta dentro de las conocidas como arte en la calle, que cada día se valora más y, por ello, se le suele dar más importancia. Y es que, en este caso, los pintores, sobre todo jóvenes grafiteros, se esmeran, como nadie, en realizar obras de gran atractivo, acompañados de numeroso público, que en este caso no ha ocurrido.
Fueron cinco los participantes de estas ciudades de Castilla y León: Valladolid, Burgos, León, Zamora y Benavente.  Durante más de tres horas estuvieron pintando sus cuadros sobre paneles de madera colocados sobre los muros de hormigón, que forma parte de la construcción, más bien como adorno, del edificio del Centro de I. de los Ríos.


Y todos han destacado por sus pinturas, que tampoco desentonan con el entorno, por lo que, si ello fuera posible, podían permanecer in situ, como ocurrió el pasado año con algunas de ellas pintadas en muros de una casa en la Mota, al comienzo del denominado Paseo de los Jubilados, que siguen viendo y admirando muchas personas. En este caso no podrá ser así, pues la pintura está hecha sobre los paneles de madera y no sobre el muro. He aquí los cuadros que realizaron y presentaron los participantes.
El pintor terminando su trabajo.

El autor del ojo que todo lo ve y todos lo ven.
Escribiendo su nombre sobre el cuadro realizado.
Con el dibujo del gallo da comienzo a su cuadro.
Detalle del gallo.
Una persona viendo el cuadro del gallo, una vez terminado. (F. Interbenavente)
Completando el cuadro de la mariposa.
Son muchos los que piensan que una actividad como esta, relacionada con el arte en la calle y al aire libre, puede muy bien realizarse dentro del casco urbano en vallas, muros, paredes o puertas, contando siempre con la autorización debida, como se ha hecho en muchas ciudades y pueblos. Y es que se trata de una forma de atraer a los visitantes, amantes de los paisajes y también de todo aquello que contribuya a adornar y embellecer  a los pueblos y ciudades….
Que los grafitis adornan y embellecen las ciudades y pueblos nadie lo pone hoy en duda. Y casi todos los Ayuntamientos asumen esta idea e invitan y contratan a jóvenes o mayores, artistas grafiteros, con mayor o menor fama, para pintar muros o vallados de solares, las puertas, portones, o fachadas de casas habitadas o no habitadas, etc. Y otros lugares de la ciudad en los que sea posible. Saben bien los que administran los municipios que estas pinturas, que no pintadas, son admiradas por muchos de los que visitan sus pueblos y ciudades. Y es que este arte también puede llegar a lugares, objetos y mobiliario de plazas, plazuelas y, por supuesto calles, por las que se pasa o se pasea. 
Pero este año en Benavente no se van a poder ver algunas pinturas más, de forma permanente, como ocurrió  el pasado año con las de La Mota, concretamente en el Paseo de los Jubilados, en donde Mudeca 2015 dejó huella, la que unos grafiteros, con paciencia y arte, dejaron plasmadas en sus cuadros murales en el lugar citado. Concretamente estas fueron las pinturas del pasado año.
Los autores ultimando sus murales.
Pero algunas personas sí hemos visto a los cinco artistas grafiteros de esta año 2016 que, durante unas horas de la tarde del pasado día 20, realizaron su trabajo de pintar algo original, curioso y no menos llamativo en técnica y expresión artística. Y todos han recibido su premio merecido, pues la elección ha corrido a cargo de los visitantes. Ojalá que los demás ciudadanos, si lo desean, puedan ver y valorar también las obras de este año en el lugar de la ciudad, en donde sean expuestas.


jueves, 18 de agosto de 2016

La Exposición AQUA y el agua que nos rodea.


