jueves, 10 de septiembre de 2015

De paseo por la Plaza Mayor de Benavente.


La Plaza, al anochecer,  con los soportales iluminados.
Fachada del Ayuntamiento, con las troneras y el reloj. Siglo XIX.
Desde hace unos meses se puede pasar o pasear, sin obstáculos, por el espacio que ocupa la plaza Mayor de Benavente, pues es peatonal, está cerrada al tráfico. De momento será solamente durante los fines de semana, según lo acordado por el Ayuntamiento, sin excluir la posibilidad de hacerlo más adelante durante los demás días.  Sobre esta decisión ha habido comentarios de todo tipo, muchos por cierto a favor de la decisión tomada, y algunos en contra. Pero todos, al menos los que han llegado a mis oídos, exponiendo los motivos o razones en que se fundamenta su opinión al respecto.
En primer plano Mosaico de los Ríos, de J. L. Coomonte.
Vista general desde los soportales del Ayuntamiento.
Otra imagen desde los soportales del Ayuntamiento.
A la derecha soportal de la antigua Casa de las Pescaderías.
Lo que nadie debe poner en duda es que en ninguna, o casi ninguna, plaza mayor de las ciudades y de numerosos pueblos de Castilla y León, está permitido aparcar, pues en ellas suele estar el Ayuntamiento y son muchas las personas de la ciudad que acuden diariamente a sus oficinas para gestionar algo. Por otra parte, tampoco se pone duda que las plazas mayores son lugares de cita, encuentro o reunión, para los  vecinos, sean niños, jóvenes y también mayores, aunque solamente lo hagan para verse, o pasear y convivir algunas horas del día. Y también para los forasteros, que  visitan el pueblo o la ciudad. Se da la circunstancia de que cuando llegan por primera vez, o en otros momentos, se dirigen a la plaza mayor, que suele encontrarse en el centro de la población y que, casi siempre, coincide con el casco histórico o la zona más antigua de la misma, y en la que se encuentran los más antiguos edificios y los monumentos artísticos más importantes, como ocurre en Benavente. 
Todo esto sienten quienes alaban y están de acuerdo con su peatonalización. Han visto a su plaza de otra manera y hasta les ha llamado la atención, para bien, esa falta de ajetreo y de molestias cuando hay coches aparcados, o con la entrada y salida de los mismos, y sus conductores buscando el aparcamiento. Están convencidos de que no es lugar apropiado para coches y que estos tan solo deben acceder en unas horas al día, para carga y descarga y otros servicios, más o menos obligatorios.  
Imágenes de la Plaza Mayor, ya al atardecer, en un día del verano.
Tampoco era lugar para coches en el pasado a juzgar por la imágenes antiguas, y por cierto muy llamativas, que se conservan, algunas de las cuales ya he publicado en este blog, como ocurre con las siguientes:
Personalmente casi todos los días, que me ha sido posible, he pasado por la plaza el fin de semana, desde que se ha peatonalizado, y me ha causado agradable sorpresa, el poder verla libre de obstáculos, al pasar o pasear por ella. E incluso he podido sentarme en los pocos bancos que hay en el centro de la misma, en torno al Mosaico de los Ríos de J. L. Coomonte, o bajo los soportales del antiguo edificio del Ayuntamiento. Y lo mismo han hecho algunas  otras personas. Con algunas de ellas he hablado y de otras, tal vez nacidos en Benavente pero que residen fuera, he escuchado lo siguiente: Mirad que plaza más bonita tenemos, da gusto verla así. Es pequeña, pero llamativa, con sus soportales y todavía algunos de los edificios con bastante antigüedad. Hemos venido muchas veces y no pudimos verla con tanto detalle como ahora, por culpa de los coches…Y seguían comentando que en Benavente hubo y hay algunas plazas, plazuelas y corrillos que nos llamaban siempre la atención y la gente se reunía o paseaba…por ellas.
