jueves, 12 de julio de 2012

Etnografía: Colección en el Mesón El Palomar de Villafáfila.


Varios trillos antiguos adornan la parte delantera de la barra del bar-mesón El Palomar.

Quienes viajen a Villafáfila, además de visitar Las Lagunas y el Centro de Interpretación, pueden acercarse también a la hora del café, o de la merienda, al mesón El Palomar, para ver también los muchos objetos, útiles y herramientas antiguas que adornan el local, y que se relacionan con oficios y costumbres del pasado.
Con lo primero que se van a encontrar es que, tanto en el frontal de la barra del bar, como en las mesas del mismo, hay trillos, aquellos con los que se trabajaba durante el verano en la eras  del pueblo, para triturar la mies del trigo, el centeno o la cebada. Una curiosa manera de conservarlos  y además, con la debida restauración, darles una nueva función. Y luego son muchos y muy variados los objetos antiguos que cuelgan y adornan las paredes y el techo de todo el local.
Dichos objetos son una muestra o representación de algunos de los oficios que pudieron existir en Villafáfila o en algunos de los pueblos cercanos. Aunque no están agrupados por materias vemos en el techo,  leguis, cinchas, melenas, un pellejo para transportar el vino y algunas otras piezas hechas por un guarnicionero;  yugos diversos y sierra de san José, del carretero o carpintero; varias cerraduras y llaves que correrían a cargo del herrero; chocos o zancos hechos por un zapatero; y, por supuesto, además de los trillos, otros aperos de la agricultura, bien para el trabajo, como la zaranda para cribar garbanzos, o útiles para el carro y los animales.
 
Las mesas también están hechas con trillos, sobre los cuales se ha colocado un cristal.
Y sobre el techo cuelgan cencerros...
Unos leguis...
Zancos de pastor...
La sierra de san José...
Una garlopa...
Yugo de vacas o bueyes con las melenas...
Un yugo de caballerías...


En una de las paredes hay una zaranda para cribar garbanzos.
Y sobre mesas, varias cerraduras y llaves...
de diverso tamaño..
y también forma....
Una barrila hecha por un artesano del mimbre de Santovenia del Esla.
Y cosa curiosa, su dueño también ha reunido, y enseña a los visitantes, varias 'camisas de serpientes' (así se dice) de las que viven por esta zona. Con frecuencia se ve en el campo lo que las serpientes dejan al mudar su piel.

Al entrar en el mesón no deja de sorprendernos la  gran lámpara en el techo, pues está formada por dos yugos cruzados de cuyos extremos cuelgan cuatro bombillas. Y en una esquina, sobre el bar, destacan unos cencerros de gran tamaño, como los que llevaban antiguamente los bueyes, o vacas, que había en el pueblo. Muchos de estos cencerros fueron fabricados por los artesanos cencerreros que ejercían su oficio en pueblos de las Hurdes,  comarca de la provincia de Cáceres.  


Lámpara formada por dos yugos de vaca, con cuatro bombillas.

Villafáfila, este pueblo o villa, con nombre de rey, de la provincia de Zamora, en la comarca de Campos-Lampreana, tiene mucho que ofrecer a los visitantes: Lagunas, palomares, centros de interpretación, iglesia con museo de arte sacro, paisajes, de tierras llanas, bellos de mañana y tarde, campos verdes en primavera y dorados en verano, aves de paso en los meses de invierno, fuentes y caminos que han hecho historia… También tiene un mesón con un pequeño museo etnográfico, gracias a la afición e ilusión, por las cosas antiguas, de su dueño. Y es que también en locales, destinados a beber y comer, se pueden aprender, y conocer, cosas nuevas, muy del agrado de los visitantes, sobre todo de las personas que quieren recordar el pasado y la tradición.