jueves, 14 de marzo de 2013

Riego en la Memoria. Exposición de fotografías antiguas.



El pasado verano me acerqué uno de los días del mes de agosto a Riego de la Vega, un pequeño pueblo de la provincia  de León, muy cerca de La Bañeza y no lejos de Benavente, para ver una exposición de fotografías antiguas, titulada, con acierto, “Riego en la Memoria”. La mayor parte de ellas eran de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Todas ellas  recuerdos del pasado, de la vida, trabajos, oficios, costumbres y diversiones de los vecinos, en aquellos años.
La verdad es que las situaciones y vivencias en el pasado de los vecinos de Riego son equiparables a las de los demás pueblos de esta y otras  provincias de Castilla y León y de otros lugares de España.
Los organizadores de la muestra han querido adentrarse en el pasado y lo han hecho sirviéndose de imágenes del pueblo, de sus vecinos y vecinas, de su vida religiosa, de sus trabajos,  a veces llenos de dificultades y problemas, y también de sus  entretenimientos y diversiones…
En la exposición hay pocos textos, tan sólo algunos muy breves y a veces solamente títulos. Y es que las imágenes, y más si son antiguas, son suficientes para informarnos sobre su contenido. Imágenes casi todas ellas cargadas de vivencias de personas, en un momento concreto de su vida en el pasado. 
Hay que agradecer a los organizadores  el trabajo realizado en la recuperación de las imágenes y la preparación de la exposición, así como las facilidades dadas a todos los visitantes.
He aquí algunas de las fotografías expuestas.
Acarreando leña.
Niños y niñas con sus maestras.
El sacerdote con los niños de la Primera Comunión.
Niños y vestidos.
En la escuela del pueblo.
Autoridades civiles y eclesiásticas.
Hombre de edad, todos con boina. Y un niño.
Mula comiendo antes del comienzo de la trilla.
Un descanso para la aventadora y los que la manejan
Barriendo el solar de la era.
Comiendo las sopas de ajo.
Vacas con melenas y niños.
Cinco personas sobre una vespa.
Errando una vaca en el potro.
Todos bajo el pendón del concejo.
El antiguo molino.
La ermita nunca olvidada.