Esta era su conversación. Pienso que motivada por encontrar la plaza de esta manera. Como que el estar sin coches, fuese una novedad para ellos…
Los que están en contra de su peatonalización, incluso los fines de semana, casi todos se basan, o se refieren, a la economía o progreso económico de una ciudad con cuestas, calles estrechas y pocos aparcamientos, que dificulta o impide, dicen, la entrada o acercamiento de personas al centro de la ciudad, para hacer sus compras, o para visitarla.
Pero es evidente que la plaza y su aparcamiento no es la solución, pues no son tantos los coches que caben en ella y además, al parecer, una parte de ellos pertenecen a vecinos o residentes próximos a la misma, o a los propietarios de los establecimientos cercanos, y no a los forasteros o visitantes de fuera, que cuando llegan se afanan en dar vueltas a la misma en busca del añorado aparcamiento, y que al final se ven obligados a hacerlo en otros lugares, no muy alejados de la misma. 
Y es que en esta ciudad no son tantas las distancias, y hay zonas próximas en las que se puede aparcar. Incluso tampoco está tan lejos de la plaza el aparcamiento público situado en la Cuesta del Río, un amplio aparcamiento, y muchas veces infra-ocupado. Esto mismo ocurre en otras muchas ciudades, incluso con calles más estrechas y aparcamientos más alejados, pero a pesar de eso respetan a su plaza.   
Los fines de semana, desde que este espacio es peatonal, se han celebrado varios eventos, algunos de importancia y muy concurridos: Encuentro de Encajeras de Bolillos, Actuación de las Bandas de Astorga y Benavente,  Mercado Medieval, Feria de la Cerámica, etc. Es necesario y obligado utilizar este espacio para actos de este tipo u otros, tanto en invierno, como en verano. La plaza es apropiada para todo ello, Además de serlo para pasar y pasear todas las personas que lo deseen.
Feria de la Cerámica.
Encuentro de las Bandas de Música de Astorga y Benavente.
Encuentro de Encajeras.
Mercado Medieval.
Según he podido comprobar, la Plaza Mayor de Benavente durante los fines de semana sin coches, no va a estar nunca sola, pues, aparte de las actividades que el Ayuntamiento organice o las distintas asociaciones o grupos de la ciudad, son muchas las personas que pasan por ella, para ir al Ayuntamiento, oficina bancaria, clínica, cafetería y otros establecimientos que hay en ella, bajo sus soportales. O para ir hacia las calles o plazuelas cercanas.
Por otra parte, aunque, de momento, parezca que son pocos  los que van simplemente a pasear por ella, estoy seguro de que, poco a poco, los vecinos y grupos de amigos o conocidos, de Benavente e incluso de su comarca, se darán cita en este lugar, soleado gran parte del día, y con soportales que protegen del sol en el verano, y del frío y de las lluvias durante el invierno.