AQUA es el título elegido para la 21 edición de la Exposición Las Edades del Hombre, que se celebra en Toro (Zamora) en este año 2016. Es palabra latina que, al pasar al castellano, la vemos en palabras como acuático, acuario, acuífero, aguacero, aguacate, aguamanil, etc.  
Y es que el agua, elemento líquido incoloro e inodoro, es en sí mismo vida y ha servido y sirve desde siempre, para poder vivir, tanto las personas, como los animales y las plantas. Sin el agua muchas máquinas, y algunos instrumentos o recipientes, no tendrían ningún sentido, ni se utilizarían.
En la exposición se hace un recorrido y se muestra la función del agua en la creación y en la historia de la salvación, desde los orígenes hasta la figura de San Juan Bautista, el Precursor. Todo ello de acuerdo y siguiendo los textos bíblicos.
Con San Juan Bautista y la llegada o aparición de Cristo, el Salvador, se cierra el ciclo del Antiguo Testamento. En Cristo y su relación con el agua se centra una gran parte de la muestra, que cuenta con otro capítulo dedicado al bautismo y a los objetos usados en la celebración litúrgica relacionados con el agua bendita.
El último capítulo tiene que ver con los santos y santas que, tras su bautismo, han sido un fiel testimonio de su vinculación existencial a Cristo, a quien se unieron por el sacramento del bautismo. Y más concretamente aquellos santos, cuya biografía o patronazgo están relacionados con el agua.
La exposición se celebra en la pequeña ciudad de Toro, al sur de la cual y muy cerca de ella, pasa el río Duero, río que nace en tierra sorianas y desemboca  en el Atlántico después de pasar por Portugal. Concretamente se puede ver en dos de sus iglesias la Colegiata de Santa María y el Santo Sepulcro. (Información tomada del programa de mano de la Exposición)
Vista del Río Duero y la vega desde el mirador de la Colegiata de Toro.
La visita a la Exposición, hace ya unos días, me ha permitido recordar de nuevo, ya desde Benavente, el agua que rodea y surca estas tierras del norte de Zamora, los Valles de Benavente. Nada menos que cinco ríos, todos ellos al servicio del padre Duero, pues a él van a parar sus aguas: Esla, Tera, Orbigo, Eria y Cea, y también algunos arroyos: Almucera, Castrón, Reguero, Zamarrilla.
Estos ríos, arroyos y arroyuelos o regatos, me han hecho recordar también a los pueblos por los que pasan, que son muchos, de entre los más de 90 que pertenecen a la demarcación judicial, y todos ellos con sus iglesias o ermitas, en las que, como en el vivir doméstico o familiar diario, el agua también se ha utilizado y se sigue utilizando en la práctica cristiana, en algunas celebraciones y en otros momentos, siguiendo la tradición. Es el caso de la pila bautismal, que se conserva en muchos de los pueblos y, aunque menos, la pila de agua bendita, que se encontraba a la entrada de la iglesia, para tocar el agua y santiguarse. He aquí las imágenes de pilas de bautismo de algunos pueblos de esta comarca:
Villaveza del Agua.
Benavente. Iglesia de Sta. María del Azogue.
Mozar.
Arrabalde.
Abraveses de Tera.
Castropepe.
Vecilla de Transmonte.
Ayoó de Vidriales.
San Pedro de la Viña.
Bretocino.
Quiruelas de Vidriales.
Benavente. Iglesia de San Juan del Mercado.
 También se conservan en muchas iglesias las pilas de agua bendita, que estaban y están algunas colocadas a la entrada del templo, para que los asitentes a las celebraciones, tomasen agua bendita y se santiguasen.

Morales de Valverde.
Benavente. Iglesia de San Juan del Mercado.
Bercianos de Valverde.
Santa Colomba de las Monjas.
Abraveses de Tera.
Arrabalde.
Santa Cristina de la Polvorosa.
Benavente. Iglesia de Santa María del Azogue.
 También podemos ver en muchas iglesias de esta comarca la imagen de San Juan el Precursor, y Bautista, pues él fue quien  bautizó a Cristo. Se nos muestra de niño o como adulto, con el Cordero Divino "Agnus Dei", que está a su lado, o en sus manos, y otros atributos que le son propios como la concha de bautizar.
Colinas de Transmonte.
Santa Colomba de las Carabias.
Arrabalde.
Calzadilla de Tera.
Bretocino.
Arrabalde.
Quiruelas de Vidriales.
San Juan el Nuevo.
Santa Colomba de las Carabias.
 A destacar también algunas pinturas relacionadas con el tema, como las que podemos ver en Benavente en la iglesia de San Juan del Mercado. Se trata del Bautismo de Cristo que se encuentra en el ábside central.
Benavente. Bautismo de Cristo. Ábside iglesia de San Juan del Mercado.
Detalle de la pintura anterior.
 También el sacerdote utiliza el hisopo con el que recoge agua del aguamanil, o calderillo, para asperjar y bendecir a personas u objetos, en la iglesia. Todavía se hace en funerales y en otros momentos religiosos, más o menos solemnes. Y es que es creencia y tradición que el agua, además de limpiar, sana y purifica. No otra cosa se pretende en los oficios del Sábado Santo. Tras la bendición del fuego, elemento también purificador, el sacerdote bendice el agua, que los creyentes llevarán a sus hogares, en la creencia de contar con los favores de tal bendición.

Benavente. Personas cogen agua el día de Sabado Santa. Iglesia de Sta. María.
Pero además de pilas, aguamaniles e hisopos, el agua se utiliza, junto con el vino, con el que se mezcla, en algún momento, durante la celebración de la Santa Misa.
En esta comarca entre ríos se conservan en las iglesias de algunos pueblos, además de pilas de bautismo o de agua bendita, esculturas o pinturas de algunos santos cuya leyenda tiene relación con el agua, como San Cristóbal. 
Benavente. Iglesia Sta. María. Pintura mural de S. Cristóbal.