domingo, 6 de septiembre de 2015

El Ramo-Árbol de Villageriz


Árbol-ramo de Villageriz, en el centro de la plaza del pueblo.
Hace unos días, al visitar el blog el Ti Joaquín , me sorprendió lo que había publicado y que se titula el Ramo de Villageriz. Y es que, después de escribir, en muchas ocasiones, sobre los ramos, y las enramadas o cosas parecidas, e incluso haber publicado el libro Valles de Benavente. Las Fiestas de los Ramos, pensaba que no me iba e encontrar con alguna novedad.  De saberlo también lo hubiese contado.
Pero no ha sido así. Y es que, sobre tradiciones y costumbres del pasado en esta comarca, no todo se sabe, ni mucho menos no todo está escrito. Y es muy interesante que, antes de su desaparición, salga a la luz. No otra cosa se pretendió hacer en el CEB Ledo del Pozo, promoviendo algunas publicaciones sobre estos temas. 
Y me ha sorprendido porque, en mis frecuentes viajes por los pueblos de esta comarca de los Valles de Benavente, preguntaba siempre por varias cosas: oficios, artesanías, fiestas importantes y tradiciones antiguas, yacimientos arqueológicos, etc.  Y nunca me contaron lo del árbol-ramo de Villageriz.  Sin duda alguna que, como ésta, habrá otras muchas tradiciones merecedoras de atención.
El ramo de Vilageriz es un árbol entero, y no pequeño, que los del pueblo cortan, o mejor cortaban, de modo popular y solemne por las fiestas de San Pedro, el patrón del pueblo. Ahora, según cuenta Joaquín en su blog, parece ser que, por motivos diversos, lo hacen más tarde, pues la fiesta se traslada a la segunda quincena de julio.
Lo cierto es que los de Villageriz, amantes de sus tradiciones, como debe ser, siguen celebrando desde hace mucho tiempo la fiesta de su ramo-árbol del día de San Pedro.
Con anterioridad eligen el árbol, uno de los chopos de las arboledas del pueblo y, llegado el día, muy de madrugada y antes de la fiesta, un grupo de personas, hacha o sierra en mano, se acercan a cortarlo y lo preparan para llevarlo al pueblo en un carro de los llamados de viga o par y de vacas o bueyes, de los de antes.
Muy de mañana, casi de noche, cortando el árbol-ramo...
...que han elegido con anterioridad.
Eligen el carro más antiguo del pueblo, como queriendo afianzar aún más la tradición, pero no se preocupan de buscar los animales que lo lleven o arrastren, pues de esto se encargan ellos mismos, los mozos y mozsa, algunos mayores de edad y también niños, aunque estos prefieren o les gusta más subir en él y disfrutar del momento y del viaje.
Con el carro de varas o par se dirigen al lugar en el que está el árbol.
Los niños prefieren ir subidos al carro cuando van a recoger el árbol.
 Cargado el árbol en el carro y tirando de él regresan al pueblo para plantarlo en el centro de la plaza y tenerlo allí ya para el día de la fiesta, y algún tiempo más. En el lugar les esperan los vecinos del pueblo y numerosos forasteros. En torno al árbol-mayo plantado en la plaza, al que consideran algo vivo, con sus ramas verdes y su tronco cargado de savia, cantarán, bailarán y se divertirán. No falta la música  tradicional propia para este momento. Y también comerán, disfrutarán de productos del campo y beberán vino de su cosecha.
Momento en el que cargan el árbol-ramo en el carro.
Todos tiran del carro, unos agarrados  a la viga y otros desde otras partes.
También los niños colaboran, pues les gusta la tradición.
En el trayecto se turnan para hacerlo más llevadero.
Han llegado a la plaza del pueblo...
...Y allí plantan el árbol-ramo de este año.
El árbol y el carro estarán allí para que los vecinos los vean.
No falta la música de folclore tradicional...
...Ni los bailes en la plaza en torno al árbol y cerca del carro.
Es llamativo que todo esto se convierta en una fiesta: elegir el árbol, cortarlo, bajar con el carro, subirlo a la plaza del pueblo y plantarlo de nuevo allí para contemplación y disfrute de vecinos y forasteros. Todo ello, como lo que gira en torno a las fiestas del ramo, los ramos, las enramadas, etc. que vemos en otros lugares, está cargado de símbolos. Y el principal de ellos la vida, la vegetación y la naturaleza, que podemos ver y tener cerca,con sus ramas y tronco verde, y durante un tiempo… También nos muestra la vitalidad, el vigor y la fuerza de los mozos o jóvenes, y demás personas, que, sin necesidad de bueyes o mulas, llevan el carro con el árbol hasta la plaza para adorno de la misma y la contemplación de los demás…
Hay que añadir además que todo esto se hace con motivo de una fiesta, en este caso, San Pedro, que se celebra en Junio, cuando el verano ha comenzado y el campo está verde y cargado de vegetación y arboleda. El árbol-mayo plantado en la plaza estará verde también durante un tiempo y servirá de testimonio y frecuerdo de dicha fiesta.  
Los vecinos de Villageriz, uno de los pueblos con menor población de la provincia de Zamora han cumplido con San Pedro, su patrón, y también con su tradición, muy antigua a juzgar pos los vecinos del pueblo con edad más avanzada, que así lo vieron y vivieron, y así se lo oyeron contar a sus antepasados: Que siempre cortaron el árbol, lo llevaron al pueblo sobre un carro tirado por ellos y lo plantaron en la plaza el día de la fiesta.
(Las Fotografías fueron hechas por Joaquín Pérez y están tomadas de su Blog El Tí Joaquín).







martes, 1 de septiembre de 2015

Pendones en la Romería a la Virgen del Campo, patrona del Valle de Vidriales.


El Santuario de la Virgen del Campo en un día sin romería.
Así se encontraba el santuario el pasado día 29, día de la romería.
Virgen del Campo, patrona del Valle de Vidriales.

Estandarte de San Lucas, copatrón del Valle de V.
Imagen de San Lucas.
Hacía varios años que no acudía a esta Romería. Lo hice precisamente la última vez cuando estaba preparando mi  libro Valles de Benavente. Ermitas  Romerías, que editó el Centro de Estudios Benaventanos, en el año  2013, para incluirla entre las demás. Unos años antes había comenzado su andadura esta nueva tradición romera y había muchas  cosas pendientes, que contribuyeran a dar realce a la fiesta, entre ellas, la presencia de los pendones, estas enseñas tan características de los pueblos y ciudades del antiguo Reino de León y que tanta importancia y raigambre están adquiriendo sobre todo en las provincias de León y el norte de Zamora.
Esta romería se hace coincidir, más o menos, con la fiesta en honor al recientemente elegido y nombrado ya santo Fray Lucas, y no lejos de su lugar de nacimiento. De ahí que el desfile de pendones se iniciase en la iglesia de este pueblo Carracedo, y que su imagen fuese llevada a hombros, sobre unas andas, por varias personas, acompañando a los pendones, hasta el santuario. Varios kilómetros de recorrido cargados de esfuerzo pero también de sensibilidad, devoción y tradición religiosa.
Hacia las once horas salen de la iglesia de Carracedo de Vidriales, a modo de marcha peregrina o, si queremos, en procesión, los pendones y la imagen del santo. Y tras un breve descanso en San Pedro de la Viña, continúan hasta el santuario de Ntra. Sra. del Campo. Expectación y silencio durante el recorrido, aunque de vez en cuando se oigan de las charangas de gaitas y dulzainas, que acompañan a los pendones y pendoneros en el recorrido.
Los pendones después de pasar por San Pedro de la Viña.
...Ya en la carretera y caminando...
...Se van acercando al Santuario de la Virgen del Campo.
En el camino y ya cerca del final, dejan a su izquierda el antiguo e importante castro de San Pedro de la Viña, el lugar más elevado de todo el valle, desde cuya cima se contempla un bello panorama. 
Los pendones pasando cerca del castro de S. Pedro de la Viña.
En poco tiempo llegarán al santuario en donde les espera y recibe la imagen de la Virgen sobre sus andas, acompañada de los que llevaban los originales y llamativos garrotes o varas de cofradía de que disponen en el templo. Tras el saludo con cánticos marianos y lo acostumbrados rezos, todos juntos, sacerdote, pendones y pendoneros, imagen de San Lucas, Virgen sobre andas, portadores de cruces y varas y una gran parte del público asistente a los actos, inician la procesión por la explanada en torno al santuario. Este ha sido sin duda alguna uno de los momentos más emotivos de la romería a juzgar por visto, y por lo oído a muchas de las personas asistentes
El sacerdote, con la Virgen, cruces y garrotes o varas, salen al encuentro.
Los pendones ocultan el Castro de San Pedro de la Viña.
El encuentro tiene lugar en la carretera...
...Y todos juntos procesionan en torno al Santuario.
Estandarte e imagen de San Lucas, copatrono del Valle de Vidriales.
En procesión alrededor del Santuario.
También estuvo bien pensado, y mejor realizado el acto en el que, al finalizar la procesión en torno al santuario, los pendones y pendonetas se colocaron a ambos lados, delante de la puerta principal del mismo, para recibir y venerar, con su inclinación, a la Virgen del Campo y a San Lucas, protagonistas de esta fiesta romera, en el momento de entrar en la iglesia. No faltaron los aplausos y algunos vítores a las imágenes, a los pendoneros, a las personas asistentes de todo el Valle,  y hasta al mismo santuario.  
Los pendones a ambos lados, cerca de la puerta....
...Reciben y saludan a las imágenes de la Virgen y de San Lucas.
Y los asistentes se dirigen al templo.
Entre los más de 20 pendones que participaron tenemos que destacar el que, recuperado desde hace no mucho tiempo, pertenece al Santuario de la Virgen del Campo  Además de pendón también disponen de una bandera con los mismos colores. Por cierto que sus telas, de color azul y blanco, destacan entre todos los demás casi todos con colores más fuertes, y no tan inmaculados.
El pendón del Santuario desfilando en lugar preferente.
El pendón y la pequeña bandera del Santuario.
A continuación y con el templo lleno de gente, tuvo lugar la Santa Misa, a cargo del Sr. Vicario para el clero de la diócesis de Astorga, acompañado de varios sacerdotes, entre ellos D. Miguel, alma mater de la celebración y organización de la romería, pues es el encargado del santuario y de los pueblos cercanos al mismo. D. Miguel cuenta con personas que le ayudan y colaboran en los diversos actos.

Comienzo de la Santa Misa, con la iglesia llena de gente.
En la homilía el Sr. Vicario recordó, como no podía ser de otro modo, a la Virgen del Campo en su fiesta, y como patrona y protectora de los pueblos del Valle y de sus habitantes. Le pidió prosperidad, paz y felicidad para todos. También recordó a Santa Teresa con motivo de la celebración del V Centenario de su nacimiento, sus virtudes y cualidades humanas como mujer avanzada, y hasta reivindicativa, en su tiempo.  
Un momento de la celebración eucarística.
El Vicario para el clero, de la diócesis de Astorga, se dirige a los asistentes.
Después de la misa, y como novedad también este año, para pendoneros y demás asistentes, tuvo lugar una comida, en  unión y convivencia, y en la que participaron muchas personas. Por allí se veía una gran paella preparada para ello. Y al finalizar la comida no faltaron los bailes y cánticos regionales, con es normal en toda fiesta romera. Estoy seguro de que actos de este tipo son del agrado de todos los amigos y amantes de las tradiciones y del Patrimonio Popular.
La paella estaba ya preparada para la comida en unión y convivencia.